RESPONSABILIDAD POR PRODUCTOS ELABORADOS - RESPONSABILIDAD OBJETIVA - RESPONSABILIDAD TABACALERA - DAÑO CAUSADO POR PRODUCTO ELABORADOS - DAÑO CAUSADO POR FABRICACIÓN - DAÑOS OCASIONADOS POR PRODUCTOS VENDIDOS  A TERCEROS - LA REVENTA

RESPONSABILIDAD POR PRODUCTOS ELABORADOS - HACIA UNA RESPONSABILIDAD OBJETIVA - EN DIRECCIÓN A UNA RESPONSABILIDAD MACROECONÓMICA - LAS POSIBILIDADES DE ACCIONAR CONTRA EL FABRICANTE - CASO DE LAS TABACALERAS.  DESCARGA EN AUDIO TEXTO IMPLICA QUE LO PUEDE ESCUCHAR AL TEMA POR INTERNET O DESCARGAR ESTE CONTENIDO EN AUDIO EN SU PC. 

Por el doctor Juan Carlos Muse Generch

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Introducción.

Las teorías de la responsabilidad contractual.

Teorías extracontractualistas.

Posición de la jurisprudencia.

 

Provincia de Buenos Aires.

Jurisprudencia Nacional

Conclusión jurisprudencial

 

Introducción.

Existe un grave problema que es materia pendiente de legislación con el objeto de conseguir una mayor seguridad jurídica. Me refiero a la responsabilidad del fabricante por los productos que coloca en el mercado. Incluso es una responsabilidad de atribución compleja, por cuanto, en muchas ocasiones, intervienen en la factoría mas de una persona física o jurídica.

La doctrina entra en colisión, en sus apreciaciones porque algunos autores acuden a figuras jurídicas que relacionan a particulares entre sí y otros que atribuyen esta responsabilidad que enmarca más en lo macroeconomico donde tiene más relevancia. De tal manera, que parte de la doctrina, busca la responsabilidad del fabricante por productos elaborados apelando a principios generales del derecho, de una u otra forma, y atribuyendo responsabilidad en el fabricante mediante diversas teorías.

Otros autores tratan de forzar ciertas normas de aplicación particular, para generar en los fabricantes una responsabilidad general hacia el consumidor, normas que no están destinadas a cumplir esa función.

Teorías tendientes a establecer la responsabilidad por los productos elaborados.

En el derecho argentino, se han elaborado distintas teorías para responsabilizar a los fabricantes.

Previo a estas consideraciones, habré de decir que extenderé este tema, a fin de que todo resulte lo mas claro posible, acercando al lector a advertir las posiciones doctrinarias, mas comunes, aceptadas por los jueces para las acciones contra los fabricantes de productos elaborados.

Así tenemos:

Las teorías de la responsabilidad contractual.

Una de ellas ve la responsabilidad del fabricante en el hecho de que todas las intermediaciones que realiza, son en realidad, el iter jurídico del contrato de distribución. Advierten que se valen de los intermediarios, con el objeto de llegar masivamente al público y que estos intermediarios no tienen obligación alguna, que esté más allá de la guarda y venta de la cosa producida.

Otros autores consideran que lo que en realidad se debe tener en cuenta es el contrato de compraventa en sí. y la garantía que el mismo importa. En el caso, en el círculo de compraventas, habría una cesión tácita de la garantía del producto.

Se ha criticado lo expuesto, por cuanto se sustenta esta teoría en un contrato de cesión de la garantía tácita, pero en nuestro derecho, el contrato de cesión es consensuar expreso, de manera que se dificulta la adecuación de la figura jurídica cesión o cesiones sucesivas, con la cesión de derechos.

La cesión, de ser aceptada, duraría todo el tiempo de la garantía de la calidad del producto, que es el tiempo de "service". Encuentra como dificultad, que la garantía indicada, la otorga el fabricante al comprador directo, por sí, o por intermediación de un tercero.

Otra teoría sostiene que existe un contrato implícito global, o contrato social. Y no hay contrato pero si relación contractual social.

Otra teoría mantiene que se trata de un conjunto de contratos que componen a otro, o contrato fiduciario, por medio del cual, entre los consumidores y los fabricantes existe una permisión de relaciones contractuales con o sin intermediación, contratos que incluyen el traslado del dominio. El fideicomiso, con la extensión del anonimato, no es aceptado en nuestro Derecho. Se trata de una serie de contratos que no son reales, sino que desembocan, en realidad, en otro. El fideicomiso argentino difiere del usualmente considerado a nivel internacional. En el fideicomiso nacional, se aplica la ley 24441. Consecuente con la misma se ha señalado que La sancción de la ley 24.441 se aparta de los criterios generales internacionales en la materia, desde que, existe la posibilidad de hacer rendir cuentas, incluso una vez al año ( art. 7mo. de la ley 24.441 ) bajo apercibimiento, conforme art. 9 de remoción del fiduciario, sin perjuicio de que la normativa, no exceptúa la aplicación de toda la legislación común, incluso la referida a daños en general. Con lo cual, la fiducia, no es muy significativa, o casi insignificante. De esta manera se ha cortado un contrato cuyos efectos si bien benéficos para una de las partes, generalmente en los negocios del fideicomisario, no suelen ser provechosos, y conforman, en general, a nivel mundial, una imposibilidad de aplicación de normas importantes relativas a cada contrato en particular. Por tal motivo, el fideicomiso, sin ninguna intervención del Estado, sin regulación legal, constituye una patente de corso para los mas variados actos ilícitos y dañosos, como la lesión enorme. Los autores que quieren enrolarse en este mecanismo teórico, juegan con fuego.

Otros autores consideran que existe una acción subrogatoria o directa o acción subrogatoria directa. La acción subrogatoria parte de este principio establecido en el Código Civil:

Art. 1195 - * Los efectos de los contratos se extienden activa y pasivamente a los herederos y sucesores universales, a no ser que las obligaciones que nacieren de ellos fuesen inherentes a la persona, o que resultase lo contrario de una disposición expresa de la ley, de una cláusula del contrato, o de su naturaleza misma. Los contratos no pueden perjudicar a terceros.

Nota:1195. Cód. francés, arts. 1122 y 1165 AUBRY y RAU, § 346.

Nota de Actualización:* Ver art. 3266

Art.1196 - Sin embargo los acreedores pueden ejercer todos los derechos y acciones de su deudor, con excepción de los que sean inherentes a su persona.

 

En el caso se trata de explicar, de esa manera una acción directa del deudor del deudor contra el acreedor del último. Vale decir, y en consecuencia que si el intermediario no acciona judicialmente puede hacerlo el consumidor. Se parte de una base, una deuda del fabricante a quien le vendió que ocasiona un crédito a favor del intermediario que puede ser aprovechado por el consumidor.

La base de la deuda sería el enriquecimiento que indebidamente tiene el fabricante por el producto defectuoso. Esta teoría no es muy aceptada por el problema de las ventas o entregas sucesivas en el grupo de consumidores.

Otros autores consideran que el derecho del consumidor se basa en una implícita estipulación contractual a favor de un tercero, tal como autoriza el Código Civil, cuando señala en el art. 504: "Si en la obligación se hubiere estipulado alguna ventaja en favor de un tercero, éste podrá exigir el cumplimiento de la obligación, si la hubiese aceptado y hécholo saber al obligado antes de ser revocada"

Se critica a esta doctrina por cuanto para enlazar una obligación al mencionado art. 504 debe existir una aceptación del tercero.

Personalmente es la posición a la que le encuentro mayor sustento. Las razones en las que me baso es que el ofertante o fabricante que, por sí o por intermediario, coloca un producto en el mercado, el mismo ha sido aceptado por el Estado, lo cual, puede hacerse, por ejemplo, mediante una simple imposición fiscal. No así con productos respecto de los cuales, no existe ni el menor conocimiento de o de los Estados ( casos de fabricaciones caseras, artesanías, etc que circulan a conocimiento público sin siquiera el pago de un arancel ). En estos últimos casos, la comunidad jurídica organizada, o sea el Estado, no ha dado ninguna aceptación. Ni siquiera implícita.

Otra teoría contractualista, que no difiere mucho de la anterior, se basa en la aceptación pública de una "oferta global de garantía y seguridad", que es aceptada por el público consumidor. En este sentido hay oferta de dicha garantía y seguridad en función de la publicidad de la marca y, con la compra, queda realizada la aceptación. Esta tesis esta basada, fundamentalmente en una teoría contractual global, que hace plena la concordancia de aplicación al caso de la ley de defensa al consumidor ( 24.240 ).

Se trataría de una suerte de contrato entre fabricantes y consumidores, un megacontrato. Pero si de eso hablamos, entonces no estaríamos en presencia de una teoría contractualista, por cuanto los megacontratos, por lo menos desde el punto de vista de nuestro Derecho Positivo, no están previstos. Sería como hablar del contrato social de Jean-Jacques Rousseau.

Por consiguiente y siendo que es imposible obtener esa teoría dentro de los contratos individualizantes que preve nuestro sistema legal, se acerca mucho mas a las teorías extracontractualistas ya que no puede, en términos particulares, inferirse de una publicidad o de una marca, una propuesta u oferta. La marca, tutela los intereses de industriales y comerciantes, a la par los del público consumidor, que tiene derecho a que no se le engañe con productos de apariencias análogas o similar, pudiendo decirse que la institución de referencia sale del campo del interés puramente privado para entrar en la categoría de las instituciones de orden público. ( Cámara Federal Civil y Comercial, sala II, 19/10/71, publicado en Juris Arg., 1972-14 pág.

Por ende excede el marco contractualista considerado, tal como se ha dicho.

Teorías extracontractualistas.

La de la responsabilidad objetiva establecida en el art. 1113 del Código Civil en la parte que dice: "En los supuestos de daños causados con las cosas, el dueño o guardián, para eximirse de responsabilidad, deberá demostrar que de su parte no hubo culpa; pero si el daño hubiere sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder."

"Si la cosa hubiese sido usada contra la voluntad expresa o presunta del dueño o guardián, no será responsable."

 

Se critica a esta teoría por cuanto el fabricante ya no es dueño ni guardián del producto elaborado. Se encuentra fuera de las condiciones establecidas en dicho artículo. Señalan los autores que participan de esta teoría, como Lloveras, López Cabana, Orgaz, que existe una fuente productora de riesgo y si el art. 1113 establece la condición de dueño o guardián, es porque ellos son los comunes generadores de riesgo.

 

El tipo de responsabilidad analizado, es independiente del dolo o de la culpa. No interesa ni la intención ni la negligencia. De acuerdo a la jurisprudencia son causa de atribución objetiva de responsabilidad, por ser, alguien, respecto de la cosa, "dueño" o "guardián". Inicialmente algunos fallos habían puesto el acento en la guarda de la cosa y, si mediaba una transferencia de la posesión, al perder la guarda, se pierde la responsabilidad aunque otro sea el dueño. Sin embargo, la evolución jurisprudencial, ha interpretado la disyunción "o", en el sentido de que,  éste ( el dueño ) "o" el guardián, o ambos, son independientemente responsables, por cuanto la ley sindica a ambos. Lo cual significa, a su vez, que, la responsabilidad objetiva, rige tanto para un dueño que se ha desprendido de la guarda, como para el guardián de la cosa.

 

Llevado esto al terreno de la responsabilidad por productos elaborados y aceptando que la fuente de riesgos lo constituye el fabricante. Sin embargo, esta tesis, es resistida, por cuanto esta forzando la letra de la ley.

 

Otra teoría extracontractualista se basa en el principio general del Derecho denominado "alterum non laedere". Se trata de un principio general del derecho de no dañar a otro. Para esto se basan en legislaciones extranjeras que han servido de fuente para la consagración de este principio aceptado por toda la jurisprudencia, ( derecho francés art. 1382 ), luego reproducido en la mayoría de las legislaciones ( Código Civil Español, Venezolano, Uruguayo, etc )

 

Este es un "deber genérico" no especificado en norma alguna, sino que surge del ordenamiento jurídico en su interpretación integral.

Sin embargo parten de la teoría de la culpa establecida en el art. 1109 del Código Civil, al decir éste: "Todo el que ejecuta un hecho, que por su culpa o negligencia ocasiona un daño a otro, está obligado a la reparación del perjuicio. Esta obligación es regida por las mismas disposiciones relativas a los delitos del derecho civil"

 

El autor que mas la ha defendido es el Dr. Bustamante Alsina, quien considera la aplicación del art. 1109, por estarse en presencia de una cosa ( el producto elaborado ), que en sí, es nociva. Si la cosa produjo un daño, entonces quien la fabricó, lo hizo con culpa, debiendo el fabricante demostrar su falta de culpabilidad que se presume. Se ingresa también a la teoría de la culpa, por merced de ese artículo, en función de elementos peligrosos en su utilización y no se brindan explicaciones, indicaciones, instructivos, etc.

 

En lo que respecta a la circulación de ese elemento vicioso, considera el autor que debe seguirse el criterio de la cadena causal adecuada, vale decir: lo que suele suceder de ordinario. Lo fundamenta en el deber de previsibilidad establecidos en los arts. 901, 903 y 904 del Código Civil.

 

ARTICULO 901 - Las consecuencias de un hecho que acostumbra suceder, según el curso natural y ordinario de las cosas, se llaman en este código "consecuencias inmediatas". Las consecuencias que resultan solamente de la conexión de un hecho con un acontecimiento distinto, se llaman "consecuencias mediatas". Las consecuencias mediatas que no pueden preverse se llaman "consecuencias casuales".

ARTICULO 902 - Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos.

Nota:902. Cód. de Prusia, lugar citado, art. 9º.

ARTICULO 903 - Las consecuencias inmediatas de los hechos libres, son imputables al autor de ellos.

ARTICULO 904 - Las consecuencias mediatas son también imputables al autor del hecho, cuando las hubiere previsto, y cuando empleando la debida atención y conocimiento de la cosa, haya podido preverlas.

 

En la misma posición se enrola el autor Llambías el que señala que un producto elaborado con vicio de fábrica, hace a la culpabilidad de quien lo ha elaborado.

 

Cabe reprocharle a esta teoría que todo lo que es invención humana, tiene un vicio de alguna o de otra manera. Ahora si tomáramos un estándar de fabricación, podríamos considerar esta posición como una conclusión aceptable. Para ello se ha fijado una regla: que el producto sea inapropiado para su destino.

 

En consecuencia, la víctima del producto elaborado, sólo debe demostrar la relación entre aquél y el daño sufrido. Debe el fabricante demostrar que de su parte no ha habido culpa o negligencia.

 

Como crítica que merece de mi parte esta posición, es la restricción: producto no apto para sus fines. Esto de producto no apto para sus fines, es delicado, los defectos pueden dificultar los fines, o se trata de alguna deficiencia que no la hace inepta para esos fines. Por ejemplo, si aparecen en una computadora portátil con monitor de plasma, algunas rayitas en la parte inferior que no dificultan las lecturas de la pequeña pc.

 

Aplicar esta teoría sería circunscribir la responsabilidad por los productos elaborados a ciertos estándares ( normas de fabricación ) generalmente aceptadas. Pero impide el paso al progreso. Ciertamente la gran mayoría de los fabricantes mejoran o revolucionan sus productos y toman todas las medidas, en la forma mas diligente posible, para que el producto elaborado, no vaya a causar daño a persona alguna. La medicina en especial, y la aparatología médica están en permanente cambio y revolución. Los sistemas operativos de disco, en las computadoras, han sido revisadas cuidadosamente y sin embargo, las diligencias empleadas, aunque sean muy exhaustivas, no consiguen prever ciertos efectos ( vgr: si la telefonía celular produce o no cáncer, si los monitores LCD o CRT pueden producir una pérdida de la visión ). Es en la práctica, en el mercado donde pueden observarse efectos inesperados por el fabricante que hace evoluciones importantísimas en los productos, y no puede decirse que por el simple daño, que el producto elaborado ocasiona, no pueda ser mejorado el mismo. De igual manera ha sucedido con la aeronavegación. Ciertos desperfectos de las aeronaves han escapado a toda previsibilidad. Ha sido por desastres aéreos, que dichos fabricantes han tomado conocimiento y, consecuente deber de previsión para lo sucesivo. Pero no ha habido falta de interés o diligencia en ningún momento. De otra manera yo consideraría que en la hipótesis, no existiría culpa o negligencia, sino dolo o intencionalidad, por lo menos de colocar en el mercado productos elaborados que no han sido examinados de manera alguna, o de manera somera.

 

Con esta teoría debe demostrarse la culpa de la víctima, del revendedor, caso fortuito, fuerza mayor. En definitiva, a juzgar por sus efectos, esto de la introducción de la culpa, al involucrar necesariamente estándares de fabricación, como elemento necesario, para que, esta teoría se pueda aplicar, no hay profeso ni perfeccionamiento posible. Esta teoría constituye una afronta a la realidad. No es así como se consiguen las grandes invenciones o innovaciones que configuran un mejor estándar de vida.

 

Posición de la jurisprudencia.

 

Provincia de Buenos Aires.

 

En la provincia de Buenos Aires, erróneamente se aplica la ley de defensa del consumidor, transcribo dos fallos.

"El distribuidor soporta los consecuencias de su obrar y de los riesgos de las cosas de que se sirve para ello frente a los terceros. Consecuencias y riesgos que no se trasladan al productor. Lo dicho referido a los daños y riesgos que genera la actividad distributiva ", no aquellos que generan los productos elaborados por el fabricante, pues en tal caso -si los daños provienen de estos- responden solidariamente todos los integrantes de la cadena de producción y comercialización, según art. 40 de la ley 24.220" (texto ley 24.999). Esta ley es la de defensa del consumidor

El art. 40 que cita este fallo señala: "Si el daño al consumidor resulta del vicio o riesgo de la cosa o de la prestación del servicio, responderán el productor, el fabricante, el importador, el distribuidor, el proveedor, el vendedor y quien haya puesto su marca en la cosa o servicio. El transportista responderá por los daños ocasionados a la cosa con motivo o en ocasión del servicio.

La responsabilidad es solidaria, sin perjuicio de las acciones de repetición que correspondan. Sólo se liberará total o parcialmente quien demuestre que la causa del daño le ha sido ajena."

LEY 24220 Art. 40 ; LEY 24999

SCBA, AC 67254 S 17-12-2003 , Juez RONCORONI (OP)

 

Crítica: El art. 40 citado refiere a daño al consumidor, pero de lo que aquí se trata, que quede bien en claro, es de los daños que ocasiona el producto elaborado. No se trata de daños económicos, como pretende esta jurisprudencia, a partir de la adquisición de productos elaborados con deficiencias, y los consiguientes daños económicos para quien los ha sufrido. Se trata de los daños que ocasionan los productos elaborados, no frente al consumidor, sino para con respecto a cualquier persona, sea o no consumidor de ese producto o servicio. Vale decir que hay que tener bien presente que una cosa, es el daño que se le ocasiona al consumidor con motivo de la adquisición de un producto defectuoso. Otra cosa es que el producto defectuoso y adquirido, respecto del cual, el propietario puede estar feliz de tenerlo, ocasiones daños tanto al consumidor como a otras personas. Es decir: la causa del daño no es la elaboración del producto o servicio, como tampoco se debe circunscribir el daño sólo y tan sólo "al consumidor". Se trata en el caso que tratamos de cualquier daño, a cualquier persona, consumidora o no, de ese producto o servicio, independientemente incluso de la marca, y que puede traer consecuencias dañosas aún para terceros que no son consumidores como se ha dicho.

Por ejemplo: adquiero un vehículo, defectuoso y atropello a una persona por falta de frenos. Esa persona nunca ha sido ni lo ha pretendido ser consumidora de ese producto, sin embargo el producto defectuoso - en el ejemplo, el automóvil - hace responsable al fabricante, con total independencia de si el daño se ha generado a un consumidor o no.

 

En el mismo sentido, la jurisprudencia bonaerense se ha expedido en este fallo:

 

"Si bien el consumidor soporta un riesgo que no crea, por lo que los daños provenientes del uso o consumo de productos elaborados que sufre en su persona o bienes, obligan al resarcimiento por los responsables, constituye una de las cuestiones basales en esta materia el que la búsqueda y determinación precisa del responsable, es siempre la cuestión de responsabilidad frente a quién (arts. 505 inc. 3, 506, 511, 902, 903, 904, 909, 1067, 1068, 1094, 1095, 1113, 2176 y concds. del Cód. Civil)."

CCI Art. 505 Inc. 3 ; CCI Art. 506 ; CCI Art. 511 ; CCI Art. 902 ; CCI Art. 903 ; CCI Art. 904 ; CCI Art. 909 ; CCI Art. 1067 ; CCI Art. 1068 ; CCI Art. 1094 ; CCI Art. 1095 ; CCI Art. 1113 ; CCI Art. 2176

CC0201 LP, B 73763 RSD-417-93 S 28-12-1993 , Juez CRESPI (SD)

CARATULA: Turcato, Hugo Daniel c/ Duperial SAIC s/ Indemnziación de daños y perjuicios
MAG. VOTANTES: Crespi-Sosa

 

Transcribo los artículos del Código Civil de relevancia en este fallo:

 

ARTICULO 506 - El deudor, es responsable al acreedor de los daños e intereses que a éste resultaren por dolo suyo en el cumplimiento de la obligación.

ARTICULO 511 - El deudor de la obligación es también responsable de los daños e intereses, cuando por culpa propia ha dejado de cumplirla.

ARTICULO 902 - Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos.

ARTICULO 904 - Las consecuencias mediatas son también imputables al autor del hecho, cuando las hubiere previsto, y cuando empleando la debida atención y conocimiento de la cosa, haya podido preverlas.

ARTICULO 909 - Para la estimación de los hechos voluntarios, las leyes no toman en cuenta la condición especial, o la facultad intelectual de una persona determinada, a no ser en los contratos que suponen una confianza especial entre las partes. En estos casos se estimará el grado de responsabilidad, por la condición especial de los agentes.

ARTICULO 1067 - No habrá acto ilícito punible para los efectos de este Código, si no hubiese daño causado, u otro acto exterior que lo pueda causar, y sin que a sus agentes se les pueda imputar dolo, culpa o negligencia.

ARTICULO 1068 - Habrá daño siempre que se causare a otro algún perjuicio susceptible de apreciación pecuniaria, o directamente en las cosas de su dominio o posesión, o indirectamente por el mal hecho a su persona o a sus derechos o facultades.

ARTICULO 1094 - Si el delito fuere de daño por destrucción de la cosa ajena, la indemnización consistirá en el pago de la cosa destruida; si la destrucción de la cosa fuere parcial, la indemnización consistirá en el pago de la diferencia de su valor actual y el valor primitivo.

ARTICULO 1095 - El derecho de exigir la indemnización del daño causado por delitos contra la propiedad, corresponde al dueño de la cosa, al que tuviese el derecho de posesión de ella o la simple posesión como el locatario, comodatario o depositario; y al acreedor hipotecario, aun contra el dueño mismo de la cosa hipotecada, si éste hubiese sido autor del daño.

ARTICULO 1113 - La obligación del que ha causado un daño se extiende a los daños que causaren los que están bajo su dependencia, o por las cosas de que se sirve, o que tiene a su cuidado.

* En los supuestos de daños causados con las cosas, el dueño o guardián, para eximirse de responsabilidad, deberá demostrar que de su parte no hubo culpa; pero si el daño hubiere sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder.

ARTICULO 2176 - Si el vendedor conoce o debía conocer, por razón de su oficio o arte, los vicios o defectos ocultos de la cosa vendida, y no los manifestó al comprador, tendrá éste a más de las acciones de los artículos anteriores, el derecho a ser indemnizado de los daños y perjuicios sufridos, si optare por la rescisión del contrato.

Como puede advertirse de las normas que cita, este fallo enrola en la categoría de defensa del consumidor, en el mismo sentido del anterior, a título de culpa o dolo en el cumplimiento de la obligación.

En cuanto al perjuicio: es "en su persona o en sus bienes"

Vale decir, que toma como el fallo anterior el perjuicio sufrido como consecuencia de la elaboración del producto, pero no el perjuicio que ocasiona el producto en sí. Si bien el fallo está considerando ambas posibilidades, cuando hablamos de responsabilidad por productos elaborados yerra el concepto, ya que se trata de la responsabilidad por el daño que el producto ocasiona, no por el daño que el producto ocasiona al comprador en términos económicos para él. Toda la doctrina en torno a la responsabilidad por productos elaborados considera al tema por el daño que el producto produce a las personas, bienes, cosas de cualquier persona, no sólo del consumidor, o de quien la ha adquirido a la cosa, defectuosa, viciosa o no.

Por consiguiente, en lo tocante a la doctrina judicial de la Provincia de Buenos Aires, en cuanto a responsabilidad por productos elaborados, no hay ningún avance o posición clara. Sólo tenemos que se responde frente al consumidor, por el daño ocasionado al mismo, por dolo o culpa. Y no se advierte a legitimados que no sean consumidores y que puedan incoar una acción por los daños padecidos por productos elaborados respecto de los cuales no son consumidores.

Podemos tomar mil ejemplos, pero resumiendo, un fabricante de glisofato podría responder delante del público por el producto elaborado, sin ser consumidor del mismo

Jurisprudencia Nacional

"Responde por el daño moral ocasionado la entidad financiera que por haber informado erróneamente como deudora a quien pretendió adquirir un electrodoméstico en un hipermercado le impidió obtener la tarjeta de compras que le permitía obtener un descuento. Las actividades desarrolladas en el tratamiento de los datos de carácter personal deben ser consideradas riesgosas, desplazando el factor de atribución al campo de la responsabilidad objetiva. En el marco de la responsabilidad contractual, quienes tratan datos de carácter personal asumen un deber de garantía y una obligación de seguridad expresa o implícita. En el marco de la responsabilidad extracontractual, la responsabilidad de quien maneja una base de datos y brinda una información defectuosa responde por el riesgo creado o en los términos de la responsabilidad por productos elaborados, con fundamento en la invasión al derecho de privacidad y el abuso del derecho. El requisito de certidumbre que rige la indemnización del daño patrimonial no es aplicable a la reparación del daño moral". CNCI K, CAPITAL FEDERAL, 13-3-2006 CARATULA: Pérez, Jorge O. c/ Banco Bansud S.A. PUBLICACIONES: JA 12-7-06, 31, comentado por Guillermo F. Peyrano UTSUPRA: A00130190852.-

 

 

Por este fallo se observa otra vez lo mismo, es decir, el daño causado al consumidor, o al damnificado directo. Si bien se trata de una base de datos, en el que se incluyó falsamente a una persona, no es menos cierto no se advierte al vendedor no damnificado, en el proceso judicial, sino al intermediario Bansud S.A. y no a quien suministró los datos, como legitimado pasivo.

 

"La responsabilidad del fabricante de productos elaborados, por vicios o defectos de las cosas, es de carácter objetiva, por cuanto, podrá liberarse de responsabilidad si prueba que el daño se produjo como consecuencia de un caso fortuito, por la culpa de la víctima o de un tercero. El producto viciado debe ser considerado como riesgoso y, por ende, comprendido en el ámbito de aplicación del art. 1113 del Cód. Civil, dado que la búsqueda del culpable para que responda a título subjetivo es una tarea imposible para la víctima, por ello, la ley se desentiende de las circunstancias internas de imputabilidad subjetiva y enfoca la cuestión desde la mira de la consecuencia: el vicio del producto. CCI Art. 1113 CNCI A, CAPITAL FEDERAL, 11-12-2006 CARATULA: Soler, Miguel y otros c/ Coca Cola S.A.I.C. y F. PUBLICACIONES: LL 4-4-07, 10-111323 UTSUPRA: A00129640941."

 

En este caso se habla de responsabilidad objetiva, se cita al art. 1113 del Código Civil ( En los supuestos de daños causados con las cosas, el dueño o guardián, para eximirse de responsabilidad, deberá demostrar que de su parte no hubo culpa; pero si el daño hubiere sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder. )

 

Esta doctrina judicial es muy distinta, considera a la cosa como peligrosa en sí, enrola en la responsabilidad objetiva, que no es a título de dolo o culpa, sino por el sólo hecho de introducir en el mercado una cosa que involucra un peligro ( teoría del riesgo creado ).

 

Otro fallo Nacional señala

 

"La responsabilidad del fabricante de productos elaborados, por vicios o defectos de las cosas, es de carácter objetiva, por cuanto, podrá liberarse de responsabilidad si prueba que el daño se produjo como consecuencia de un caso fortuito, por la culpa de la víctima o de un tercero. El producto viciado debe ser considerado como riesgoso y, por ende, comprendido en el ámbito de aplicación del art. 1113 del Cód. Civil, dado que la búsqueda del culpable para que responda a título subjetivo es una tarea imposible para la víctima, por ello, la ley se desentiende de las circunstancias internas de imputabilidad subjetiva y enfoca la cuestión desde la mira de la consecuencia: el vicio del producto". CCI Art. 1113 CNCI A, CAPITAL FEDERAL, 11-12-2006 CARATULA: Soler, Miguel y otros c/ Coca Cola S.A.I.C. y F. PUBLICACIONES: LL 4-4-07, 10-111323 UTSUPRA: A00127631208.-


También este fallo se basa en referido art. 1113 del Código Civil ( teoría del riesgo creado ).

"La botella se categoriza como cosa inanimada, inerte, que puede ocasionar una daño cuando actúa como prolongación de la actividad humana (daño con la cosa), o bien si, por su situación anormal, provoca una contingencia dañosa (daño por la cosa). En ambos casos serán responsables el dueño o guardián, pero ser en diferentes las causales de eximición, ya que, para el primero, hay presunción legal de culpa y, en el segundo, hay prescindencia de tal elemento, ingresando en la órbita de la responsabilidad objetiva".
SCARONE, Raúl Rolando c/ SUPERMERCADO NORTE SUCURSAL VILLA DEVOTO Y OTROS s/ DAÑOS Y PERJUICIOS

Como vemos este fallo también ingresa en la teoría de la responsabilidad objetiva ( teoría del riesgo creado ). Sin embargo, este fallo poco nos dice respecto al fabricante, sólo señala un distingo:

1.- El dueño tiene una presunción legal de culpa ( criterio que no admite casi toda la jurisprudencia conforme lo he señalado, ya que no se distingue, para la misma, al dueño del guardián.

2.- El guardián tiene una responsabilidad objetiva prescindente de la culpa.

¿Que ocurre si el damnificado es un tercero en el ámbito nacional?

"1 Cuando se trata de responsabilidad del fabricante frente al consumidor no adquirente directo, al no existir entre ellos ninguna vinculación contractual, nos encontramos frente a una típica responsabilidad extracontractual, de ahí que el plazo de prescripción es el de dos años previsto por el art. 4037 del Código Civil.
"2 El plazo de prescripción en los casos de responsabilidad fundada tanto en el derecho común como en el derecho laboral comienza a correr desde que el afectado estuvo en condiciones de enterarse de la existencia de la incapacidad, desde que el daño es cierto y susceptible de apreciación que es cuando puede considerarse que tiene un crédito exigible y actual. Y para ello debe determinarse cuál fue la ocasión en que el afectado pudo conocer la verdadera entidad de su mal, usando su natural diligencia y en virtud de ello, cuando adquirió la noción de que era portador de una minusvalía.
Fallo completo publicado en: El Dial del 25/4/2001.
LODOLI, R. c/ MASSALIN PARTICULARES S.A. s/ DAÑOS Y PERJUICIOS
D C.N.Civil Sala H CF H228949 260201 KIPER.

Conforme a este fallo, hay responsabilidad objetiva, o sea se prescinde del dolo y de la culpa, y el fabricante debe responder incluso por los daños que su producto elaborado ocasiona a terceros en función de la  teoría del riesgo creado.

Caso de acción contra la tabacalera.

"Corresponde a la Justicia Civil intervenir en la acción que persigue la reparación de los daños y perjuicios provocados por el cigarrillo -con fundamento en los arts. 52 de la ley 24.240 y 1190 y 1113 del Código Civil- contra la empresa que lo comercializa. Gladys Stella Álvarez, Hernán Daray, Vocalía N° 39 vacante. R.290104 HENRICOT, Néstor c/ NOBLEZA PICARDO S.A. s/ DAÑOS Y PERJUICIOS". 14/06/00 Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Sala M. UTSUPRA: A00100181208.-

Conforme al criterio de la Justicia Nacional, la teoría del riesgo creado, no tiene límites, y puede extenderse a terceras personas aún cuando no sean consumidores y conforme a la  teoría del riesgo creado.

Conclusión jurisprudencial

En fin, podría anotar mas jurisprudencia y teorías pero lo cierto y como conclusión tenemos:

1.- Que en ámbito de la provincia de Buenos Aires, la responsabilidad surge por la ley de defensa del consumidor y a quien se protege es directamente a éste, no advirtiéndose la teoría del riesgo creado, como tampoco la protección al que no es consumidor, o otra persona (tercero). La responsabilidad proviene de una cadena causal que hay que acreditar. Se analiza el producto y las posibilidades de cognición del mismo por parte del consumidor. En cierto sentido, por dicha ignorancia, hay una suerte de inversión de la carga de la prueba del dolo o de la culpa, debiendo el fabricante, ante productos que involucran una investigación que no es dable pedir o exigir al consumidor, demostrar que de su parte no existieron tales factores de atribución, como dolo o culpa. Se protege al consumidor quien puede accionar contra toda la cadena de comercialización, incluso hasta el fabricante. Pero no existe pronunciamiento en términos de responsabilidad objetiva en términos del art. 1113 ( teoría del riesgo creado ) lo que hace que sea incierta la suerte de un tercero no consumidor del producto.

2.- La jurisprudencia nacional se inclina a la responsabilidad objetiva del art. 1113 ( teoría del riesgo creado ) y la hace extensiva al daño que por el producto elaborado se ocasione a cualquier persona con fundamento en dicha norma.

3.- En ambos casos, se aconseja que se trate de un producto que reúna requisitos de alguna complejidad, que impidan al consumidor, o que en función de la doctrina supra expuesta, crea que el producto va a satisfacer sus necesidades. Sin perjuicio de la posición referente al productor de tabaco, puede que algún fallo le resuelva respecto de la previsibilidad que el consumidor tenía del producto. Esta conclusión personal, mía, por cierto, tras analizar los fallos dictados. Pero respecto a los daños causados a terceros por los productos elaborados, no he encontrado limitaciones. Sin perjuicio de que, en el caso, no estoy conforme con la aplicación del art. 1113 o teoría del riesgo creado, pero esta conclusión de quien escribe es estrictamente personal.