ROBOS Y HURTOS EN SHOPINGS - HIPERMERCADOS -  EL PUBLICO CONSUMIDOR Y EL CONCESIONARIO - EL CONSUMIDOR Y EL HIPERMERCADO - EL CONTRATO DE SHOPPING  - LEY DE DEFENSA AL CONSUMIDOR EN HIPERMERCADOS - ABASTECIMIENTO - RESPONSABILIDADES - LA CONCESION RESPON

HACIA UNA NUEVA VISIÓN NECESARIA DEL CONTRATO DE CONCESIÓN - EL PÚBLICO CONSUMIDOR Y LAS OBLIGACIONES DEL CONCEDENTE Y EL CONCESIONARIO PARA CON EL CONSUMIDOR - LA CIUDAD COMERCIAL - LOS HIPERCENTROS DE ABASTECIMIENTO AL CONSUMIDOR - EL SHOPPING  O SHOPPING CENTER - HIPERMERCADOS - UNA NUEVA VISIÓN DEL CONTRATO DE CONCESIÓN - LOS DAÑOS Y PERJUICIOS A LOS CONSUMIDORES - LA FUERTE APLICACIÓN DE LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR COMO ELEMENTO NECESARIO A LA CONCESIÓN - RESPONSABILIDADES POR LOS PRODUCTOS - RESPONSABILIDAD POR EL DEBIDO ABASTECIMIENTO - RESPONSABILIDAD ENTRE CONTRATANTES - RESPONSABILIDAD DE EN EL CONTRATO DE CONCESIÓN CON RESPECTO A TERCEROS - ESTACIONAMIENTO Y DAÑOS - DAÑOS A LAS PERSONAS EN LOS HIPERMERCADOS. DESCARGA EN AUDIO TEXTO IMPLICA QUE LO PUEDE ESCUCHAR AL TEMA POR INTERNET O DESCARGAR ESTE CONTENIDO EN AUDIO EN SU PC. 

Por el doctor Juan Carlos Muse Generch.

SI ESTE TEMA NO LE INTERESA HAGA CLIC DEBAJO PARA IR A OTRO TEMA DE DERECHO DEL ÍNDICE GENERAL

 

 

 

 

Introducción.

 

Conceptualización.

 

El contrato de concesión.

 

La concesión y los productos exhibidos en los shoppings.

 

Efectos específicos del contrato con relación al consumidor.

 

Especiales obligaciones. El contrato ha cambiado de perspectiva al día de hoy.

 

Mayores deberes con respecto al consumidor con respecto a lo mas importante y de primera necesidad.

 

Deberes de seguridad de las personas y su control.

 

Jurisprudencia.

 

Estado actual de la jurisprudencia con relación a la obligación señalada con respecto a los consumidores.

 

Jurisprudencia respecto de robos.

 

Jurisprudencia respecto de la falta de exhibición del precio de venta.

 

Conclusión Jurisprudencial. Evolución en la cabeza de la jurisprudencia de la Provincia de Buenos Aires.

 

Efectos mas amplios de responsabilidad por el contrato con relación al concesionario.

 

La mas actual jurisprudencia en materia de estacionamiento - La admisión por parte de los jueces de la responsabilidad del hipermercado - Los fallos de la Provincia de Buenos Aires.

 

Daños a terceros como consecuencia de las instalaciones y mercancías y orientaciones modernas respecto a la responsabilidad por riesgos personales o daños sufridos dentro del establecimiento.

 

La inmersión de los contratos comerciales "modernos" fuera de las figuras típicas en función de su importancia en la macroeconomía.

 

 

 

 

Introducción.

 

Se ha buscado doctrinariamente definir el contrato por medio del cual varios comerciantes en una comunión de voluntades, pretende a través de servicios múltiples, tales como limpieza, aireación, estacionamiento, y afines, en ese comunión de voluntades, ha producido una ciudad de comercio que se caracteriza por su impersonalidad, por conseguir precios mas accesibles que en los comercios comunes, y por el volumen de la mercadería. Este contrato se lleva a cabo mediante una empresa organizadora, que es, por lo general, la que abastece la mayor cantidad de productos elaborados. Se ha sostenido, tratando de producir una definición, con alcance jurídico, que se trata de una locación, de un empresario a los que explotan los locales comerciales, que es una concesión, o que se trata de una sociedad. La discusión doctrinaria en este sentido es intensa. Y ello es importante a la hora de fijar las normas jurídicas que habrán de prevalecer en torno a los derechos, obligaciones y responsabilidades.

 

Conceptualización.

 

Se ha dicho que se trata de un contrato de concesión, y, en contra que el mismo no puede ser así conceptualizado toda vez que el dueño del shopping no es un empresario que distribuye bienes a través de los concesionarios allí establecidos. Considero que la crítica no es correcta. En primer lugar por cuanto la locación no puede originar una responsabilidad mas extensa que la prevista para dicho contrato. La responsabilidad del concedente es mucho mas extensa. Cualquier alteración en el uso y goce de la cosa que comercializa, cualquier incumplimiento al contrato, puede ocasionar, y de hecho, ocasiona, daños mayores a los que los simples y sencillos contratos de locación prevén.

En cuanto al dueño del shopping, efectivamente es un empresario, por cuanto reúne las calidades de tal, sea sujeto físico o jurídico, desde que, a través de un sistema organizado, utiliza a distintos comercios con el objeto de imponer una marca, un estilo, e invita desde el punto de vista comercial, al ingreso del shopping. En este sistema tiene sus ganancias y aúna de esta manera a factores de producción de manera tanto directa como indirecta.

En cuanto a la distribución de los bienes, el empresario - porque considero que así lo es - provee de los mismos, de manera positiva, por cuanto no lo hace ingresando a los mismos, sino prohibiendo que nos los hubiera. De tal manera, se sirve de los sub empresarios, ordenándoles o imponiéndoles la condición del debido abastecimiento con el objeto de la satisfacción comercial del consumidor.

Reconozco que no es cierto que sea una sociedad, porque no hay participación en las pérdidas ni affectio societatis ( arts. 1652 y 1653 del Código Civil ). No sólo eso, hay un regente, un empresario que impone las normas conforme con las cuales debe ser la venta, y si bien dichas normas no tienen un carácter específico, se establecen bases mínimas de atención y abastecimiento al público, calidad de atención, hora, y condiciones de garantía. De modo que estamos en presencia de un contrato de concesión, por el lado de la imposición de abastecer.

Además de ello, debemos tener en cuenta que ninguna necesidad hay de conceder por la marca, o por el lugar de fabricación, o por la fecha de elaboración. El empresario concedente asume una responsabilidad de mayor a menor grado, en lo tocante a si te trata de productos de mayor o menor necesidad y de acuerdo a sus posibilidades, asume una responsabilidad de compromiso al público. De manera tal que la concesión es por producto y no por marca. Se mira fundamentalmente al producto y al consumidor que lo necesita, secundariamente se mira en la marca, pero no es el compromiso que se asume delante del público consumidor, que asiste, porque no sólo concurre en pos del precio, sino de precio y de abastecimiento.

Habrán por cierto actividades secundarias en importancia para la satisfacción del consumidor, como de recreo, pero no creo que los contratos de locación celebrados entre el empresario concedente y los que proveen comidas en los patios, tengan igual importancia. Habrá accidentalmente contratos de locación, pero de lo que se trata es de concesión de productos de necesidad, de consumo, de necesidades mayores a menores, delante de lo cual hay un compromiso al público asistente. Y ciertos productos deben, necesariamente, estar en algún lado de el o los salones, como si fuera el Mercado Central de la Ciudad de Buenos Aires. No importa que origen tengan los capitales, públicos o privados, el ente procura una renta económica satisfaciendo al consumidor. Y para eso se vale de lo que el consumidor busca, no de lo que al consumidor le conviene. Por ende no tiene otra alternativa que celebrar un contrato de concesión con los distribuidores o a veces productores de los bienes o servicios.

¿Quien decide qué es lo importante? El público consumidor. Y ante esa decisión el empresario se obliga.

Hacer hincapié en si el capital aportado es público o privado es como distinguir en si la medicina es prepaga o de Obra Social o del Estado provista. No tiene ninguna importancia. Aquí hay un empresario privado, que asume un compromiso enmarcado legalmente y que formula como una oferta en revistas, avisos, etc. Que en caso de ser aceptada hace responsable al empresario director o concedente, por su carencia como por su defecto, sin perjuicio de cualquier solidaridad en materia de responsabilidad.

Las críticas que suelen formularse respecto de estas conceptualizaciones es la que sostiene la impersonalización o indefinición del conjunto de consumidores. Es que, en el tradicional concepto de contrato, la contraparte siempre esta definida o personalizada, siendo persona determinada. Es el caso que encuentran esta tradicional manera de observar las cosas el que involucra la crítica permanente de los que ven en esto una absoluta necesidad en el Derecho. No sucede lo mismo con la doctrina comercialista mayoritaria, y si leemos un poco el concepto lato dado al contrato de agencia en general, el alcance que posee ( clic aquí ) nos daremos cuenta de que la macroeconomía define el concepto jurídico relevante.

 

El contrato de concesión.

 

Una definición bastante aceptada es la siguiente: "Mediante la concesión, el concedente encomienda al concesionario un servicio permanente, organizado e integrado para la comercialización de sus productos, siendo el concesionario el medio a través del cual, el concedente llega al mercado" ( Parry, Adolfo E., "Los concesionarios como auxiliares del comercio, E.D. 2-6-93 ).

 

En el contrato de concesión el concedente, a esos fines, contrata con el concesionario, quien se somete a una suerte de estructura de dependencia empresarial, "el concedente, de tal forma domina y controla todas las partes de la comercialización, dispone de precios al público, indica cómo debe presentarse el local, exige criterios contables, solicita informes detallados, impone sus propios entes financieros en las operaciones a crédito, se reserva el derecho de intervenir en la contabilidad de la concesionaria" ( Lorenzetti, Tratado de los Contratos, pág. 645 ).

 

Si bien lo indicado precedentemente no es lo sustancial de la contratación, podemos añadir esta característica a la conceptualización del contrato y diremos entonces que Mediante la concesión, el concedente encomienda al concesionario un servicio permanente, organizado e integrado para la comercialización de sus productos, siendo el concesionario el medio a través del cual, el concedente llega al mercado para lo cual el concedente determina las modalidades de la comercialización e impone una estructura empresarial a la que el concesionario debe acatar, importando el contrato así celebrado una estipulación a favor de terceros en cuanto a la cantidad y calidad de los productos, pudiendo otorgarse, por ejemplo, service y garantías y debiendo respecto al adquirente, por medio de este contrato cumplirse mas acabadamente con la ley de defensa al consumidor"

 

La concesión y los productos exhibidos en los shoppings.

 

Ciertamente quien pone las condiciones en el contrato que estamos analizando en esta subpágina, es el dueño del shopping, pero respetando las normas que puede llegar a poseer cada uno de los productores con respecto a sus concesionadas. Por lo que, en el mas grave de los casos de la conceptualización del contrato de shopping, es la estructura eslabonada, donde, en todo caso un concedente impone normas y otro, otras distintas, pudiendo ser y entenderse como concesionada al productor real, las nuevas modalidades impuestas en el contrato de shopping, y, aunque éste no sea el productor real de los bienes, ciertamente, interviene en la cadena productiva, pues, con su marca ( por ejemplo Wallmark ) da garantías propias, es responsable directo ante el consumidor, otorga precios mas favorables y subsidia por su propia cuenta con ciertas ofertas alterando el precio proyectado del productor y ajustándose éste a estas condiciones impuestas por el dueño del shopping, a quien le interesa que el producto sea lo mas provechoso para el consumidor, por lo cual, pone precios límites, financia, garantiza por sí, da planes de pago con su propia entidad financiera - caso de las tarjetas del shopping -, por lo que el dominio no pertenece al productor, en la comercialización. Siendo por lo tanto, el contrato de shoppping, un contrato de concesión.

 

Efectos específicos del contrato con relación al consumidor.

 

Son los propios a todo contrato de concesión, pero respecto del consumidor, le serán aplicables las normas del derecho al consumidor, ley 22.400 ( clic aquí para verla ). En especial, y dado el carácter por el que se maneja en el mercado, debe acatar todas las normas referidas a transporte de mercaderías y abastecimiento. Dado que es un contrato cuyo objeto es abastecer a la sociedad, debe cumplir con las demandas y proveer de las mercaderías mas importantes, no pudiendo faltar, de ninguna manera, las que se refieren a productos alimenticios. En especial, se le puede exigir mas en lo tocante a la ley de abastecimiento ( clic aquí para verla ).

 

Especiales obligaciones. El contrato ha cambiado de perspectiva al día de hoy.

 

Podemos aceptar o rechazar en la definición o conceptualización que le hemos dado al contrato la idea de las obligaciones referentes al consumidor pero lo tornaría incomprensible. Hasta sería aceptable, para los muy renuentes a creer que no existe una obligación alguna delante del consumidor, como una estipulación contractual a favor de tercero - lo que no acepto por no mediar consentimiento del tercero en el convenio - . Pero es inexplicable que buena parte de la doctrina no lo considere parte esencial en cuanto a las obligaciones que el contrato importa, porque dicha esencialidad, sale de un correlato productivo: en efecto, si por un lado, el productor se vale del contrato de concesión, para una mejor colocación de sus productos en el mercado, con mayor razón la correlativa obligación incrementada de respetar a ese mercado involucrando, en la especie, su respeto. Y, consecuentemente su mayor obligación. Por lo general, en el Derecho, cuantos mayores derechos, mayores obligaciones, cuanto mayor enriquecimiento de base contractual, mayor el deber de responder. Salvo en los casos de moda hoy día, que sólo se habla de los derechos humanos, lo que no dan por cabida, son sus deberes frente a la sociedad, cosa que Atenas daba por sobreentendida la primer cuestión, y mencionaba únicamente las obligaciones. En este marco, que es el real, no el del discurso vacío, el contrato ahora, hoy día tiene que ser entendido dentro del ordenamiento jurídico en su totalidad, y los autores olvidarse de las conceptualizaciones pasadas. No podemos olvidar que, a través de ese contrato, el de concesión, en la década de los 70, mientras el mundo desarrollado viajaba en excelentes automotores, nosotros estábamos situados en una condición como la de Cuba y los automóviles cero km, eran realmente un real abandono de los países desarrollados. La concesión era un elemento de arrastre y de esclavitud del consumidor a barbaries de servicios y productos. Hoy la concesión no se puede entender a favor de esto. Menos con productos alimenticios, respecto de los cuales poco se informa.

 

Mayores deberes con respecto al consumidor con respecto a lo mas importante y de primera necesidad.

 

El deber de informar adecuadamente cuando a un producto se lo conoce habitualmente como carente de azúcar de caña. Nadie puede pensar que una verdura la tenga, y que esto no sea informado. Considera el que escribe que debe tener una clara leyenda al frente.

 

Respecto de los productos transgénicos, advertirlo, incorporando claras alusiones. El ocultamiento es otra violación al deber de información indicada en la precitada ley de defensa del consumidor. Mientras se hace una farmacopea de los productos de primera necesidad, tendrán que informar de las consecuencias posibles de los alimentos pseudo alimentos, transgénicos o modificados, el medio utilizado para transportarlo, el frigorífico, la cadena elaborativa. Considero que todo esto, es deber de información, y los juristas no pueden, so pena de conceptualizar que no es tan rígido y tan exigente el deber de informar, porque no se trata de un contrato de concesión, o no se trataría del mismo. Tienen ellos que tener en cuenta que el mercado tiene relación directa con la salud humana, y de allí que si como consecuencia de este contrato, se lo denomine como se quiera, se lleva un riesgo a la población, mayor y consecuente el deber de informar, rigiendo, al respecto los arts. 901 y 902 del Código Civil, que ciertamente los juristas conocen, pero yo lo expongo para el mejor entendimiento al lector. ARTICULO 901 - Las consecuencias de un hecho que acostumbra suceder, según el curso natural y ordinario de las cosas, se llaman en este código "consecuencias inmediatas". Las consecuencias que resultan solamente de la conexión de un hecho con un acontecimiento distinto, se llaman "consecuencias mediatas". Las consecuencias mediatas que no pueden preverse se llaman "consecuencias casuales".

ARTICULO 902 - Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos.

 

Deberes de seguridad de las personas y su control.

 

Como dice Lorenzetti, no se trata en el caso de un simple comercio que busca su zona, sino a la inversa, la zona ( sus pobladores ) buscan al comercio. La gente se impersonalizan, ni se conocen, no interesa el trato, no se tiene un conocimiento entre el público y todo pasa por el anonimato en una ciudad, como él la llama, de consumo. No es que todo pase por el garaje, los deberes de seguridad provienen de la concentración de personas de las que se valen para su provecho. Podemos encontrar responsabilidades por hurtos, robos, etc. La jurisprudencia deja mucho que desear aún.

 

 

Jurisprudencia.

 

En cuanto jurisprudencia, paso a citar algunos fallos del autor indicado, en su libro Tratado de los Contratos, páginas 718 y 719, por ser jurisprudencia seleccionada por un gran autor.

"En un caso, Argos Cía. Argentina de Seguros Generales SA  persiguió –en los términos del articulo 80 de la ley 17.418– la restituci6n de la indemnización oblada a su asegurado, titular del rodado sustraído en una playa de estacionamiento propiedad de Carrefour Argentina SA. El juez de grado concluy6 que el estacionamiento contiguo al hipermercado explotado por la sociedad accionada poseía la apariencia de una verdadera playa de estacionamiento y brindaba al usuario la convicción de que su rodado quedaba bajo la guarda de la demandada. Por tal responsabilidad de garantía es que se debía responder. En otros términos, se entendió concertado un contrato complejo innominado, extendido desde la compraventa de mercaderías hasta la provisión de un sitio adecuado para la guarda de rodados. Consecuentemente se responsabilizó a la demandada, sobre la base de las normas del contrato de garaje.

La Cámara entiende que en la situación examinada el ingreso y egreso de los rodados es libre y gratuito, se estaciona en el lugar elegido durante el tiempo deseado, El usuario cierra su rodado conservando las Llaves, al egresar no existe control ni verificación. En su opinión, no se dan las circunstancias caracterizantes del contrato de garaje. Y no puede sostenerse que haya mediado depósito civil, habida cuenta de que no medió entrega de la cosa al supuesto depositario, con el fin de que este asuma la obligación de guarda sobre ella o de restituirla en el mismo estado (arts. 2182 y 2190, Cod. Civ.). No encuentra entre el propietario del automóvil y la accionada relación contractual alguna que origine responsabilidad por incumplimiento. Y aun cuando se conjeturara una relación contractual entre ambos, no se cree que pueda dársele el alcance otorgado por el a quo. No existió obligación de custodia en cabeza del hipermercado.

Cam. Nac. Corn., sala B, "Argos Cia. Argentina de Seguros Generales SA c/Carrefour Argentina SA", .1. A. 1992-11-59."

 

"En otro caso, similar al anterior, se Ilegó a la solución contraria. La Cámara analiza inicialmente las dimensiones del estacionamiento –de aproximadamente 49.000 metros cuadrados de superficie, con lugar para la ubicaci6n de 1.800 rodados–, la prolija demarcación de los espacios donde pueden dejarse los coches y la individualización de una zona exclusiva de estacionamiento para discapacitados; estos datos evidencian la importancia asignada a 1a playa dentro de la infraestructura del negocio. Las. circunstancias enumeradas son ciertamente indicativas –en opinión del tribunal de la segunda instancia de la modalidad operativa de los "hipermercados". Estos, con el propósito comercial de atraer a la potencial clientela, ofrecen, generalmente en forma gratuita, el servicio accesorio de estacionamiento en la playa contigua al establecimiento, oferta que eventualmente se integra con la aceptación de quienes se avienen a aprovechar la infraestructura y presunta seguridad para el resguardo de sus vehículos, naciendo de tal manera un vinculo contractual (Cf.. art. 1137, Cod. Civ.) que se rige por las normas del depósito. Congruentemente, cobra capital importancia la obligación de guarda y custodia de los rodados a su cargo.

Siendo tales las obligaciones contraídas por la accionada, la responsabilidad derivada de la sustracción de un automóvil de su playa resta inalterada aunque este hubiera permanecido cerrado, sus poseedores conservado las llaves y el servicio hubiera sido gratuito, toda vez que tales circunstancias no eximen a "Carrefour" de la obligación de restituir los automotores estacionados en su playa. Asimismo, pierde peso otro de los argumentos que esgrime la agraviada, cual es la invocada inexistencia de personal de vigilancia para la playa. En opinión del tribunal, aparte de que resulta operativa la regla que dispone que nadie puede alegar su propia torpeza (art. 929, Cod. Civ.), tal afirmación de la vencida se contradice con lo aseverado en el responde respecto de la existencia de personal que debe, además de recolectar los carritos para las mercaderías que son dejados en la playa, informar al jefe de seguridad de cualquier anormalidad que

27 Cam. Nac. Corn., sala E, "Inca SA Cia. de Seguros c/Carrefour Argentina SA", J. A. 1992-1f-60, 28-10-91."

Autor citado pág. 719

 

Sostiene este autor:

 

"En ello se apartan de los deberes secundarios de conducta, que tienen su origen en el deber de buena fe.

"Son sistemáticas porque su finalidad es el mantenimiento del sistema de comercialización en que esta inmerso el contrato locativo. De tal modo se interpretan, tanto en su extensión como en su legitimidad, en relación al cumplimiento de la finalidad esperada.

"Dentro de estas obligaciones accesorias encontramos la de contribuir a los gastos de publicidad, la de cumplir horarios extendidos, la de participar en campañas de promoci6n de precios, la de mantener precios uniformes en diferentes locales.

Se ha hecho una descripción de ellas:

a)        Obligación de tener abierto el local alquilado en los horarios y días establecidos en el reglamento o dispuestos por el locador incluso sábados, domingos y feriados;

b)        Aceptación de las campañas promocionales generales del shopping dentro y fuera de sus limites, y aun con el compromiso de estructurar ofertas por parte del locatario, y

c)         Los diseños internos de los locales están sujetos a la idea de un paseo de compras, establecida exclusivamente por el locador.

 

Estado actual de la jurisprudencia con relación a la obligación señalada con respecto a los consumidores.

 

Bastante pobre, pero por motivo de la falta del debido planteo de parte de los litigantes en lo que considero, "un nuevo concepto del contrato de concesión"

 

Jurisprudencia Sintetizada. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial. Año 2007.

 

Ref. Fallos Sumarios Oficiales. CNACOM. Poder Judicial de la Nación. Voces: 3-3 CONTRATO DE GARAJE. DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LAS PARTES. RESPONSABILIDAD DEL GARAJISTA. SUPUESTOS ESPECÍFICOS. PLAYA DE ESTACIONAMIENTO. SUPERMERCADO. LEY 24240: 7. FECHA PRECISA.

 

"LA RELACIÓN EXISTENTE ENTRE EL SUPERMERCADO ACCIONADO Y QUIEN DEJO SU AUTOMOTOR EN LA PLAYA DE ESTACIONAMIENTO DE ESE ESTABLECIMIENTO COMERCIAL, ENCUADRA EN LAS PREVISIONES DE LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR -LEY 24240: 7- QUE OTORGA EXPRESAMENTE CARÁCTER VINCULANTE PARA QUIEN LA FORMULA A LA "…OFERTA DIRIGIDA A CONSUMIDORES POTENCIALES INDETERMINADOS..." A CUYO FIN ES MENESTER QUE ESTA TENGA FECHA PRECISA DE COMIENZO Y FINALIZACIÓN, ASÍ COMO TAMBIÉN LAS CONDICIONES EN QUE SE FORMULA Y, ELLO OCURRE CON LA OFERTA DE ESTACIONAMIENTO REALIZADA POR DICHO ESTABLECIMIENTO, PUES SE REALIZA SIN CONDICIONAMIENTOS, EN TANTO SU ACCESO ES LIBRE Y GRATUITO, Y EN CUANTO A SU VIGENCIA TEMPORAL, HA SIDO OFERTADA DESDE QUE EL HIPERMERCADO ABRIÓ SUS PUERTAS Y NO HA SIDO DEFINIDA ALGUNA FECHA DE CESE Y, DADO QUE COMO DICE DICHA NORMA, ESTA PODRÁ SER REVOCADA DE MODO PUBLICO CON LA SOLA CONDICIÓN DE SER DIFUNDIDA POR IGUALES MEDIOS EMPLEADOS PARA HACERLA CONOCER, EN TANTO AQUEL EN NINGÚN MOMENTO HA PLANTEADO QUE SU OFERTA DE ESTACIONAMIENTO HUBIERE CADUCADO AL MOMENTO EN QUE SE PRODUJO EL SINIESTRO, NI QUE NO SE MANTENGA EN LA ACTUALIDAD, CARECE DE TODA TRASCENDENCIA CUALQUIER ÓBICE RESPECTO DE LA AUSENCIA DE UNA DEMARCACIÓN TEMPORAL. (VER CRITERIO ANTERIOR: 17.9.07, "OMEGA COOPERATIVA DE SEGUROS LTDA. C/ CARREFOUR S/ ORD.", FICHA N° 48807; 26.2.02, "CIA. DE SEGUROS LA MERCANTIL ANDINA SA C/ CARREFOUR ARGENTINA SA S/ SUM.", FICHA N° 37085; 10.11.06, "OMEGA COOPERATIVA DE SEGUROS LTDA. C/ CARREFOUR ARGENTINA SA S/ ORD.", FICHA N° 46341; 28.10.91, "INCA SA CIA. DE SEGUROS C/ CARREFOUR ARGENTINA SA S/ ORD.", FICHA N° 13418; 2.5.00, "SANCOR COOP. DE SEGUROS LTDA. C/ CENCOSUD SA S/ SUM.", FICHA N° 32805). VASSALLO - HEREDIA - DIEUZEIDE. EWL9 OMEGA COOP. DE SEGUROS LTDA. C/ CARREFOUR ARGENTINA SA S/ ORDINARIO. 7/11/07 CAMARA COMERCIAL: D. LEY 24240: 7. UTSUPRA: A00250237337.-"

 

Fuente: Poder Judicial de la Nación. Autor: Poder Judicial de la Nación.

 

Jurisprudencia respecto de robos.

 

Jurisprudencia Sintetizada. Base FANA.

 

Ref. Sumarios Oficiales. Editor SCBA - FANA - Fallos Nacionales. Sumario: Materia: Civil y Comercial 23940 Daños y perjuicios - Establecimientos comerciales

  

"Mas allá de las aristas que pueda presentar el caso en el que se demanda a un hipermercado por los daños y perjuicios derivados de la circunstancia de que un delincuente le arrebatara al actor una cartera negra que llevaba consigo en ocasión de encontrarse en una sucursal del demandado en lo que hace al deber de seguridad que la encausada debe prestar a quienes concurren a su sede si se delimita el asunto dentro de la órbita de responsabilidad contractual o extracontractual, lo cierto es que dada la índole del reclamo es factible aseverar que no nos encontramos frente a un supuesto que esté amparado por la ley de defensa al consumidor . Ello es así, pues el actor no alegó que la accionada promocionara o garantizara una vigilancia que asegurara una obligación de seguridad ilimitada que, ante la ocurrencia del infortunio que padeció, pudiera ser considerado defraudado como consumidor. La causa debe resolverse a la luz de los principio de la responsabilidad extracontractual. Ello es así, pues no puede considerarse que todo que el que circule por un local de venta de productos haya entablado un vínculo contractual con la empresa. El deber de seguridad del hipermercado demandado no puede ser llevado al extremo de la custodia de los efectos personales que portan los clientes, pues el propietario de ellos nunca se desprendió de su guarda. Sostener lo contrario, importaría llevar al límite del absurdo la responsabilidad del titular del negocio que se vería obligado a hacer declarar a sus clientes los valores con que pretenden ingresar al recinto o requerir que se les entregue la guarda de los efectos personales de quienes pretenden acceder a un centro comercial, a fin de evitar reclamos". CNCI H, CAPITAL FEDERAL, 2-4-2004 CARATULA: Abud, Horacio Elías c/ Carrefour Argentina S.A. s/ Daños y perjuicios PUBLICACIONES: ED 13-8-04, 3-52869 UTSUPRA: A00131911664.-

 

Fuente: SCBA - BASE FANA - FALLOS NACIONALES Autor: SCBA - BASE FANA - FALLOS NACIONALES

 

Jurisprudencia respecto de la falta de exhibición del precio de venta.

 

DEFENSA DEL CONSUMIDOR- INFORMACIÓN AL CONSUMIDOR- FALTA DE INFORMACIÓN- PRECIO DE VENTA DE LA MERCADERÍA- MULTA: IMPROCEDENCIA - VOTO DISIDENTE.

 

Sabido es que los hipermercados como la actora poseen en sus góndolas una extensa variedad de productos. En este caso, se le imputa a la recurrente ofrecer a la venta un solo producto (que implica una multiplicidad de unidades idénticas) sin exhibir su precio. En este contexto, considero que de la falta de exhibición de precio respecto de un solo producto no puede inferirse acabadamente la culpa de la actora, es decir, no puede afirmarse que la empresa ha sido negligente o imprudente en el cumplimiento de los deberes que la ley le impone. Esta conducta a mi entender, es insuficiente para exteriorizar la culpa de la recurrente. (Del voto en disidencia del Dr. H. Corti) Poseer en góndola tan solo un producto que no exhiba su precio, desde mi punto de vista, no resulta suficiente para formular el reproche que realizó la Administración (en definitiva: no se está ante una acción típica, por ausencia de culpabilidad).(Del voto en disidencia del Dr. H. Corti) Datos: C.A. Cont. Adm. y Trib. C.A.B.A. RDC N° 381/0- Autos: "Dia Argentina SA c/ G.C.B.A. s/ Otras Causas con Trámite Directo ante la Cámara de Apelaciones"Sala I. Del voto en disidencia del Dr. H. Corti, 8 de noviembre 2004. Sentencia N° 101 UTSUPRA: A007075357.-

 

Fuente: Boletines de Jurisprudencia. Emitidos por el Fuero Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Autor: Boletines

 

Conclusión Jurisprudencial. Evolución en la cabeza de la jurisprudencia de la Provincia de Buenos Aires.

 

Por ahora se advierte una evolución muy leve, como consecuencia, en la mayor parte de las veces en no creer que el contrato de concesión, como antes se lo concebía ha fallecido. Hoy el contrato de concesión es otra cosa. Como los jueces resuelven según los planteos, las orientaciones divergentes muy bien podría decir, vienen a cuenta de la forma de plantear las cuestiones y los derechos. Hay que llegar a la convicción del juzgador y no será así, si estamos con una conceptualización de antaño del contrato de concesión. Los magistrados, encima de lo expuesto, están acostumbrados a esas conceptualizaciones muy antiguas, y ello determina este tipo de sentencias, donde protegen la información del precio, problemas con el auto estacionado y no mucho mas. Pero convencido estoy, que ello se debe a la conceptualización ontológica que se le da al contrato y cualquiera que no suponga el sostener que el mismo ha cambiado en su perfil por nuevas obligaciones, no se encontrará salida si la visión sigue siendo la de los años anteriores al dictado de la ley de defensa del consumidor. Hoy, el contrato de concesión, tiene una norma directa de aplicación.

 

Efectos mas amplios de responsabilidad por el contrato con relación al concesionario.

 

Hablar de locación, como se ha dicho, es impropio a la vida contractual del contrato en el que esta inmerso un shopping. Los daños por los incumplimientos contractuales no sólo versan sobre las obligaciones de las concesionadas, de todos los ángulos. Los daños de y para los productores, pueden ser muy groseros y exceder todo límite de lo esperado y considerarse una consecuencia remota por la cual no se tendría obligación de responder. ARTICULO 906 C. Civil:  En ningún caso son imputables las consecuencias remotas, que no tienen con el hecho ilícito nexo adecuado de causalidad.

 

Las consecuencias por las que se responde, en Derecho, son las adecuadas, esto es, las que previsiblemente suceden conforme a la observación que tiene el hombre de las cosas.

Sin embargo no se puede decir que, este contrato, sea que se lo juzgue de locación, de locación de servicios, de suministro, concesión, etc., al producir un daño con respecto a los múltiples sujetos que intervienen en la comercialización del shooping, no se pueda juzgar la cadena causal que significaría, por ejemplo, hasta, incluso, una cesación de pagos que pueda derivar en una quiebra producida por motivo de que al empresario dueño del shopping, se le ocurra echar mano a cualquier cláusula de un contrato de locación injustamente y la responsabilidad de él sea, por ejemplo, una simple pérdida de clientela para con respecto al "locatario". No, por mas disfraz que se le ponga a la realidad es que al día de hoy, cada vez mas, los productores están mas condicionados por las concesionarias. Y hay concesionarias que años atrás, ya por los 80 se decía, imponen condiciones a los productores, por la gran necesidad de los segundos hacia los primeros. Esto ha ido en aumento, se ha incrementado mucho, y una pérdida, por ejemplo, de una cosecha o siembra, puede imputársele al dueño del hipermercado o de la cadena del hipermercado. Habrá de responder el concedente, de tal manera, por lo que en otra época, se consideraba una mera consecuencia remota, es decir, una consecuencia que no era previsible conforme a la normal observación y previsión dinámica con mayor extensión de responsabilidad que otros tiempos.

 

La mas actual jurisprudencia en materia de estacionamiento - La admisión por parte de los jueces de la responsabilidad del hipermercado - Los fallos de la Provincia de Buenos Aires.

 

La provincia de Buenos Aires en la responsabilidad que le compete al empresario, lleva la delantera, es coherente y se mantiene en el mismo sentido ( responsabilidad del dueño del hipermercado ) y la Nacional sigue los pasos de la Provincial.

 

 

Jurisprudencia Sintetizada. Base JUBA.

 

Ref. Fallos Sumarios Oficiales. Editor SCBA. Base JUBA. Materia: Civil y comercial Sumario: B1751092 Voces: Daños y perjuicios - Establecimientos comerciales // Daños y perjuicios - Deber de vigilancia.

 

 

 

El uso sin cargo por parte de clientes que concurren con sus rodados a un centro comercial como el de la accionada, no es una cortesía ni un fruto de la generosidad, sino una necesidad empresaria; la playa de estacionamiento debe ser considerada como una prolongación del establecimiento, una instalación o dependencia al servicio de la actividad principal de la demandada. El estacionamiento sin costo es entonces una prestación accesoria y complementaria de la actividad principal del establecimiento "Easy" -consistente en la compraventa de mercaderías-, porque tal servicio no es desinteresado ya que atrae clientela que en su defecto no lo sería, debiendo entonces ser prestado diligentemente, cumpliendo con la obligación de seguridad que aquél implica. Ello así, con el ingreso del vehículo al estacionamiento, con el interés de adquirir bienes independientemente de que se concrete o no tal acción-, ya se genera, en cabeza del hipermercado la obligación de custodia de los bienes allí introducidos (conf. doct. art. 1198 del Cód. Civil). - - CCI Art. 1198 - CC0002 SI 96012 RSD-258-4 S 9-11-2004, Juez KRAUSE (SD) - CARATULA: García Chafuen c/ Cencosud S.A. s/ Daños y perjuicios - - MAG. VOTANTES: Krause-Malamud-Bialade - - - - - UTSUPRA: A00197788060.-

 

Fuente: BASE JUBA - EDITOR SCBA Autor: BASE JUBA - EDITOR SCBA

 

Jurisprudencia Sintetizada. Base JUBA.

 

Ref. Fallos Sumarios Oficiales. Base JUBA. Materia: Civil y comercial Sumario: B2550331 Voces: Daños y perjuicios - Establecimientos comerciales // Daños y perjuicios - Deber de vigilancia.

 

 La aparición de los hipermercados como nuevo sistema de ventas, presenta alguna relaciones jurídicas diferentes que necesitan una aplicación distinta de normas y principios ya existentes. La playa de estacionamiento construida en el terreno del centro comercial, representa una comodidad para los clientes y, en general, para los visitantes del shopping, e, indirectamente, beneficia a los titulares de los negocios, desde el momento que favorece la afluencia del público y el consumo. En efecto, el estacionamiento contiguo al hipermercado integra los servicios que el supermercado ofrece para la mejor comercialización y venta de mercaderías, generando en el usuario la convicción de que su rodado queda bajo la guarda del establecimiento. Con todo, el caso sería mucho más fácil de resolver si el supermercado explotara la playa en forma directa, controlando el acceso de los potenciales clientes y asumiendo, de un modo franco, la custodia o vigilancia de los rodados estacionados. De ser así, no habría duda alguna acerca de la responsabilidad de los encargados de la guarda, pues se trataría de un contrato de depósito o garaje -oneroso o gratuito- que obligaría al depositario a indemnizar las consecuencias dañosas derivadas del incumplimiento contractual. CC0001 LZ 57452 RSD-97-4 S 6-4-2004, Juez BASILE (SD) CARÁTULA: Salinas, Víctor Hugo c/ Carrefour Argentina S.A. y ot. s/ Daños y perjuicios MAG. VOTANTES: BASILE-IGOLDI-TABERNERO UTSUPRA: A00141795446.-

 

Fuente: BASE JUBA FALLOS OFICIALES Autor: BASE JUBA FALLOS OFICIALES

 

Extracto.

 

Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Sala E.

 

Ref. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Sala E. Causa: 493.531.- Autos: GAMBAUDO, CARINA NOEMÍ C/FORDEMI S.A. S/DAÑOS Y PERJUICIOS. Cuestión: Sustracción de Automotor de playa de estacionamiento de Shopping. Temas Relevantes: Uso de estacionamiento en supermercado sin obligación de compra, tesis contractualista. Valor de la unidad. Indemnización. en Resolución: Confirmación en lo sustancial. Fecha: 6-DIC-2007.

 

 

 

Es que, como se ha sostenido, se trata de una "prestación accesoria de custodia derivada de la actividad comercial principal llevada "a cabo por el supermercado, consistente en la venta de mercaderías, por lo que de ella "se desprende un deber de seguridad objetivo, ya que quien se sirve de dicho servicio "como medio para atraer clientes a su centro de compras no lo hace en forma gratuita "y desinteresada. Y que a la luz de un Standard de buena fe que impone el artículo "1198, primer párrafo del Código Civil, debe responder por el robo o el hurto de los "vehículos cuya custodia asumió (CNCom. Sala "C", exp. 63.002/98, in re "Suizo "Argentina Compañía de Seguros S.A. c/Hipermercado Jumbo s/ordinario", del "12/11/2002; ídem, íd, expte. n° 80.105/97 del 22/10/2002, in re "Caja de Seguros "S.A. c/Cades S.A. y otro s/ ordinario"; CNCom. Sala "A", "Arcadia Cía de Seguros "c/Carrefour Arg. S.A.", 16/4/97, L.L. 1998-E, p.393 ; "Sancor Coop. de Seg. v. "Cencosud S.A. s/ordinario" del 6-3-98; "Columbia c/Unimarc y otros s/daños", "CC0001-SI83477 RSD-118-00l-S 11-4-2000, el Dial W1405C; C1°CC San Isidro, "sala II, 30-11-99, "Interamericana S.A. de Seguros Generales c.Wal-Mart Argentina, "S.A. s/cobro de pesos", con nota aprobatoria de Mazzinghi, Jorge A., "El robo de un "vehículo de la playa de estacionamiento de un supermercado, la figura del depósito "necesario y el análisis de otras situaciones parecidas", en E.D. 188-492; Boretto, "Mauricio, "Responsabilidad empresaria: shopping centers y supermercados. "Estacionamiento gratuito. Cláusulas exonerativas de la responsabilidad: ineficacia", "en E.D. 190-915 y sigtes.).

 

Daños a terceros como consecuencia de las instalaciones y mercancías y orientaciones modernas respecto a la responsabilidad por riesgos personales o daños sufridos dentro del establecimiento.

 

Con respecto al vicio o riesgo de las cosas insertas en el hipermercado, ninguna duda cabe respecto de su responsabilidad objetiva por ser el dueño o el guardián en los términos del art. 1113 del Código Civil, por lo que no hay gran pacificidad en este sentido por la jurisprudencia.

Generalmente se culpa a la víctima por parte del hipermercado con motivo de una supuesta mala manipulación de la mercancía. Así por ejemplo se dio un caso de explosión de botellas de gaseosas, la Cámara de Apelaciones en lo Civil, sala H, en fallo del 19-08-98, publicado en La Ley 26-10-98 se ha sostenido: "El consumidor contrata con el hipermercado y confía en la calidad de los productos y en el correcto tratamiento que reciben. Cuando se observa en la televisión una de las tantas propagandas que realizan las grandes cadenas de supermercados, la publicidad en general hace hincapié en la calidad, la variedad, la comodidad y el precio. Pues bien, eso es lo que se tiene que garantizar, sin perjuicio de que si quedó demostrado el vicio de fabricación de que adolecía el producto lanzado mal mercado consumidor, pueda eventualmente ejercer una acción de reintegro contra el elaborador ( Goldenberg, Indemnización por Daños....cit. p. 295 ). Además se debe garantizar la seguridad del consumidor dentro del establecimiento." También se desestimó la culpa de la víctima por tomar dos botellas juntas, porque ello "constituye una práctica habitual, sin que personalmente haya visto a un repositor colocar dos gaseosas de una en la góndola"  Transcripción de la parte pertinente del autor Lorenzetti, en su citado Tratado, pág. 721/722.

 

La inmersión de los contratos comerciales "modernos" fuera de las figuras típicas en función de su importancia en la macroeconomía.

 

Este tema lo hemos tocado en el contrato de agencia en general ( clic aquí )

 

 

<