ESTAFA - REQUISITOS - TENTATIVA DE ESTAFA - INTENCIÓN - DOLO - DOLO EVENTUAL - POSICIÓN DE GARANTE - ERROR O IGNORANCIA EN LA VÍCTIMA - NOMBRE SUPUESTO - FALSOS TÍTULOS - APARIENCIA MENTIDA - APARIENCIA DE NEGOCIACIÓN - APARIENCIA DE CREDIBILIDAD

EL DELITO DE ESTAFA EN SU CONCEPCIÓN GENERAL - REQUISITOS - TENTATIVA - DOLO EVENTUAL - LA DEFRAUDACIÓN EN EL CÓDIGO PENAL - LA ACTITUD SILENTE Y LA ESTAFA -  CONCEPTO DE ARDID O ENGAÑO - LA POSICIÓN DE GARANTE - LA SIMPLE MENTIRA - LOS MODOS DE COMISIÓN DEL DELITO DE ESTAFA - EL ERROR O LA IGNORANCIA EN LA VÍCTIMA - CASOS DE SILENCIO - ESTAFA MEDIANTE MEDIOS MECÁNICOS O ELECTRÓNICOS - EL ITER CRIMINIS - EL NOMBRE SUPUESTO - LOS FALSOS TÍTULOS - LA INFLUENCIA MENTIDA - EL ABUSO DE CONFIANZA - CONSUMACIÓN - TENTATIVA. DESCARGA EN AUDIO TEXTO IMPLICA QUE LO PUEDE ESCUCHAR AL TEMA POR INTERNET O DESCARGAR ESTE CONTENIDO EN AUDIO EN SU PC.

Por la Doctora Mónica Viviana Breglia Arias

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Introducción. 

¿Qué es la defraudación?

¿Cual es el bien jurídico protegido en el delito de Estafa?.

¿Cuál es el dolo de estafa? ¿Es necesario actuar dolosamente para que se entienda que se comete una estafa?.

Los delitos de fraude en el Código Penal.

¿Qué es la estafa dentro de los delitos por defraudación?

¿Puede una actitud silente servir para estafar?

Ejemplos de actitudes silentes que constituyen estafa.

 

¿Cómo deben enlazarse los tres elementos que configuran la estafa para que el delito se haya efectivamente realizado?

 

El ardid o engaño. Concepto.

 

¿Qué sucede con la simple mentira?

 

Casos de silencio.

 

El error, la ignorancia o la negligencia de la víctima. ¿Hacen a que no se cometa estafa?

 

¿Qué es la posición de garante?

 

Aparatos mecánicos y electrónicos en el delito de estafa.

 

¿Qué ocurre si existe mala fe en la víctima? ¿Hay delito? 

¿Cuál es la disposición patrimonial que requiere este delito?

Casos debatidos de disposición patrimonial en este delito.

Caracteres que debe revestir el perjuicio ocasionado.

Modos de Comisión del delito de estafa.

El nombre supuesto.

La calidad simulada.

Los falsos títulos.

La influencia mentida.

El abuso de confianza.

Apariencia de bienes, crédito, comisión, empresa o negociación.

¿Cuál es el “iter criminis” en el proceso de estafa?.

Ejemplos de actos preparatorios.

Consumación.

Tentativa.

El delito imposible.

 

Introducción. 

 

La estafa está prevista en el art. 172 del Código Penal, que dice así:

“Será reprimido con prisión de un mes a seis años, el que defraudare a otro con nombre supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza o aparentando bienes, crédito, comisión, empresa o negociación o valiéndose de cualquier otro ardid o engaño”.

 

Elementos que necesariamente componen el delito de Estafa

Son los siguientes: defraudaciones y estafa.

 

¿Qué es la defraudación?

 

En las defraudaciones entran la estafa y el abuso de confianza que es otra de las formas de las defraudaciones, el abuso de confianza, como lo veremos es una especie o forma en que se produce el fraude. Defraudar, significa, violentar la regla de la buena fe.

 

¿Cual es el bien jurídico protegido en el delito de Estafa?.

 

El bien jurídico protegido es la propiedad.

En ningún otro delito como en este hay una tonalidad de grises entre lo que es delito y lo que no lo es tan marcada.

Dice Breglia Arias, “en ningún otro delito es dado observar, como en éste, una frontera típica tan difusa, cual sucesión de imprecisa tonalidades y matices, donde la línea divisoria entre lo que es delito y lo que no lo es, no puede trazarse sin recurrir, en alguna medida, al arbitrio personal."

Entremos un poquito en profundidad sobre lo que trata este delito.  

 

¿Cuál es el dolo de estafa? ¿Es necesario actuar dolosamente para que se entienda que se comete una estafa?.

 

Si, no se puede incurrir en estafa culposamente, ni con dolo eventual. ( actuar con dolo eventual es actuar con intención, como en cualquier acción dolosa, pero, no queriendo estafar a alguien en particular, solamente, que el sujeto, mediante su acción sabe que puede engañar y perjudicar a una persona y generarle la misma situación que el de ser estafada. Pero, no persigue estafar a una persona o grupo de personas específicas. Se representa, que pudiera suceder que caigan en un engaño. Pero no le interesa, no tiene una intención específica con respecto a personas o conjunto de personas. El obrar doloso de un agente es como un “encogimiento de hombros”, saber que algo puede suceder y tener esa consecuencia, pero no interesarle, como no dando mucha importancia al asunto.  El agente debe conocer la falsedad de la idea que trasmite y tener la voluntad de engañar a otro. No se acepta a la estafa con la posibilidad del dolo eventual.  

 

Los delitos de fraude en el Código Penal.

 

Los delitos de fraude en el Código Penal argentino pueden cometerse de dos maneras mediante engaño o ardid o mediante abuso de confianza.

En la primera categoría,  cuando decimos engaño esto puede confundir: el comerciante que le asegura al comprador que la tela que va a comprar para hacerse un traje, no decaerá ni en el brillo ni en la prestancia durante varios años, no está haciendo un engaño que pueda servir para que se considere fraude lo que el tendero expresa.

Por eso se ha dicho, y es lo primero que hay que tener en cuenta, .pero no todo embuste, simulación o exageración de precio o calidades constituyen delito,, mager  “La inmoralidad de la acción”..

 

Así ha dicho la jurisprudencia que la manifestación de una persona de ser propietario de un inmueble libre de gravámenes al solicitar un préstamo hipotecario no tiene la entidad suficiente como para constituir una maniobra ardidosa. De la misma forma, quien saca de un garaje un automóvil manifestando ser el dueño del mismo, no por eso realiza una estafa. Es decir, alguna maniobra tiene que haber que constituya el elemento que engañó; la simple mentira no sirve para decir aquí ha habido un delito de defraudación como la estafa por ejemplo. Ello sin perjuicio de las acciones civiles que en el caso se puedan instaurar.

 

¿Qué es la estafa dentro de los delitos por defraudación?

 

La acción típica consiste en “defraudar por medio de ardid o engaño. La enunciación por el art. 172 del Código Penal de distintos medios defrauda torios, que son medios comisivos y, es hecha a mero título ejemplificativo y no limitativo.

 

Incurre en el delito de estafa  quien dolosamente y valiéndose del ardid con ánimo de obtener un beneficio ilegitimo para sí, o para un tercero, induce a otro en error que determina a realizar una disposición patrimonial perjudicial, aunque no es necesario que el provecho haya sido obtenido efectivamente.

Es un delito instantáneo y se produce en el momento en que se opera la disposición patrimonial.

 

¿Puede una actitud silente servir para estafar?

 

Por otra parte, también el silencio servirá para estafar. Pero ello cuando el que hace el silencio tenga la obligación de manifestarse. Ello ocurre cuando el que así actúa, asume la posición de garante. En los delitos de omisión, y el silencio haría de la estafa un delito de omisión en esos casos, la persona que debe hablar, que debe manifestarse, incurre en un  silencio, que por el contrario es engañoso, cuando esa persona tiene posición de garante y ello ocurre cuando esa posición de garante nace de tres fuentes: De la ley, de una convención, o de la conducta precedente.

 

Ejemplos de actitudes silentes que constituyen estafa.

 

Por ejemplo; el ocultamiento a la damnificada de que el centro médico dirigido por el imputado carecía de la habilitación para llevar a cabo la prestación médica contratada. Otro caso. el imputado que se alojó en un hotel, aparentando solvencia con una seria de maniobras y actitudes y actitudes  que así la evidenciaban, ha manifestado una conducta precedente., y de ahí su posición de garante por la que su omisión lo responsabiliza claramente en el momento en que diga que no tiene con qué pagar.

 

Otro caso muy corriente es el siguiente: un hombre compra primero una jaula de ganado con cheques, luego compra dos y más tarde tres, así en el momento de comprar cinco jaulas de ganado, además de responsabilizarlo por el cheque de fondos, se lo podría responsabilizar por estafa, ya que, hubo actitudes anteriores que manifestación solvencia y esta es la conducta precedente que lo coloca en posición de garante.

 

De la misma manera, el hijo que no mantiene a su padre enfermo, silenciando su condición de hijo, puede hacer una estafa silenciosa. Y quien firmó un contrato del que no habla, también incurre en esta forma delictiva.

Sin embargo, se absolvió por el delito de estafa “a quien mediante la presentación de recibos falsos consiguió que una empresa le otorgue crédito para adquirir, mediante pago en cuotas, diversos bienes muebles si, aunque sólo abonó la primera cuota e incumplió el pago de las restantes, luego efectuó pagos a cuenta y devolvió parte de las mercaderías, y siempre mostró voluntad de pagar, manteniendo una cordial relación con los damnificados.

 

Es que la presentación de un comprobante falso para lograr la entrega de ciertos productos (disposición patrimonial), no conlleva necesariamente la voluntad de no pagarlos, es decir, de quedarse con lo comprado (perjuicio).

Si bien podría sostenerse que estos falsos recibos fueron un requisito solicitado por la firma para el otorgamiento del crédito, no puede concluirse que constituyeron el ardid que el tipo objetivo del delito requiere, si junto con los falsos comprobantes de ingresos, ambos encartados ( se trataba de una pareja) proporcionaron datos personales, nombre, domicilio etcétera. No parece ser la conducta adecuada de quien pretende llevar a engaño a la víctima, el entregar sus datos para ser así fácilmente localizable” (TribOral Criminal Nro. 18, 11/3/1998, JPBA, 107-52).

 

En este ejemplo, hemos podido ver muy claramente, la necesidad del “ardid” para configurar la estafa. Pero el “ardid” debe estar encaminado por un “dolo de perjuicio”. Y así tenemos los tres elementos de la estafa “el ardid o engaño”, el “error en el otro”, y el “perjuicio patrimonial”.

 

Después también veremos como la “mise en scene” que se requería antes para configurar la estafa, ya no es necesaria.

 

Estamos ya en condiciones de delimitar el concepto de estafa.

 

¿Cómo deben enlazarse los tres elementos que configuran la estafa para que el delito se haya efectivamente realizado?

 

Los tres elementos de la estafa que mencionamos anteriormente no bastan por sí solos, sino que uno debe generar el otro. Deben enlazarse en una particular en íntima vinculación de manera que el ardid provoque el error y que éste, a su vez genere la disposición patrimonial perjudicial o también llamado “perjuicio”. El ardid o engaño deben preceder a la defraudación.

 

Véanos cada uno de los tres elementos:

 

El ardid o engaño. Concepto.

 

Es el astuto despliegue de medios engañosos. Requiere el despliegue intencional de alguna actividad u omisión de ella- si se tiene el deber de actuar, que tenga por efecto hacer aparecer una situación falsa como verdadera y determinante. Engaño es  –en lenguaje corriente- una simulación o disimulación capaz de inducir a error a una o varias personas.

 

La doctrina argentina ha diferenciado claramente el ardid del engaño, conclusión ésta que deriva en que no es necesario requerir requisitos externos en el ardid, o sea que, en algunos casos, la mentira puede ser aceptada como medio defraudatorio.

 

Durante mucho tiempo la doctrina y jurisprudencia se inclinaron por la teoría de la mise en scéne, pero esta tendencia se halla actualmente en declinación, considerándose que cualquier compo0rtramiento intencionalmente dirigido a inducir a otro a un error puede constituir el artificio propio de la estafa, entendiéndose además que lo relevante no es el medio empleado sino el error de la víctima, y que la peligrosidad del fraude no reside en la refinada aparatabilidad o de las maniobras desplegadas por el autor, sino en su eficacia para engañar en las circunstancias del caso.

 

¿Qué sucede con la simple mentira?

 

Es discutido en doctrina y jurisprudencialmente, si la simple mentira, desprovista de hechos exteriores engañosos que le presten apoyo puede constituir estafa. Para algunos, la simple mentira no satisface tal elemento del tipo de estafa, en tanto una afirmación mentira por sí sola, no supone simulación, ocultamiento, ardid o engaño, aunque pueda ser admitida como ardid estafatorio si aparece acompañada de actos positivos que la refuerzan, o implique aprovechamiento e la concurrencia de determinadas circunstancias que las exigencias del tráfico jurídico dan por supuestas.

 

Casos de silencio.

 

Ha dicho la jurisprudencia:”La conducta de quien  suscribe un contrato de transporte a sabiendas que no podía cumplirlo, y pese a ello percibe el total del precio pactado, con absoluta conciencia de su insolvencia financiera al tiempo de recibir el dinero de manos del damnificado, es autor del delito de estafa, uno tratándose de un incumplimiento contractual, ya que aparentó una negociación que sabía ficticia, guardando silencio sobre su real situación, siendo tal maniobra ardidosa, la que generó la contraprestación(CNCrimCorr, Sala I, 31/7/91, BICCC, 1991-4-310)

 

Veamos un caso en que se trata claramente de un robo, pero sin embargo se había caratulado el expediente como estafa:

“Quien induce a la víctima a alejarse de su portafolios para sustraérselo, la engaña, provoca un error y causa un perjuicio patrimonial, pero no existe nexo de causalidad entre esos dos sucesos. Por otra parte no hay en este caso disposición, sino apoderamiento”·

 

El error, la ignorancia o la negligencia de la víctima. ¿Hacen a que no se cometa estafa?

 

Para algunos tribunales la relación de causalidad que hace a la estafa, está ausente si pro parte de la víctima media negligencia, una actitud desaprensiva, falta de diligencia y precaución, ingenuidad y/o exceso de confianza

Para algunos tribunales nuestros, esta relación de causalidad está ausente si por parte de la víctima media negligencia, una actitud desaprensiva, falta de diligencia y precaución, ingenuidad o exceso de confianza.Para otros, la protección debe extenderse tanto al ingenuo como al que no lo es, lo esencial es el perjuicio a la víctima, más allá de cuan diligente puede ser en los negocios quien lo sufrió, dado que junto con la propiedad que es bien jurídico protegido principal está el bien jurídico que protege la buena fe en los contratos (art. 953 y 954).

 

En este sentido nuestros tribunales cuentan  con una amplia casuística, que configura el delito de estafa, entre otras, las siguientes: la maniobra de suscribir un contrato de locación de inmuebles con garantías falsas, el enajenar un bien del cual no es legítimo poseedor, atribuirse una función pública y pretender un beneficio ilegítimo, dar en pago cheques falsificados, realizar gestiones en negociaciones comerciales inexistentes y en general en cualquier tipo de dolo defraudatorio.

 

Una disposición a sabiendas, con conocimiento  o dudas sobre la falsedad de los hechos que se le presentan, como quien da dinero al mendigo que requiere limosnas mintiendo o fingiendo males que no padece, no puede constituir estafa.

 

¿Qué es la posición de garante?

 

La exigencia de que la maniobra del ardid induzca al sujeto pasivo a la disposición patrimonial, deja fuera del tipo penal de la estafa, siendo ajeno a al mismo cuando no tiene el deber jurídico de prevenirlo ( posición de garante)

La posición de garante, entonces, es la situación por la que una persona, por sí, da una suerte de innecesariedad de prevención de parte de la víctima. Ejemplos de esto, son

 

Aparatos mecánicos y electrónicos en el delito de estafa.

 

La descripción típica del art. 172, al prever “cualquier otro ardid o engaño”, como medio comisivo, no descarta que el acto de disposición de la víctima se logre mediante un mecanismo no humano, no  necesariamente dirigido a provocar el acto de entrega bajo engaño, pero que genere sí, como inmediata y desconocida consecuencia y sin el concurso de su voluntad viciada, un perjuicio en su patrimonio.

 

¿Qué ocurre si existe mala fe en la víctima? ¿Hay delito?

 

La mala fe de la víctima carece de idoneidad para hacer desaparecer la criminalidad del autor del engaño.

 

¿Cuál es la disposición patrimonial que requiere este delito?

 

El patrimonio es el conjunto de bienes e intereses económicos relacionados en concreto con una persona. Para nuestro codificador civil es la universalidad jurídica de sus derechos reales y personales regulados en orden a u valor pecuniario ( art. 2312, Código Civil ).

 

Debe existir una disposición patrimonial perjudicial, un detrimento del patrimonio el engañado o de un tercero, pues sería un contrasentido hablar de una defraudación que no frustra nada o que beneficia. Por ello no con figura estafa el pretendido pago de una deuda preexistente mediante la entrega de cheques fraguados o sin fondos, letras de cambio incobrables o de un automóvil prendado, pues no se perjudica al receptor del bien.

 

Es decir, que la disposición patrimonial debe constituir un perjuicio económico.

 

Casos debatidos de disposición patrimonial en este delito.

 

También se ha considerado que no hay disposición patrimonial en la mera concesión de una tarjeta de crédito a quien realizó una falsa declaración de solvencia, pues con ello sólo se consiente el ingreso del peticionante al sistema de crédito instituido y la presunta defraudación habrá de verificarse en virtud del uso que se haga de esa tarjeta y por motivo exclusivo de su utilización.

 

También se ha considerado que no hay disposición patrimonial en la mera concesión de una tarjeta de crédito a quien realizó una falsa declaración de solvencia, pues con ello solo se consiente el ingreso del peticionante al sistema de crédito instituido y la presunta defraudación habrá de verificarse en virtud del uso que se haga de esa tarjeta y por motivo exclusivo de su utilización.

 

Caracteres que debe revestir el perjuicio ocasionado.

 

El perjuicio debe ser efectivo, concreto y real. No lo son, por ejemplo, la falta de satisfacción de un deseo ni el incumplimiento de una esperanza o expectativa económica de enriquecimiento.

 

El perjuicio que aquí se trata, no debe ser exclusivamente económico, ya que puede consistir en el valor de un trabajo, un servicio, etc. Y carece de importancia si el agente sabe o no a quien perjudica, ni que el perjuicio sea posteriormente reparado, pues la estafa se consuma en el momento en que efectúa la disposición patrimonial.

 

Modos de Comisión del delito de estafa.

 

El art. 172 del Código Penal ejemplifica los modos de comisión, sin que esas conductas sean exhaustivas ni limitativas.

 

El nombre supuesto.

 

Es necesario que el nombre que se auto adjudica el autor sea el motivo determinante de la prestación por parte del sujeto pasivo.

 

Desde ese un punto de vista poco importa que el nombre sea el correspondiente a otra persona o no.

 

La sola presentación de una persona bajo un nombre que no tiene, o que no usa habitualmente, no implica de por sí estafa.

 

Aunque una disipación patrimonial, mientras esta no tenga su causa determinante en aquel engaño. Sin perjuicio, claro de que con frecuencia del nombre supuesto acompaña alguna otra maniobra determinante del engaño.

 

La calidad simulada.

 

Por calidad simulada se entiende una condición, posición  personal falsa con respecto a la persona que la simula.

 

Más la simple invocación de la titularidad de un derecho que se alega tener no comporta la calidad simulada.

 

Así incurre en este delito quien ofrece publicar avisos en distintas revistas, invocando el carácter de representante, agente publicitario o empleado de una entidad oficial, respaldando sus afirmaciones mediante la utilización de formularios y recitos, obteniendo cheques de los interesados o simula ser policía,  para obtener el préstamo de videocasetes en comerciaos dedicados a su alquiler,

 

Los falsos títulos.

 

Pueden tratarse de títulos posesiónales, académicos, de nobleza, etc, que habilitan para ciertas funciones o que confieran ciertos honores.

 

La influencia mentida.

 

En este caso, el autor debe aparentar que tiene poder, posición, relaciones, autoridad predicamentos o un ascendiente del que carece.

 

No incurre en esta figura quien realmente tiene la influencia que ofrece ejercer pero si miente en la promesa de utilizarla igual comete estafa por engaño.

 

El abuso de confianza.

 

La confianza equivale a la seguridad que se tiene en otra persona, con respecto a la cual no se toman precauciones porque se deposita fe en la misma.

 

Se requiere por parte del sujeto activo un aprovechamiento de la confianza depositada en su persona por parte del sujeto pasivo, con la finalidad de obtener un  beneficio patrimonial ilegitimo.

 

Para un sector de la doctrina el abuso de confianza constituirá el ardid solamente cuando la confianza sea el resultado intencionalmente procurado para abusar de ella

 

Otros autores piensan que ese estado no tiene por qué responder a un ardid anterior.

 

Apariencia de bienes, crédito, comisión, empresa o negociación.

 

No basta para configurar ardid la sola presentación en un comercio, por el tenedor legítimo de una tarjeta de crédito hallada, requiriendo su verificación ante la empresa emisora para averiguar simulando la in tención de comprar algo, la validez de la tarjeta.

 

Por comisión en el artículo debe entenderse la comisión civil, comercial, o administrativa,  por empresa la ejecución de un proyecto.

 

Por crédito debe entenderse credibilidad económica o solvencia. Eso es lo que el estafador le aparenta a la víctima.

 

Y por negociación debe entenderse persona capaz de realizar ciertos negocios jurídicos. Lo que también, mediante esa apariencia, que demuestra a la víctima, y que no es real, consigue engañarlo.

 

¿ Cuál es el “iter criminis” en el proceso de estafa?.

 

Ejemplos de actos preparatorios.

 

Es penalmente atípica la sola presentación en un comercio, por el tenedor ilegítimo de una tarjeta de crédito hallada requiriendo la verificación ante la empresa emisora para averiguar – simulando la intención de comprar algo- la validez de la tarjeta. Como también exhibir cheques de viajero falsificados sin pretender obtener un beneficio de tales documentos, lo que es un simple acto preparatorio impune. Son estos ejemplos de actos preparatorios.

 

Consumación.

 

Los casos de estafa por uso fraudulento de tarjetas de crédito encontradas, sustraídas o engañosamente obtenidas se consuman cuando se materializa el perjuicio, es decir, para el titular de la tarjeta en el momento en que se le exige el pago de comprar o servicios que no fueron por él autorizados para los comercios, cuando la entidad emisora no reconoce la venta cómo legítima, y para esta última cuando debe abonar a los comercios y no recibe el pago de la cuenta en el momento de ser exigible. Tratándose de la entidad emisora, se ha opinado qué existe un solo delito, sin importa la cantidad de veces que hubiese sido utilizada, en tanto cada uso supone el comienzo de ejecución.

 

En sentido contrario también se ha decidido que el ilícito  se consuma cuando el autor obtiene una mercadería y abandona el comercio.

 

Tentativa.

 

La tentativa de estafa requiere el comienzo de ejecución de una conducta idónea para poner en peligro el bien protegido, en el caso, el patrimonio de la víctima, sin alcanzar su culminación que es la obtención del desplazamiento patrimonial, habiendo puesto el autor lo necesario para dañar el patrimonio ajeno y lograr un provecho.

 

De esta manera es el despliegue del ardid idóneo el que puede considerarse como principio de ejecución (tentativa) y no acto preparatorio.

 

El delito imposible.

 

Se ha considerado sin idoneidad suficiente para consumar este delito, la conducta de quien presenta un cheque al cobro con una cédula de identidad cuya fotografía pertenece a una persona distinta del acusado y además., la firma de la cartular tampoco coincide con el registro en relación al supuesto libramiento, pues con dichos extremos.