FALSEDAD INSTRUMENTO PÚBLICO - FALSEDADES ANTE LOS ORGANISMOS PÚBLICOS - ADULTERACIONES DOCUMENTOS - DECLARACIONES FALSAS - DOCUMENTOS FALSOS O FALSIFICADOS - MENTIRAS EN DOCUMENTOS PÚBLICOS - DOCUMENTOS ERRÓNEOS PRESENTADOS - RESPONSABILIDAD EMPLEADO

 

FALSEDAD IDEOLÓGICA DE INSTRUMENTO PÚBLICO.

 

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Por la doctora Mónica Viviana Breglia Arias.

 

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LA FALSEDAD  IDEOLÓGICA EN INSTRUMENTO PÚBLICO.

 

El art. 293 del Código Penal de la Nación Argentina establece: Será reprimido con reclusión o prisión de uno a seis años, el que insertare o hiciere insertar en un instrumento público declaraciones falsas concernientes a un hecho que el documento deba probar, de modo que pueda resultar perjuicio.

 Si se tratase de los documentos o certificados mencionados en el último párrafo del artículo anterior, la pena será de ocho a tres años. (Párrafo sustituido ley 24.410, art. 10).

La falsedad material y la falsedad ideológica: En los instrumentos públicos , la falsedad puede ser material o ideológica.. En la falsedad material, el ataque se lleva a cabo contra los signos de autenticidad o exterioridad de un documento, con lo que se modifica el tenor de la expresión de voluntad del autor.

En la falsedad ideológica lo que se falsea son las declaraciones “falsas”, o sea circunstancias que se invocan frente al oficial público (que este no pudo evaluar como tal) o los hechos que se declaren acontecidos en su presencia (que el oficial público pudo evaluar, por lo que se exige la colaboración delictual de este último).

Al ser la falsedad ideológica una falta de correspondencia entre lo atestado (contenido) y la verdad (realidad), el hecho de que sea confirmado el primero por el oficial público y que la falsificación pueda tener una ausencia de correlato con la exterioridad del documento, hacen que comúnmente en el ámbito civil,  la verificación de la falsedad ideológica en instrumento público no da sustento a la promoción de un incidente de redargución de falsedad.

La falsedad ideológica es reprochable penalmente –en principio- en documentos púbicos pues los documentos privados sólo pueden perjudicar a quienes los han suscripto, mientras que los documentos Públicos son oponibles “erga omnes”. Por excepción la falsedad ideológica es delito en determinados documentos privados: certificados médicos y facturas de crédito.

La falsedad ideológica debe referirse a un hecho  “que el documento  deba probar, de modo que pueda causar perjuicio.

La figura básica es “el que insertare o hiciera insertar, o sea incluir, en el instrumento público las declaraciones falsas, es el sujeto activo, en primer lugar, el fedatario, es decir, el escribano o funcionario público que confecciona el documento, que tiene como destino dar fe. La omisión es por  extensión una forma de insertar; la ausencia de datos esenciales  que el escribano debió insertar es falsedad por omisión.

También sujeto activo es el particular que no tiene veracidad  en sus manifestaciones. La falsedad del particular puede ser también sin hacer declaraciones sobre la realidad que se pretende consultar, supongamos, en un acta de constatación, el particular requiere  la gestión del escribano para que constate una realidad determinada, que él, el particular, ha falseado. Es posible el dolo eventual, el escribano que certificó las firmas que ya existían en un formulario de venta de un automotor, sin adoptar recaudo alguno para verificar la autenticidad hace este delito con aquella forma de dolo. La efectivización del perjuicio no se requiere; basta con la posibilidad, que es distinta a la probabilidad.

La figura agravada. El párrafo segundo reprime más severamente la falsificación material de determinados documentos públicos, y también hay una mención agravada de ellos, como falsedad ideológica, allí se dice, como remisión “último párrafo del artículo anterior”. Pero en realidad la ley 20.642, agrego un párrafo más al art. 292, que no tiene sino tres párrafos ahora. Queda claro entonces, cuando se hace remisión al “último párrafo del artículo anterior”, debe leerse “segundo párrafo del artículo anterior”