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Por la Dra. Mónica Viviana Breglia Arias

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Introducción.

 

Sujeto activo del delito

 

Materialidad

 

Elemento Subjetivo

 

Relación con otras figuras del Código Penal

 

Su conceptualización dentro de los delitos contra la propiedad

 

Naturaleza del delito

 

Mayor pena

 

Examen de las actuaciones judiciales.

 

Introducción.

 

La denominación estafa de seguros proviene de los autores alemanes e italianos, dejando de lado – y esto es una crítica – en esta denominación los problemas atinentes o que pueden tener lugar ya que se trata de la celebración de un contrato de “préstamo a la gruesa”. Ya explicaremos más adelante este término.

Tiene sus antecedentes en el Derecho Penal Argentino en el Código Penal de 1891 ( Piñero, Rivarola, Matienzo). Mantiene la denominación el proyecto Coll-Gómez de 1937.

El proyecto de Sebastián Soler de 1960, trata la figura hablando de un elemento subjetivo del tipo, en el cobro indebido de un seguro u otro proyecto legal, con penal de reclusión de hasta un año y si se consigue el objeto con la pena de la estafa.

Se incorpora también la “autolesión” y la ocultación de la cosa asegurada.

 

La estafa de seguro aparecer tipificada en el art. 174, inciso 1ro. Del Código Penal, que dice así:

 

“Sufrirá prisión de dos a seis años el que para procurarse a sí mismo o procurar a otro un provecho ilegales perjuicio de un asegurador o de un dador de préstamo a la gruesa, incendiara o destruyere una cosa asegurada o una nave asegurada o cuya carga o flete estén asegurados o sobre la cual se haya efectuado un préstamo a la gruesa.   

 

Presupone la existencia de un seguro o de un préstamo a la gruesa, efectuado sobre cosas, una nave, su carga flete, con anterioridad  a su incendio o destrucción. Su contratación u obtención posterior al incendio o destrucción podrán constituir el delito de estafa genérico del art. 172 del Código penal, más no el previsto en este inciso.

 

Sujeto activo del delito

 

Sujeto activo puede ser cualquiera, en tanto su accionar tenga por objeto procurar un beneficio al acreedor legítimo del seguro, o al tomador del préstamo a la gruesa, pudiendo  ser el mismo o un tercero .

 

En este último caso, no se requiere una connivencia entre el agente y el beneficiario de su accionar.

Sujetos pasivos son el asegurador y quien otrora el préstamo a la gruesa.

Ha sido legislado dentro del Título IV, Libro II, en el Capítulo IV denominado estafas y otras defraudaciones.

Es sujeto activo el que incendia o destruye con el ánimo de obtener un provecho ilegítimo.

Dos son las hipótesis de sujeto activo: aquella en que es el propio asegurado el que destruye o incendia la cosa para cobrarse el seguro.

El caso no presenta problemas en cuanto a la autoría y participación. Es sencillo.

El otro caso es cuando el artículo dice: para procurar a otro. Es el caso de que la persona incendie o destruya para procurar a otro. Es un tercero que no es el beneficiario, ni el dador del préstamo a la gruesa.

En este caso ese tercero deberá conocer la condición de asegurados de los bienes

Es sujeto activo el que incendia o destruye con el ánimo de obtener un provecho ilegítimo.

Dos son las hipótesis de sujeto activo: aquella en que es el propio asegurado el que destruye o incendia la cosa para cobrarse el seguro.

El caso no presenta problemas en cuanto a la autoría y participación. Es sencillo.

El otro caso es cuando el artículo dice: para procurar a otro. Es el caso de que la persona incendie o destruya para procurar a otro. Es un tercero que no es el beneficiario, ni el dador del préstamo a la gruesa.

En este caso ese tercero deberá conocer la condición de asegurados de los bienes.

La figura no establece limitaciones al círculo de posibles autores, tal como se desprende de la designación genérica utilizada al comienzo del texto legal. ( El que….).

Es autor de este delito quien realiza objetivamente las acciones de incendiar o destruir la cosa asegurada, entendido esto en el sentido material de tener dominio final de acción sobre la cosa.

 

 

Materialidad

 

Las acciones típicas consisten en incendiar o destruir la cosa asegurada o sujeta al préstamo  a la gruesa: este incendio o esta destrucción no pueden ser sustituidos  por otra forma  de daño o perjuicio ( el ocultamiento o la  sustracción de los bines, por ejemplo, no son conductas previstas expresamente ).

Para la mayor parte de la doctrina y jurisprudencia, el momento consumativo es del incendio o la destrucción , que no necesariamente debe dañar la totalidad de la cosa, bastando que dé lugar a cobrar la indemnización correspondiente.

Otra corriente de opinión estima que por ser el delito del art. 174, inciso 1 del Código Penal un tipo cualificado de defraudación y no de daño o incendio, se consuma con el pago de la indemnización. Pero en uno y en otro caso, la acción debe recaer sobre la cosa asegurada.

 

Elemento Subjetivo

 

La acción debe ser para procurarse a sí mismo o procurar a otro un provecho ilegal. Sobre esto cabe señalar dos cuestiones: no hay que confundir “prov3echo ilegal “con “enriquecimiento”. Puede suceder que el sujeto activo no pueda vender por alguna razón (dificultades económicas en la plaza, cambios legislativos, etc) la cosa asegurada y decida incendiarla o destruirla para cobrar el seguro.

La palabra “para” expresa la dirección interna trascendente de la conducta de incendiar o destruir.

La indemnización puede ser de menor entidad que el precio real de la cosa. No hay en este caso enriquecimiento, pero si hay “provecho ilegítimo “.

También cabe anotar que no es necesario que haya existido mala fe en el momento de contratar el seguro, sino cuando se causa el incendio o la destrucción.

 

Relación con otras figuras del Código Penal

 

Desde el punto de vista de quienes sitúan el momento consumativo en la destrucción o incendio de la cosa, si el incendio adquiere las características del estrago, prevalece esta figura, aunque el provecho perseguido se logra efectivamente, pero mientras algunos opinan que el delito de estrago concurre aparentemente con el de estafa de seguro, “porque en caso contrario la razón de la agravante  se computaría dos veces, una vez en la figura  contra la seguridad común y otra vez en la figura contra la propiedad. La relación entre las figuras, es en realidad, de concurso ideal

Para quien considere que la obtención del provecho es el momento consumativo, la solución es la misma, sólo que mientras no se logre aquél, la estafa de seguro queda en grado de tentativa.

 

Su conceptualización dentro de los delitos contra la propiedad

 

 

En el proyecto de Soler de 1960 lo que aparecía bien claro era como elemento subjetivo el cobro indebido u otro provecho siempre ilegítimo para que se configure el delito..

El término “propiedad”, como bien jurídico tutelado penalmente ha recibido a lo largo de la historia del derecho penal numerosas críticas, desde 1887

Ha sido criticado en el sentido de que no abarca determinadas cuestiones como la posesión o la tenencia, o determinados créditos personales. Y en  casos en que la cosa propia conduce a consecuencias en el patrimonio ajeno.

Se propuso en su reemplazo el término “patrimonio”, en el sentido de los arts. 2311 y 2312 del Código Civil como se había utilizado en el proyecto de Coll-Gómez y Peco.

Sin embargo esta forma también fue objetada, por lo que en 1960, con Soler se vuelve a la utilización del término “propiedad”.

 

Del propio texto del artículo podemos inferir si los autores de los Códigos han querido realmente proteger la propiedad – como la posesión, u otros derechos reales – o si realmente lo que ha querido proteger es la actividad asegurativa en sí, ya que la pena es más elevada que en los arts. 172 y 173 del Código Penal.

Lo que quiere significar verdaderamente que lo que el Código Protege es a un amplio sector de la actividad económica.

En la doctrina Finzi ha sostenido con mucho énfasis esta teoría basándose en el derecho penal alemán.

Lo mismo sucede en España, donde Bajo Fernández sostiene que el daño no es solo el que sufre el sujeto, sino la “masa” de sujetos asegurados, inclusive con el encarecimiento de las primas de los seguros.

 

Naturaleza del delito

 

Los autores discrepan a la hora de hablar de la naturaleza de este delito, para nosotros es un tipo de defraudación o sea de estafa, pero algunos autores hablan de daño, o delito “sui generis”, porque habla de la destrucción de la cosa propia con fines de lucro.

Así Vázquez Iruzubieta sostiene que es un tipo de estafa, que protege a dos clases de comerciantes: LOS ASEGURADORES Y LOS DADORES DE PRESTAMOS A LA GRUESA.

 

Mayor pena

 

Tiene mayor pena que los arts. 172 y 173 del Código Penal, ya que si bien los otros llegan a seis años de prisión, este artículo tiene en su mínimo dos años, cuando el art. 172 y 173 tiene como mínimo.

 

El inciso 1ro. Del art. 174 del Código Penal habla de incendio, omitiendo otras formas que tendrían que estar contempladas, como la desaparición de la cosa, que no se entiende que no figure en el articulado del Código.

 

Hay dos corrientes en realidad en la legislación comparada del mundo.

La primera es la que sigue nuestra legislación citada basándose en la alemana y los maestros italianos.

Que ubica este delito entre los delitos contra la propiedad o contra el patrimonio.

La segunda corriente lo ubica como un delito de “peligro común”, entre el capítulo de los estragos o incendios.

 

Examen de las actuaciones judiciales.

 

Esta facultad otorgada por la ley 178.418, debe conciliarse con las disposiciones que rigen la materia específica en el nuevo Código Procesal Penal de la Nación ( Ley 23.984)- El art. 204 de este cuerpo normativo establece que: El sumario será público para las partes y sus defensores, que lo podrán examinar después de la indagatoria- De modo que antes de la declaración indagatoria, la regla es el secreto y después de ella rige la publicidad como norma. Lo dicho sólo resulta aplicable para las partes incorporadas al proceso, pues para los terceros, el sumario siempre es secreto. Pensamos entonces que la conjugación de tales disposiciones impone reconocer al asegurador la

facultad de tomar vista de las actuaciones judiciales.

En la Provincia de Córdoba existe un artículo que establece que la Compañía aseguradora podrá revisar las actuaciones judiciales, a través de sus mandatarios, aún antes de la declaración indagatoria.

 

 

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