HOSTMANIA WEB Y SUS ESTAFAS - LOS DELITOS INFORMÁTICOS - COMO SE CONFIGURA EL DELITO INFORMÁTICO CIVIL O PENAL - DONDE COMIENZA Y DÓNDE TERMINA - COMO DECIR QUE UN DELITO ES INFORMATICO - LA CONTRATACION POR INTERNET - LA PRUEBA - DEMOSTRACION DEL DELITO

RETENCIÓN INDEBIDA - HOSTMANIAWEB - ESTAFAS - DELIMITACIÓN DEL DELITO INFORMÁTICO

Por el Doctor Juan Carlos Muse Generch

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Los llamados “delitos informáticos” son aquellos por medio de los cuales se afectan los derechos tutelados por las normas jurídicas pero, al propio tiempo comienzan en internet y, en su itinerario, terminan en la misma red. La diferencia fundamental es que, este tipo de delitos, generalmente cometidos por ISP que se apoderan de dominios ajenos, como Hostmaniaweb, es que, tenemos que tener en cuenta, que una cosa es que el delito se haga por medio de la red, o sea, su proceso de consumación, el llamado “iter criminis” comience y termine en la red, generando víctimas. Otra cosa muy distinta es que el delito se produzca mediante la red y se materialice en otro evento fuera de la misma. En el caso de Hostmaniaweb, que se apropia indebidamente de dominios, se esta en presencia de delitos que son típicamente informáticos. Generalmente los proveedores de internet desconocen las previsiones que respecto de ellas recae en cuanto a la ley de radiodifusión 22.285, que en su artículo 4 declara que “Los servicios de radiodifusión se declaran de interés público.”


Tenemos entonces que ciertos delitos, como hurto o apropiación indebida, pueden cometerse por internet, según el iter criminis, y son por lo tanto delitos informáticos. No lo son los que se valen de la red, pero para ocasionar el daño, necesitan algo mas que ello. Puede decirse que los delitos de comisión por omisión ingresan en la categoría de delitos informáticos en su mayoría. Por ejemplo no ingresaría como delito informático el abandono de persona, pero sí la apropiación indebida o la retención indebida. Si bien hay una víctima que no es internet en si mismo, sino siempre una persona, lo cierto es que, para diferenciar, hay que ir al elemento o concepto de bien y de cosa. Se entiende por bien un derecho, y por “cosa” un elemento susceptible de apropiación. Es el caso de todos los elementos que trabajan con energía. Por ello quedarían sin resolverse delitos como el de retención indebida o apropiación indebida, o las violaciones a los derechos de propiedad intelectual, cuando se trata de elementos, “cosas inmateriales” de los cuales pueden existir manipulaciones y generar en consecuencia, víctimas. No se trata de aplicar el derecho penal por analogía, sino el de resolver problema actuales, puesto que de otro modo se birlaría mas del % 50 de los delitos previstos y penados en el Código Penal. Y no veo que ello deba interpretarse de otra manera, ya que la llamada “cosa” de la que nos podemos apropiar, como los bienes, o sea, por ejemplo, los derechos de autor, hemos de necesitar tener internet para poder consumarlos de la manera mas plácida. O de la única manera. Así cuando Hostmaniaweb u otros servidores ISP se apoderan de dominios, cuando por mandato verbal se les deja la captura de un dominio y no se hace la respectiva transferencia. Por lo tanto debemos estar a ese distingo y bajar por la red, la mencionada ley de radiodifusión. En consecuencia, es delito netamente informático, el que involucra que comience y termine en la misma internet, sea con tarjetas de crédito, o apropiaciones como en el caso. Si estamos en presencia de un delito cuyo comienzo es por internet, en el iter criminis, pero termina fuera del mismo, en un hecho real, es un delito simple. Pero lo es netamente informático, cuando, por ejemplo, ingresamos una tarjeta de crédito, nuestros datos, nuestro domicilio, contratamos pero el servicio de unternet no se nos brinda, pagamos pero hay una conducta omisiva, o recibimos un mail engañoso, y/o nos reportan como morosos en la misma red, y el  delito, en consecuencia, ya se encuentra consumado en la red. Lo mismo puede decirse de los delitos civiles cometidos por la internet. Mas ya, cuando debemos accionar judicialmente, no hay impedimento alguno. Pero, como el contratante negocia por la red, en una suerte de anonimato, como en el caso, usando, por ejemplo teléfonía IP, la carga de las pruebas dinámicas, está a cargo del que provee el servicio. Vale decir, formulado el juicio, la parte contraria deberá tratar de esclarecer cómo ha sido la verdad de los hechos y no limitarse a la mera negativa de los sucesos, pues tiene la mejor condición de probar, y, jurisprudencialmente se ha reconocido que, tras tener el monopolio de la prueba, al estar en mejores condiciones de probar, debe, la parte accionada, colaborar para la formación de la verdad.

Y ello, máxime, cuando está en condiciones de variar permanentemente los contenidos de su página. Pues, no hay instrumento, público o privado, contrato por escrito, que se mueva, como se hace en las contrataciones por internet.

No sólo no hay firma, no hay papel, y lo escaso que existe, es permanentemente renovado, o susceptible de ser cambiado.

En consecuencia, y como he señalado, va a recaer, como ya está reconocido jurisprudencialmente, sobre el que alega que los hechos no sucedieron como narra el estafado o perjudicado, la carga de probar cómo han sucedido los hechos, a lo cual se denomina, carga de prueba dinámica.