ENERGÍA COSA - ACCIONES JUDICIALES SOBRE ENERGIA COSA - COLGADOS  - RÉGIMEN LEGAL APLICABLE A LA ENERGÍA - HURTO DE ENERGÍA - ROBO DE ENERGÍA - LA ENERGÍA ELÉCTRICA - LAS FORMAS DE ENERGÍA EN LA LEY - EL DESVIO DE LA ENERGÍA - ¿ES LA ENERGÍA COSA?

CONCEPTO DE COSA EN EL SISTEMA LEGAL ARGENTINO - DERECHOS SOBRE LAS MISMOS - ACCIONES JUDICIALES SOBRE LAS COSAS - LA ENERGÍA ¿ES COSA?. DESCARGA EN AUDIO TEXTO IMPLICA QUE LO PUEDE ESCUCHAR AL TEMA POR INTERNET O DESCARGAR ESTE CONTENIDO EN AUDIO EN SU PC. 

Por el Doctor Juan Carlos Muse Generch

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Cosa y Energía.

Hurto o robo de energía.

Mi conclusión

 

 

Cosa y Energía                                                        

En nuestro sistema legal, siempre se ha hablado de "cosa" en el sentido de cosa material, haciéndose siempre una diferencia con la energía. Mas bien, ésta no era tratada por el legislador. La reforma que ha tenido el Código Civil estableció que todo lo concerniente a las cosas eran concernientes, además a la energía. Lo señala de la siguiente manera en el art. 2311: "Se llaman cosas en este Código, los objetos materiales susceptibles de tener un valor. Las disposiciones referentes a las cosas son aplicables a la energía y a las fuerzas naturales susceptibles de apropiación".

Si bien la norma es clara, ¿qué tipo de cosa resulta ser? ¿Mueble? ¿Cosa Inmueble?, es lo que se pregunta la doctrina. No hay dudas en el sentido de que la fuente generadora de energía es una cosa, pero ¿Podemos considerarla tal como a cualquier elemento material?

La doctrina penal habla de hurto o robo de energía. Lo que debemos dejar bien aclarado es que, la "cosa" "energía" es susceptible de apropiación. Por lo tanto puede existir un señorío sobre la energía y es factible ser desapoderado de la misma. "Manuel A. Adrigué, Alvaro Gutierrez Zaldívar y Mario O. Arraga Penido" en "Temas de Derechos Reales", no conciben a la energía como cosa, aún cuando la misma sea aprehendida o generada por el hombre.

Señalan que, al no ser susceptibles de posesión, ni de derechos reales, pudiendo ser de los personales, pueden considerarse bienes, pero no cosas.

Asimismo, indican que, no es cosa, la energía, por cuanto es imposible de la materialización de la fungibilidad, divisibilidad y el carácter consumible

Disiento con esta opinión, bien fundada por la doctrina, incluso de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, por cuanto el hecho de la imposibilidad de aplicar ciertas normas referidas a las cosas, no priva que, sobre la energía, no puedan recaer ciertos derechos reales, posesión, u objeto de obligaciones.

Esa cierto que no son cosas "propiamente dichas", en el sentido de que el sistema legal no estaba previsto para la energía, pero, si alguien se apropia de energía, podemos decir que la posee, no por cuanto sea retenible en una suerte de acumulador, no, no por ello, es factible de ser poseído un río, y es un objeto material típico, pero el legislador no señaló que la cosa deba ser algo estático. Puede incluso ser dinámico de por sí, como los llamados semovientes ( ganado ) o animales, ( semovientes en el sentido actual ), y no por ello, dejan de serle aplicables el régimen de las cosas. Incluso, las cosas, tal la visión antigua, siempre tienen una dinámica propia, siendo imposible que no la posean. Por lo menos, se sabe que las cosas, químicamente cambian y pueden alterarse.

Ninguna cosa es estática, ninguna. Por ende, el reconocimiento de la energía, no es mas que el complemento que las cosas, tal como eran concebidas por el sistema civil, vino a complementar su concepto.

Que sea imposible, o muy dificultosa la aplicación de algunas normas, ello se debe, sólo y tan sólo, a la perspectiva que se tiene de cada uno de nosotros respecto a qué clase de bien es la cosa.

Es cierto lo que señalan los autores que los bienes son el género y la cosa la especie. Pero, por lo expuesto y a la inversa de la conclusión a la que han arribado, junto a juristas, son pasibles de derechos reales, con las limitaciones que importa la energía, y son pasibles de acciones posesorias mientras estén apropiadas por una persona.

No es posible prendar un inmueble como tampoco hipotecar un automóvil, pero que por la ley aplicable definamos el objeto, no significa que el objeto sea lo que pensamos.

Llama la atención que estos autores hablen de que, "El objeto puesto en peligro", en la acción de obra nueva y de obra ruinosa, puedan ser objeto de protección los objetos inmateriales ( ob. citada pág. 60 ). Si bien, los mencionados autores en la obra citada no califican a las acciones como "posesorias", sino que señala, que son meras medidas preventivas, no es menos cierto que tales medidas preventivas, tienen por objeto la posesión. Pues el autor se refiere al art. 2499.

El mismo señala: "Habrá turbación de la posesión, cuando por una obra nueva que se comenzara a hacer en inmuebles que no fuesen del poseedor, sean de la clase que fueren, la posesión de éste sufriere un menoscabo que cediese en beneficio del que ejecuta la obra nueva.

*Quien tema que de un edificio o de otra cosa derive un daño a sus bienes, puede denunciar ese hecho al juez a fin de que se adopten las oportunas medidas cautelares**.

 

Es mas, este autor, en pág. 62 sostiene la bilateralización de estas acciones, salvo, cuando las circunstancias sean muy particulares ( caso que tramiten inaudita parte ).

 

Con mucho respeto a estos jurisconsultos, disentimos con sus opiniones, por lo menos, en lo hasta aquí volcado, y conmigo, la casi totalidad de la jurisprudencia. Este tema lo veremos cuando tratemos la posesión y la defensa de la posesión.

 

Sigamos con el caso de la "energía" como "cosa", que, como vimos puede ser objeto de protección cosas "inmateriales", lo cual da pié a pensar en la energía nuevamente.

En http://www.semanaprofesional.com/?nota=8260 se lee lo siguiente:

El Juzgado en lo Correccional Nro. 2 dictó seis meses de prisión en suspenso a un individuo de la Capital correntina a quien se le comprobó que poseía una conexión ilegal de energía eléctrica. El condenado –domiciliado en la zona céntrica de la ciudad- ya comenzó cumplir tareas comunitarias en una entidad sin fines de lucro. El fallo no tiene precedentes en la provincia.

Un hombre de la Capital correntina fue condenado por el delito de hurto de energía eléctrica, en un fallo que no tiene precedentes en la justicia local. La Dirección Provincial de Energía (DPEC) constató que entre los años 1996 y 2004 la unidad habitacional del edificio céntrico en el que moraba el ahora condenado no había solicitado la instalación de un medidor, por lo que durante ese período de tiempo la energía que era consumida provenía de una conexión clandestina.

Los organismos de la DPEC verificaron en julio del 2004 que la energía era obtenida de modo ilegal. Según los registros, la petición de instalar el medidor en ese departamento –ubicado dentro de las cuatro grandes avenidas- no se produjo sino hasta septiembre de ese mismo año, cuando los propietarios del inmueble (los padres del procesado) cedieron el mismo a sus hijos.

Las pruebas aportadas por el entonces procesado no fueron suficientes, y en la etapa del debate (juicio oral) se determinó su responsabilidad penal por el hurto de energía, un delito menor que tiene una pena máxima de dos años de prisión.

La sentencia condenatoria fue dictada por el juez en lo Correccional número 2, doctor Juan José Cochia, quien resolvió seis meses de prisión en suspenso y -en forma paralela- la aplicación de reglas de conducta por un plazo de dos años.

Si bien el acusado tenía la posibilidad de recurrir el fallo presentando un Recurso de Casación, los plazos fenecieron sin que éste interpusiera el recurso, con lo cual la condena quedó firme.

La prisión en suspenso se aplica a todos los casos en que la persona que comete un delito no tiene una condena anterior y es condenado a cumplir una pena menor a tres años de prisión, como es este caso. Las reglas de conducta -accesorias a la condena principal- tienen la finalidad de reinsertar a ese individuo en la sociedad, y persuadirlo de que no vuelva a delinquir.

El condenado ya ha comenzado con la labor de prestar servicios en una entidad de bien público de la ciudad de Corrientes y deberá hacerlo durante dos años, cumpliendo cuatro horas de trabajo mensuales, y acreditando en forma regular su asistencia a la institución.

Para que la justicia no revoque la condicionalidad de la condena, no se debe cometer ningún delito durante ese periodo. En el caso que se incumpliera con las obligaciones de la suspensión y no realizara las tareas comunitarias el Juzgado puede entender que esa condena nunca se cumplió y hacer efectiva la pena de prisión. O puede resolver que se ha cumplimentado parcialmente lo atinente a la prestación de servicios y hacer efectiva la prisión por el tiempo que resta.

Para el magistrado que entendió en la causa, la importancia del fallo radica en el mensaje que la justicia transmite a la sociedad. “Acá lo que se está diciendo es que quien se apropie ilegalmente de energía puede ser condenado por el delito de hurto”.

Explicó además la trascendencia del fallo, inédito para Corrientes. “Existen causas en esta materia –las denuncias por hurto de energía comenzaron a efectuarse a partir del año 2002- pero un gran número de ellas prescriben en el periodo de la instrucción. En otros, los mismos imputados al llegar al juicio solicitan su suspensión para cumplir tareas de ayuda. Es la primera vez que se dicta una sentencia y se condena a alguien”. Cochia resaltó además que el condenado fue sometido a todos procesos legales correspondientes.

Por su lado en http://201.216.205.125/suscrip/fallos/penalju/fallo.php?nro=19.1.1.3.4 encontramos el siguiente fallo:

Hurto o robo de energía

Se dan los elementos del tipo del delito de hurto, no de estafa si mediante conexión clandestina, el imputado se apropió de la señal que posibilita el uso de internet, provisto por una empresa y susceptible de apreciación económica, toda vez que, si bien las señales digitales, obtenidas de satélites, son distribuidas por cable coaxil, esas señales se transmiten impulsadas eléctricamente.

Por ello, y sin perjuicio de que, en efecto, el imputado se habría apropiado de un derecho a una locación de servicio que se abona por el uso de internet, su conducta debe calificarse, "prima facie", como hurto de la energía eléctrica necesaria para efectuar la transmisión en la red informática.

Lo dicho se equipara, en lo fáctico, a la línea telefónica, en cuanto servicio para hablar a distancia, puesto que la voz se transmite a lo largo del cable, más se logra mediante una onda eléctrica. No obstante la energía no es el principal componente del servicio, es primordial para efectuar una llamada (*).

El hecho investigado no puede configurar una estafa puesto que no existió un ardid inicial que haya provocado que el sujeto pasivo incurriera en error, sino que luego de contar con la conexión legítima de tipo residencial, el imputado habría procedido a la sustracción, en perjuicio de la empresa prestataria del servicio.

Por ello, debe confirmarse el procesamiento del imputado con la aclaración que el hecho constituye el delito de hurto.

(véase Disidencia del Dr. Elbert).

C.N.Crim. y Correc. Sala I, c. 21.783, GIGANTE, Eduardo José, Rta: 17/03/2004, Bruzzone, Donna, Elbert (en disidencia) (Boletín Jurisprudencia CNCrim. n° 1/04)

Citar : WebRubinzal penalju19.1.1.3.4.r2

Disidencia del Dr. Elbert: Si bien la conducta de quien altera el medidor del fluido eléctrico, hace incurrir a error al prestador del servicio, comete el delito de estafa previsto en el art. 172 del C.P. (**), y que al funcionar impulsado eléctricamente, el servicio telefónico tiene valor económico susceptible de ser objeto de un delito (***), en el caso de internet lo que se transmite por cable coaxil no es energía eléctrica, ni pulsos, ni otra forma energética susceptible de apropiación. Se trata de señales digitales, obtenidas de satélites, que se redistribuyen por una red de cable coaxil, a particulares abonados.

Las empresas que se dedican a tal actividad se consideran prestadoras de un servicio, al que no mensuran por la cantidad de señales, sino que establecen un valor estimativo por el disfrute de las imágenes. Por ello, resulta complejo atribuir a este mecanismo de transmisión el carácter de "cosa" del art. 2311 del C.C., al que se ha asimilado interpretativamente a la corriente eléctrica o al gas, por su carácter de "energía" o "fuerzas naturales".

No obstante el derecho que asiste a las empresas prestadoras a la protección económica de su actividad, interpretar que este moderno mecanismo de comunicación es una "cosa", una "energía" o una "fuerza natural" es pura interpretación analógica, inadmisible en derecho penal.

La transmisión por cable coaxil es un servicio del que no resulta desapoderado el sujeto pasivo, aunque ello le cause perjuicio, como servicio no cobrado (no pierde algo que posee, sino que deja de ganar por la administración de lo que posee). Por ello, el servicio coaxil no puede ser materia de robo o hurto.

Tampoco puede ser encuadrado el hecho en el tipo de estafa toda vez que el imputado contrató el servicio mediante el procedimiento ordinario para la instalación residencial, para luego extender la conexión y explotarla comercialmente, con lo que no existió un ardid determinante de la contraprestación.

Por ello, la conducta del imputado resulta atípica y corresponde su sobreseimiento (art. 336, inc. 3° del C.P.P.N.).

C.N.Crim. y Correc. Sala I, c. 21.783, GIGANTE, Eduardo José, Rta: 17/03/2004, Bruzzone, Donna, Elbert (en disidencia) (Boletín Jurisprudencia CNCrim. n° 1/04)

Se citó: (*) Carlos A. Tozzini, Los delitos de hurto y robo, Lexis Nexis, Bs. As., 2002.

(**) C.N.Crim. y Correc., Sala I, c. 14.700, "Crespi, Rodolfo H.", rta: 26/12/2000.

(***) C.N.Crim. y Correc., Sala VI, c. 21.429, "Seiller, O", rta: 8/3/1991.

Citar : WebRubinzal penalju19.1.1.3.4.r3

En conclusión: por lo que respecta a la parte penal se lo considera "como" una cosa, y como en el Derecho Penal no existe analogía, para los que hablan de robo o de hurto "es" una cosa.

Adrogué y los autores citados, sostienen en pág. 12: "Quien tenga la disponibilidad jurídica de energía será su propietario en el genérico concepto que de la propiedad ha elaborado la Corte Suprema de Justicia de la Nación ( cita jurisprudencia de la Corte ), pero en modo alguno será su poseedor ( con cita a  Allende ) o establecerá a su respecto un derecho real, como queda expuesto, Por tanto, no gozará de las acciones posesorias ( pone cita en contra de Biondi ) o reales ( con cita a Allende ).

Transcribo las citas: CSJN "Bourdiueu, Pedro c/ Municipalidad de la Capital" ( fallos T 145 pág. 307 ) según enseña Molinario ( Derecho Patrimonial..."): por propiedad debe entenderse todo derecho patrimonial subjetivo (núm24, página 121)., pero en modo alguno será su poseedor, Conf. Allende, op. citada, pág. 187  y Wolff. op. cit. t1,,p.30.Este último autor, no obstante admite la posesión, niega la posibilidad de la usucapión o tradición a su respecto (op.cit. sps 48,49 y 72). Contra: Biondi, po. cit.p. 72. ) o establecerá a su respecto un derecho real , como queda expuesto..

En un caso particular del que escribe, se ha tramitado una aprovisionamiento de agua corriente - como actor - como interdicto de retener ( la posesión ). Puede decirse que el agua es cosa, pero de la crítica del autor citado, participa de la misma problemática respecto de la energía ( imposibilidad de establecer derecho real, o posesorio, o bien no poder definirlo como cosa mueble o inmueble ), lo cierto es que, el aprovisionamiento de agua, corrió como interdicto de retener.

Contrariamente se distingue cosa de energía en el Código Penal: ARTICULO 189 bis - "1) El que, con el fin de contribuir a la comisión de delitos contra la seguridad común o causar daños en las máquinas o en la elaboración de productos, adquiriere, fabricare, suministrare, sustrajere o tuviere en su poder bombas, materiales o aparatos capaces de liberar energía nuclear, materiales radiactivos o sustancias nucleares, o sus desechos, isótopos radiactivos, materiales explosivos, inflamables, asfixiantes, tóxicos o biológicamente peligrosos, o sustancias o materiales destinados a su preparación, será reprimido con reclusión o prisión de cinco (5) a quince (15) años.

La misma pena se impondrá al que, sabiendo o debiendo saber que contribuye a la comisión de delitos contra la seguridad común o destinados a causar daños en las máquinas o en la elaboración de productos, diere instrucciones para la preparación de sustancias o materiales mencionados en el párrafo anterior.

La simple tenencia de los materiales a los que se refiere el párrafo que antecede, sin la debida autorización legal, o que no pudiere justificarse por razones de su uso doméstico o industrial, será reprimida con prisión de tres (3) a seis (6) años.

.Para la Cámara de Apelaciones en lo Civil de San Isidro, resultó ser una cosa:

"Resulta en materia de energía eléctrica aplicable la norma del art. 1113 2° párrafo del C.Civil, toda vez que las disposiciones relativas a las cosas son aplicables a la energía eléctrica (art. 2311 del C.Civil). Ello así en la órbita objetiva de la norma citada, la culpa del dueño o guardián de la cosa riesgosa cabe presumirla, por lo tanto para eximirse de la responsabilidad que objetivamente se le imputa, debe acreditar la culpa de la víctima o de un tercero por quien no deba responder"

CCI Art. 1113 ; CCI Art. 2311

CC0002 SI 75609 RSD-234-4 S 14-10-2004 , Juez BIALADE (SD)

CARATULA: Pérez c/ Edenor S.A. s/ Ds. y Ps.

MAG. VOTANTES: Bialade-Krause

Mi conclusión

Resultando que la energía y las cosas materiales, son un todo armónico, un conjunto, el problema se le plantea a muchos juristas cuando lo primero aparece desligado de lo segundo. Pero si la energía es susceptible de apropiación o dominación libre, se es poseedor de la misma, y hasta puede hablarse de un derecho de dominio, desde que, la propia "apropiación" la hace "cosa" ( por ser manipulable ) para el ser humano. No así con la energía que no es pasible de manipulación, manejo, o apropiación.

Esto es mas o menos lo mismo que decir: la extensión de mi dominio sobre mi terreno se alza, hacia arriba hasta lo infinito, y hasta abajo, al centro de la tierra. No, no es así. En nuestro derecho se tiene totalmente establecido que, dicho derecho, se extiende hasta lo que le resulta útil al propietario.

De la misma manera, no podemos decir, que es "propio" o integra nuestro derecho de propiedad "la energía de las estrellas", por ahora, o "la del sol". Tampoco uno se puede apropiar de toda el agua bebible, por no resultarle de utilidad individual.

Pero cierto conjunto de energías, ciertos estándares, sí, son de utilidad para quien es el "propietario", pudiéndose rescatar que, sobre esa energía, existen derechos reales como el de propiedad. No como el de uso y habitación. Lo que no sería factible es el desmembramiento del dominio, pero éste y la posesión, los advierto claramente posibles. Y así lo rescato de mi experiencia. Para el suscripto, es factible el ejercicio de derechos reales, pero limitado al de dominio, y son pasibles de ser defendidas en su posesión en cuanto estén apropiadas por el hombre.

Creo que, es la propia redacción del art. 2311 del Código Civil, el que trae estos problemas interpretativos. Por las negrillas que destacan, a mi entender, el error del legislador: "Se llaman cosas en este Código, los objetos materiales susceptibles de tener un valor. Las disposiciones referentes a las cosas son aplicables a la energía y a las fuerzas naturales susceptibles de apropiación".

Debería terminar de la siguiente manera: "Las disposiciones referentes a las cosas son aplicables a la energía y a las fuerzas naturales apropiadas por el hombre".

Por cuanto, de otra manera, sería pasible de ser cosa, la energía de la denominada "Materia Oscura", o "Agujeros Negros".

Es decir, que el hombre, mientras se va "apropiando" de la energía, las convierte en cosas para nuestro sistema legal, pues existe al respecto una potestad, un dominio, un manejo.