CONTRATOS VERBALES - RIESGOS DE EMPRESA - AUTOPISTAS DEL SOL - TELECOM - CONTRATOS VERBALES - APROVECHAMIENTO DE LA NECESIDAD - CONTRATO APROVECHAR NO ESCRITO - COMO PROBAR UN CONTRATO VERBAL - LO ACORDADO VERBALMENTE

LOS PROBLEMAS DERIVADOS DE LA FALTA DE ACUERDOS ESCRITOS.  EL APROVECHAMIENTO DE LA NECESIDAD. EMPRESAS - AUTOPISTAS DEL SOL - TELECOM - TELEFÓNICA - EL MERO BOLETO DE COLECTIVO

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EL MONOPOLIO DE LA SITUACIÓN DE UNO DE LOS CONTRATANTES EN EL CONTRATO. Clic aquí.

EL RIESGO COMERCIAL Y LA RESPONSABILIDAD POR DICHO RIESGO. Clic aquí.

EL CASO DE LAS AUTOPISTAS. Click aquí.

LA DINÁMICA NO SÓLO COMERCIAL, SINO JURÍDICA EN GENERAL, OBLIGA, POR RAZONES DE VELOCIDAD, A LA FALTA DE ACUERDOS POR ESCRITO. ESTO TRAE COMO VENTAJA LA VELOCIDAD INTEGRAL DE TODAS LAS RELACIONES JURÍDICAS CONTRACTUALES PERO COMO DESVENTAJA, EL PROBLEMA DE CIERTAS INCERTIDUMBRES.

POR CUANTO LA MAYOR PARTE DE LOS ACUERDOS NO ESCRITOS, O SON TOTALMENTE VERBALES O CON CLÁUSULAS PREDISPUESTAS, A LAS QUE UN PARTICULAR TIENE LA SOLA OPCIÓN DE ADHERIR O NO ADHERIR, PERO NUNCA DE NEGOCIAR.

TAL SITUACIÓN ES USUAL ADVERTIRLA EN CONTRATACIONES CON TELEFONÍA CELULAR, TELECOMUNICACIONES EN GENERAL, SEGUROS – DONDE LAS CLÁUSULAS ESTÁN PREDISPUESTAS – PERO, SIN EMBARGO, SI BIEN LA JUSTICIA SE HA INCLINADO A DECIR QUE SON ACUERDOS DE ADHESIÓN, DONDE NO SE PUEDE ELEGIR POR EL CONSUMIDOR, LO CIERTO ES QUE NO SE DEFINE EL CONCEPTO ADECUADAMENTE Y SE LO RESUELVE, O SE LO CREE RESOLVER, EN EL DERECHO COMERCIAL.

LOS SISTEMAS REGISTRALES, DONDE QUEDAN INSCRIPTOS LOS CONTRATOS, CASO DE LA PRENDA, HIPOTECA, ESCRITURA TRASLATIVA DE DOMINIO, USUFRUCTO, TRANSMISIÓN DE DERECHOS SOBRE AUTOMOTORES, ETC. AFECTAN LA DINÁMICA CONTRACTUAL, PERO CONSIGUEN COMO EFECTO QUE LA SUCESIÓN DE LOS DERECHOS, SEA MUCHO MAS SÓLIDA, HASTA CIERTOS PUNTOS EN LOS QUE SE HACE IMPOSIBLE LAS NEGOCIACIONES.

COMO EJEMPLO DE LO PRIMERO, TENEMOS LOS CONTRATOS CELEBRADOS CON COMPAÑÍAS TELEFÓNICAS, POR MEDIO DE INTERNET, POR MEDIO DE CELULARES, POR MEDIO DE EMAILS.

ALLÍ NO EXISTE FIRMA ALGUNA DE NINGUNO DE LOS CONTRATANTES. SOLAMENTE, EN ESTE CASO EN LO PARTICULAR, EL UNO DE LOS CONTRATANTES FIJA LAS CLÁUSULAS Y EL OTRO ADHIERE O NO, SIN POSIBILIDAD DE DISCUTIRLAS.

TAMBIÉN ENTRE PARTICULARES SUELEN DISCUTIRSE LOS TÉRMINOS DE UN NEGOCIO JURÍDICO DETERMINADO, Y LOS ACUERDOS SUELEN SER VERBALES CON EL SOLO BASAMENTO DE LA "BUENA FÉ". ES COMÚN O HABITUAL ADVERTIR ESTO EN LA TRANSFERENCIA DE AUTOMOTORES.

CIERTAS VECES, EL UNO DE LOS CONTRATANTES SIN SER MAS PODEROSO ECONÓMICAMENTE QUE EL OTRO LLEGA A - COMO DICE EL CÓDIGO CIVIL - LESIONAR LA VOLUNTAD DEL OTRO. SE LLEGAN A EXTREMOS EN LOS CUALES SE PUEDE DECLARAR NULO EL NEGOCIO JURÍDICO.

ES EL CASO DE LO QUE EL CÓDIGO CIVIL DENOMINA "LESIÓN ENORME", Y DE OTRAS NORMAS INCORPORADAS AL CÓDIGO CIVIL, PODEMOS OBSERVAR ALGUNAS DE ELLAS:

ARTICULO 656 - Para pedir la pena, el acreedor no está obligado a probar que ha sufrido perjuicios, ni el deudor podrá eximirse de satisfacerla probando que el acreedor no ha sufrido perjuicio alguno.

 

* Los jueces podrán, sin embargo, reducir las penas cuando su monto desproporcionado con la gravedad de la falta que sancionan, habida cuenta del valor de las prestaciones y demás circunstancias del caso, configuren un abusivo aprovechamiento de la situación del deudor.

 

 

Nota de Actualización:* Párrafo agregado por ley 17.711.

ESTE ARTÍCULO VA EN FUNCIÓN DEL PRECEDENTE: EL 655:

ARTICULO 655 - La pena o multa impuesta en la obligación, entra en lugar de la indemnización de perjuicios e intereses, cuando el deudor se hubiese constituido en mora; y el acreedor no tendrá derecho a otra indemnización, aunque pruebe que la pena no es indemnización suficiente.

 

O SEA QUE A PESAR DE HABER INCUMPLIDO EL DEUDOR CON LA OBLIGACIÓN A SU CARGO PUEDE EXIMIRLE DE LAS PENALIDADES PREVISTAS EN EL ACUERDO PARCIALMENTE PONDERANDO SI EXISTE UN "ABUSIVO APROVECHAMIENTO DE LA SITUACIÓN DEL DEUDOR"

 

LAS COSAS QUE CORRESPONDEN EN CONDOMINIO O COPROPIEDAD EN MATERIA DE INMUEBLES TAMBIÉN PUEDEN SER PROTEGIDAS POR LOS JUECES:

POR EJEMPLO CITO ESTA DISPOSICIÓN DEL CÓDIGO CIVIL:

 

ARTICULO 2326 - Son cosas divisibles, aquellas que sin ser destruidas enteramente pueden ser divididas en porciones reales, cada una de las cuales forma un todo homogéneo y análogo tanto a las otras partes como a la cosa misma.

 

No podrán dividirse las cosas cuando ello convierta en antieconómico su uso y aprovechamiento. Las autoridades locales podrán reglamentar, en materia de inmuebles, la superficie mínima de la unidad económica.

 

EL ART. 954 DEL CÓDIGO CIVIL DE MANERA SEMEJANTE DISPONE:

ARTICULO 954 - * Podrán anularse los actos viciados de error, dolo, violencia, intimidación o simulación.

También podrá demandarse la nulidad o la modificación de los actos jurídicos cuando una de las partes explotando la necesidad, ligereza o inexperiencia de la otra, obtuviera por medio de ellos una ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación.

Se presume, salvo prueba en contrario, que existe tal explotación en caso de notable desproporción de las prestaciones.

Los cálculos deberán hacerse según valores al tiempo del acto y la desproporción deberá subsistir en el momento de la demanda. Sólo el lesionado o sus herederos podrán ejercer la acción cuya prescripción se operará a los cinco años de otorgado el acto.

El accionante tiene opción para demandar la nulidad o un reajuste equitativo del convenio, pero la primera de estas acciones se transformará en acción de reajuste si éste fuere ofrecido por el demandado al contestar la demanda.

EN DEFINITIVA, UN SISTEMA DE PROTECCIÓN SE HA ESTABLECIDO SIN CARÁCTER GENÉRICO, PARA AQUEL QUE EN DETERMINADAS CIRCUNSTANCIAS, AÚN CUANDO EL ORDEN LEGAL LE CORRESPONDA, NO DESAMPARE A QUIEN TIENE MENOS OPCIONES.

SUELE DECIRSE QUE ESO DEPENDE DEL NIVEL ECONÓMICO O GRAVITACIÓN ECONÓMICA DE UNO DE LOS CONTRATANTES RESPECTO DEL OTRO. NO ES CIERTO.

ELLO DEPENDE, GENERAL Y CASI EXCLUSIVAMENTE DEL NIVEL DE COMPETENCIA QUE EN LA MACROECONOMÍA SE DA EN UNA NACIÓN.

HOY DÍA VARIAS CON LAS EMPRESAS QUE DAN SERVICIOS POR LA RED INTERNET, Y PUEDEN DISCUTIRSE VARIOS PUNTOS, HASTA INCLUSO, LA PROLONGACIÓN DE LAS PROMOCIONES ANTE LA COMPETENCIA.

PERO EL TEMA ESTA EN LA FALTA DE FIRMA Y DE CLÁUSULAS QUE SUELEN NO CONOCERSE, LAS QUE TAMBIÉN NO SON LEÍDAS EN LOS CONTRATOS QUE SE CELEBRAN POR INTERNET.

LOS JUECES SUELEN PONER DE RELIEVE QUE SON CLÁUSULAS DE ADHESIÓN, Y QUE, POR LO TANTO, COMO UNA DE LAS PARTES CONTRATANTES ES MAS PODEROSA ECONÓMICAMENTE QUE LA OTRA, IMPONE SUS TÉRMINOS, POR LO QUE EL PARTICULAR TIENE QUE ELEGIR ENTRE ADHERIRSE A LAS MISMAS O NO.

LA REALIDAD ES QUE NO ES UNA CUESTIÓN DE PODERÍO ECONÓMICO SINO DE MONOPOLIO DE UNA SITUACIÓN, ESTE MONOPOLIO PUEDE PRESENTARSE EN CUALQUIER CONTRATO, TANTO CON UNA EMPRESA DE TELEFONÍA CUANTO EN UNA SITUACIÓN SINGULAR ENTRE PARTICULARES.

LA BUENA FE, DEBE SER INTERPRETADA, EN CONSECUENCIA SIEMPRE A FAVOR DEL MAS DÉBIL, PONIENDO EN LA CARGA DEL MAS NECESITADO "O VOLUNTAD MAS DÉBIL - CONFORME LA JURISPRUDENCIA - LA OBLIGACIÓN DE SER JUSTO Y DE CONFORMAR UN ACUERDO ESCRITO Y FIRMADO, TODA VEZ QUE, APRIORÍSTICAMENTE EL ACUERDO SE CELEBRA POR UNA RAZÓN DE VELOCIDAD, PERO, NADA LE IMPIDE A LA PARTE DOMINANTE EN EL CONTRATO, EL "SER JUSTO", ACORDARSE, COMO EJEMPLO, DEL CONSUMIDOR, ACERCARSE AL MISMO, Y ESTABLECER UN SISTEMA DE OBLIGACIONES Y DERECHOS QUE FIRMADOS LO RECUERDEN COMO UNA PERSONA JUSTA.

ESE ES EL SENTIDO DE LA BUENA FE, NO EL QUE SE SUELE DAR POR LA JUSTICIA. LA CARGA DE "SER JUSTO" HACE A LA PACIFICACIÓN SOCIAL. POR LO TANTO QUIEN NO CELEBRA UN CONTRATO ESCRITO, QUIEN NO SE ACERCA AL NECESITADO O AL CONSUMIDOR, DEBE SOPORTAR LAS CONSECUENCIAS DE SU MODO DE OPERAR. A ESTO LO DENOMINO "RIESGO DEL COMERCIO", PUES, SI LUCRA DE ESA MANERA, LA LÓGICA CONSECUENCIA ES QUE, HABIENDO PREVISTO DICHO LUCRO, DEBA SOPORTAR UNA EQUIVALENTE CONSECUENCIA EN EL RIESGO QUE SE HA CREADO A SI MISMO.

POR ELLO, POR EJEMPLO, CUANDO HABLAMOS DE "RIESGO DEL SISTEMA FINANCIERO" NO PODEMOS OLVIDAR QUE DICHO RIESGO HA SIDO ASUMIDO POR LA ENTIDAD FINANCIERA. O CUANDO SE LE OTORGA A UNA PERSONA UNA CHEQUERA Y UNA TARJETA DE CRÉDITO FALSA, EL BANCO DEBE ADVERTIR QUE HA CREADO Y CREA UNA SITUACIÓN DE RIESGO EN LA SOCIEDAD Y DE ALLÍ DEBE NACER SU RESPONSABILIDAD.

LA FALTA DE FIRMA, EN CONSECUENCIA, JAMÁS DEBE PERJUDICAR AL QUE ESTABA EN UNA SITUACIÓN DE NECESIDAD, Y DEBE SOPORTARSE LA CARGA POR QUIEN MONOPOLIZA EL NEGOCIO, NO EN LO GENERAL, AÚN EN UNA SITUACIÓN ENTRE ECONÓMICAMENTE IGUALES EN EL ROL SOCIAL.

AHORA SE ESTA MANEJANDO LA TEORÍA DEL RIESGO – NEGOCIO, EL CUAL SERÍA, QUE QUIEN LUCRA POR CIERTOS SISTEMAS DESTINADOS SUPUESTAMENTE A CONVOCAR GENTE PARA SU MEJORAR EL NIVEL DE VIDA O SATISFACER MEJOR LAS NECESIDADES, DEBE ASUMIR EL RIESGO QUE ELLO COMPORTA.

POR EJEMPLO UN FALLO CARATULADO: "MENDEZ, CHRISTIAN c/ COMPLEJO KU-EL ALMA Y OTROS s/ INDEMNIZ. POR DAÑOS Y PERJUICIOS- BENEFICIO DE LITIGAR SIN GASTOS", ESTABLECIÓ UNA RESPONSABILIDAD QUE DERIVA ESTRICTAMENTE DEL RIESGO DEL NEGOCIO. ASÍ SUCEDIÓ CON LA ESTABLECÍA “Responsabilidad por espectáculos públicos.” Excma. Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de San Isidro en Acuerdo Ordinario, con el objeto de dictar sentencia en la causa nº 85.139.

SI BIEN HAN HECHO NACER EL DEBER DE SEGURIDAD EN LA RESPONSABILIDAD CONTRACTUAL – EXTREMO QUE CONSIDERO EQUIVOCADO POR CUANTO EL PÚBLICO NO HA TENIDO EN CUENTA AL MOMENTO DE PAGAR LA ENTRADA LA CUESTIÓN DE SEGURIDAD – CIERTAMENTE EN FUNCIÓN DEL CONTRATO SE RESOLVIÓ LO SIGUIENTE:

“Con respecto a la responsabilidad endilgada a los codemandados Sres. Pablo Ricardo Sucaret y Luis Carlos Alietti responsables del Complejo KU-EL ALMA, cabe señalar que el empresario del espectáculo incurre en responsabilidad contractual si incumpliendo el deber de seguridad -claúsula de incolumidad incorporada tácita mente al contrato  innominado  de  espectáculo  público”

SE ADUJO TAMBIÉN EN ESE FALLO:

“En efecto, el deber de garantía en el plano contractual reconoce la existencia de la responsabilidad contractual por acto ajeno; obligación que es siempre directa y encuentra fundamento en el art. 1198 CC., y puede determinarse como consistente en el deber que se tiene de preservar a las personas cocontratantes de todo daño que pueda ocasionarse en la ejecución de ciertos contratos que comportan algún riesgo. Esa obligación, si no ha sido expresamente pactada, resulta tácitamente de la naturaleza del contrato como accesoria de la obligación principal, conforme a una razonable interpretación adecuada al principio de buena fe contenido en el art. 1198 del digesto civil (conf. La obligación de seguridad, D. Burgos y H. A. Vessoni, JA 1995-I-944).

      En efecto, esta obligación resulta expresa o tácita conforme la naturaleza del contrato y es secundaria respecto a la obligación principal prevista, de conformidad a la buena fe contenida en el citado artículo  del 1.198 del Código Civil.

      Así, la obligación de seguridad es objetiva, contractual y directa y sólo puede eximirse de responder por ella, si en la especie, al comenzar la contienda se hubiese probado que el personal de seguridad hubiera actuado de inmediato y con diligencia y aún así por cuestiones ajenas a su proceder no hubiesen podido hacer cesar la misma.

      Vale decir que nos encontramos frente a un contrato que impone al deudor la obligación de velar por las personas o sus bienes y en virtud de ello se debe garantizar la indemnidad de las mismas en relación a cualquier daño que pudiera ocasionarse.

      En definitiva, entre el cliente de una confitería bailable y la sociedad propietaria de la misma existe una relación contractual surgiendo en consecuencia en forma secundaria la obligación de brindar seguridad a todos los concurrentes (conf. Cam. Civ. y Com. Pergamino, sent. del 28-7-1994). Tal obligación de seguridad es siempre contractual y directa resultando indiferente que haya sido expresamente pactada  por  las  partes (art. 1197 CC., conf. Despacho mayoritario de la Comisión II de las III Jornadas Bonaerenses de derecho Civil, Comercial y Procesal).

      En consecuencia, al tratarse de una obligación contractual objetiva tácita de seguridad, no resulta indispensable la ausencia de culpa del demandado para eximirlo de responsabilidad, toda vez que lo primordial es la existencia de los controles debidos de seguridad capaces de repeler efectivamente acontecimientos lamentables como el presente.

      Los dueños de un local bailable son responsables de acuerdo a las normas del ámbito contractual por los daños que sufrió la actora pues el organizador de eventos en discotecas no puede eximirse de responsabilidad aduciendo que las lesiones fueron causadas por un tercero, en atención al deber de seguridad que lo obliga a prevenir este tipo de altercados (conf. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala G, sent del 26/08/2004).

      Igualmente y en ese orden, se ha decidido que es responsable el propietario de un local bailable  por  el daño sufrido por una persona que se encontraba en el lugar -en el caso, sufrió una herida cortante en el rostro-, ya que por efectuar en su propio beneficio la explotación del negocio debía mantener el control de la seguridad sobre aquél, de manera tal que los concurrentes no sufrieran daño alguno (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala K, sent. del 14/11/2003; en  LA LEY 2004-B, 731 y JA 2004-II, 467).”

      EN SENTIDO SEMEJANTE, SÓLO QUE SE ESTABLECIÓ QUE LA RESPONSABILIDAD NO PROVENÍA DE CONTRATO ALGUNO, LA CÁMARA DE APELACIONES DE SAN ISIDRO, ESTABLECIÓ LA RESPONSABILIDAD DE LA EMPRESA AUTOPISTAS DEL SOL S.A. POR EL HECHO DE HABER FALTADO AL DEBER DE SEGURIDAD.

      LOS HECHOS OCURRIDOS FUERON LOS SIGUIENTES: Un siniestro que se produce el 6 de noviembre de 1997,  en oportunidad en que, un señor, llamado. Santos Rojas circulaba en un automóvil Ford Falcon por la ruta Panamericana, en dirección Sur Norte.

  Cuando se hallaba a unos 1000 mts. de la salida de Avenida Márquez en San Isidro, Rojas detiene su vehículo por desperfectos en una cubierta. Se para en lo que debería ser la banquina, que era un lugar muy estrecho,  lo que provocó que, parte del rodado  ocupara la calzada circulatoria. Al descender del automotor fue embestido por Carlos Adi, quien circulaba conduciendo un Peugeot 504 XSTF, por la Panamericana.

  A consecuencia del siniestro al  Sr. Rojas  le amputaron las dos piernas, por tal motivo la víctima demanda al conductor del automotor embistente y a la autopista por los daños que sufriera  en razón del accidente. Lo estaciona, luego de una pinchadura de neumático junto a los bloques divisorios de la autopista, cercano a la cabina de SOS N 66. En este lugar no existía ninguna prohibición de detención según surge claramente de la pericia mecánica realizada y de la absolución de posiciones del representante de la demandada Autopistas del Sol S.A.

  Señaló la Cámara de Apelaciones: “De la prueba antes analizada surge claro que ninguna culpa se le puede endilgar a quien para su rodado en el único lugar permitido para hacerlo en caso de emergencia y se baja  para constatar un desperfecto vehicular.” SI BIEN NO SE HIZO ALUSIÓN AL RIESGO – LUCRO, HA SIDO UN NOTABLE AVANCE.

  También puntualizó que:

  Entrando al tratamiento de los agravios de la actora  la primera cuestión a analizar reside en determinar si corresponde o no extender la responsabilidad por el siniestro a Autopistas del Sol —concesionaria de la vía donde acaeciera el hecho- y a su citada en garantía.

  Al iniciar el análisis de la eventual responsabilidad de los concesionarios de rutas y autopistas frente a los usuarios, se ponen de manifiesto las divergencias suscitadas en torno a su naturaleza jurídica.

  Sobre el particular, la jurisprudencia mayoritaria afirma que el peaje abonado por los usuarios de caminos concesionados, no constituye la contraprestación de éstos hacia el concesionario por la utilización de la ruta. Por el contrario, se juzga que, en tales supuestos, se está  ante un cometido público delegado por el Estado al concesionario, en el cual el peaje no es el precio del uso por parte de quien utiliza el camino, sino que su cometido esencial es el tributo regulado en concesión y en función de pagar los gastos generales de la construcción, conservación o uso de la vía, cuyo deudor no es el usuario sino el concedente. Consecuentemente con tal criterio, los tribunales han entendido que la responsabilidad a juzgar en estos casos no reviste naturaleza contractual, sino extracontractual (CSJN, in re "Estado Nacional c/Arenera El Libertador", Fallos: 314:595; CNac. Civ., Sala G, in re "Carnelli, Juan c/Nuevas Rutas S.A.", del 07/06/95; CNac. Civ., Sala D, in re "Roa, Juan M. C/Secamar S.A." del 05/06/98, LL 1998-F-1013; CCC de Rosario, LL 1995-D-336; CCC San Nicolás, in re "Navarro c/Servicios Viales S.A.", del 06/02/96, LLBA 1996, p. 444 y ss., entre muchos otros).

  De cualquier modo, el aspecto central a dilucidar consiste en establecer si la responsabilidad de la concesionaria es de carácter subjetivo u objetivo, y discernir en su caso, cuales son los hechos que acarrean su deber de resarcir.

  En punto a ello, he de recordar que si bien parte de la doctrina nacional se pronuncia por la existencia de una obligación tácita de seguridad que asume el concesionario frente al usuario, debiendo por ende garantizar a éste que podrá  circular por la ruta tranquilamente sin correr ningún tipo de peligro —siendo esta una obligación de resultado- (ver VAZQUEZ FERREYRA, Roberto A., "La demanda contra los concesionarios de autopistas", Rev. de Derecho de Daños, Accidentes de Tránsito, v. I, Edit. Rubinzal-Culzoni, Sta. Fe, 1998, p. 173 y ss.), ciertamente no es éste el criterio adoptado por nuestro máximo tribunal nacional y provincial. La Corte Suprema de Justicia Nacional, in re "Colavita, Salvador y otro c/Provincia de Bs. As.", fallada el 07/03/2000, sostuvo que la concesionaria vial no puede asumir frente al usuario derechos o deberes mayores a los que corresponden al ente concedente, agregando que las cláusulas del Pliego de Bases y Condiciones para la concesión de Obras Viales que obligan a la concesionaria a "facilitar la circulación del camino en condiciones de absoluta normalidad, suprimiendo las causas que originen molestias, inconvenientes o peligrosidad para los usuarios del camino", deben interpretarse en el contexto de las obligaciones propias del concesionario en torno a la remodelación, conservación y explotación del corredor vial conferido, enderezadas al mantenimiento y señalización de calzadas y banquinas, y a la oferta de servicios auxiliares al usuario. En dicha oportunidad el Supremo Tribunal dijo que es inadmisible extender la responsabilidad del concesionario vial más allá de las obligaciones inherentes al estado de la ruta misma.

  En otros términos, las cargas y facultades asumidas por el concesionario aluden específicamente al tránsito de la ruta, y a los factores que puedan alterarlo, para lo cual el concesionario debe velar por el uso apropiado y resolver los obstáculos que presenta atribuyéndole la potestad de funcionar como autoridad dentro de ese  ámbito y respecto de los usuarios, quienes deben obedecer por la delegación operada que alcanza a la aplicación de sanciones. El objeto principal de la concesión apunta, precisamente, a la preservación de las condiciones aptas para el tránsito normal (esta Sala 1ª, causa 87.629).

  Por consiguiente, la concesionaria es responsable por los daños sufridos con motivo o en ocasión de su uso, siempre que la causa del siniestro radique en algo inherente a la ruta misma —mal estado del pavimento, roturas, baches, montículos, etc.-, o en la falta de indicaciones, señalización, iluminación u otros elementos que ordinariamente posibiliten la normal circulación de automotores (CNCiv., sala D, LL 1998-F-1013)

  La actora alega  existía en la autopistas fallas en su construcción y en su señalización y que esto fue el causante del evento dañoso. Por lo tanto corresponde determinar si tales defectos existieron y si ellos guardan relación de causalidad adecuada con el siniestro.

  6. De las fallas en la construcción de la autopista

  La ley provincial de tránsito Nº 11.430  define como banquina a la " zona adyacente y de continuidad paralela al borde de la calzada de una carretera, ruta semiautopista o camino de  no menos de 3 metros de ancho a partir del borde de la calzada".

  En la actualidad en el lugar donde se produjo el evento dañoso el 7mo carril de circulación ha sido transformado en banquina de acuerdo con lo afirmado categóricamente por el perito a fs. 526 y cumple adecuadamente con el ancho que tiene que tener una banquina y está  debidamente señalizado como tal.

  Al momento del evento dañoso el séptimo carril - hoy transformado en banquina- era un carril de circulación y el único lugar de detención era un espacio de menos de un metro al costado del separador de cemento, que no reunía las características de seguridad necesaria porque:

  1. No tenía el ancho que debía tener una banquina.

  2. Obligaba al automotor en emergencia a ocupar un carril de circulación.

  3. El carril que ocupaba el automotor en emergencia a estar a los dichos del representantes de Autopistas del Sol era una zona de "aceleración y desaceleración"( fs. 285, 7 ma. )

  4. La autopista al momento del evento dañoso no se ajustaba a los planos presentados por la concesionaria para su aprobación de acuerdo a lo afirmado por el perito, ingeniero mecánico

  De lo expuesto deduzco claramente que  el diseño y construcción de la autopista no se ajustó a las normas a las normas reglamentarias relativa a banquinas, no hay coincidencia entre los planos aprobados a la concesionaria y el estado en que tenía la ruta concesionada al tiempo del accidente. Entiendo que en el lugar y al tiempo del hecho la autopista no respondía a  las normas del arte, y que esta falla en la construcción contribuya causalmente al evento dañoso, ya que al tiempo del siniestro no existía una zona de detención vehicular apta y los que utilizaban la ruta concesionada se tenían que detener en un carril de aceleración, no demarcado como banquina.

  Pongo de relevancia que constituye prueba fehaciente de que la obra realizada era incorrecta la circunstancia que con posterioridad el séptimo carril haya sido demarcado claramente como banquina, basta mirar las fotografías acompañadas por el perito y las acompañadas por la actora para comprobar inequívocamente cuan diferente era el trazado de la autopista al tiempo del siniestro y con posterioridad.

  No exime de responsabilidad a la autopista la aprobación estatal de los planos, máxime cuando hay discordancias entre ellos y el estado de la ruta al tiempo del siniestro.

  Ello así estimo que los agravios han de prosperar y que debe condenarse a la demandada Autopista del Sol S.A. por haber mediado relación de causalidad eficiente entre la falla en la construcción y señalización del ruta concesionada, por no tener esta un lugar adecuado para detención de vehículos en emergencia y el evento dañoso.

 

      EN DEFINITIVA, DE UNA MANERA O DE OTRA, EL RIESGO QUE INVOLUCRA UNA EXPLOTACIÓN COMERCIAL CUALQUIERA, DEBE SER PONDERADA A LA LUZ DE LAS NECESIDADES QUE CUBRE Y EL LUCRO QUE SE OBTIENE POR LA EMPRESA. ESTE ES EL MEOLLO DE TODOS LOS ASUNTOS VINCULADOS CON LAS RESPONSABILIDADES DE LAS EMPRESAS PRESTADORAS DE SERVICIOS QUE FUERON LLAMADAS A SATISFACER NECESIDADES ESPECÍFICAS.