TESTAMENTO  PLAZOS - CONDICIONES - DISPOSICIONES TESTAMENTARIAS - CARGOS LEGADOS - CUMPLIMIENTO CARGOS - TIPO DE CONDICIONES TESTAMENTARIAS - CONDICIONES LEGADOS - INCUMPLIMIENTO TESTAMENTO - CONDICION PROHIBIDA - VALIDEZ RETROACCION - NULIDAD - HIJOS

¿CUALES SON LAS MODALIDADES O CONDICIONES A LOS QUE PUEDEN SER SOMETIDOS LOS TESTAMENTOS?  DESCARGA EN AUDIO TEXTO IMPLICA QUE LO PUEDE ESCUCHAR AL TEMA POR INTERNET O DESCARGAR ESTE CONTENIDO EN AUDIO EN SU PC. 

Por el Doctor Juan Carlos Muse Generch

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Ir a sucesiones

 

Ir a testamentos nuevamente

 

 

 

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Introducción.

La condición de que un hecho haya sucedido antes de la muerte del testador.

¿Que es una condición?

Condiciones de la condición.

No contrariar la moral ni las buenas costumbres.

Deben tratarse de hechos futuros e inciertos.

¿Pueden incorporarse términos inciertos?

La condición imposible ¿Hace ineficiente a la disposición testamentaria? ¿Se la tiene por no escrita? ¿Hace ineficiente a todo el testamento?

Condiciones imposibles.

Condiciones contrarias a la moral y a las buenas costumbres. ¿Que diferencia hay entre la imposibilidad de incorporarlas en un negocio jurídico o en un testamento?

Ejemplos de condiciones contrarias a la moral y a las buenas costumbres.

Condición de no cometer un hecho ilícito.

Condiciones especialmente prohibidas y elasticidad.

Condición referida al casamiento.

Oscilaciones jurisprudenciales.

Condición de "no divorciarse".

Condición de no vivir en concubinato o de vivir en concubinato o para el caso de verse obligado a divorciarse.

Condición de separarse o de divorciarse.

Condición de no enajenar todo o parte de la herencia. ¿Se puede prohibir la enajenación por un lapso de tiempo?

El derecho del tercero en los legados.

¿Existiría la condición de no hipotecar?

Condición de no efectuar la partición de la herencia.

Condición de no impugnar un testamento.

Condición "a falta de descendencia pase a otro destinatario".

Condición captatoria, o sea aquella por la cual, el testador pone como condición que el instituido heredero, haga un testamento a su favor.

Condición de renunciar a otra herencia.

Condición de aceptar la sucesión sin beneficio de inventario.

Condición de colacionar.

La llamada "condición perpleja".

Condiciones de hechos del instituido heredero.

Condición referente a los hechos de los beneficiarios.

Condición potestativa negativa respecto de hechos del instituido heredero.

Condiciones alternativas y conjuntas.

¿Pueden existir en nuestro derecho condiciones suspensivas y resolutorias?

¿Pueden coexistir condiciones suspensivas y resolutorias en la disposición testamentaria?

Fallecimiento del heredero o del legatario cuando la condición aún no está cumplida.

Caso en el que la condición no esté cumplida a pesar del fallecimiento del heredero o legatario.

Condición por la cual el heredero gozará de la herencia o el legatario del legado a cierto plazo.

Posibles efectos de las condiciones resolutorias.

Plazos.

Plazo suspensivo y plazo resolutorio.

Institución de heredero sujeta a plazo.

El cargo.

El ruego y la forma de expresarse del testador.

Cargos o condiciones aparentes. Normativa aplicable a las donaciones. Inejecución de las cargos del legado.

Jurisprudencia en materia de sustitución fideicomisaria.

Amplio alcance en materia de beneficios. La cuestión económica.

Modalidad del cumplimiento del cargo. Atajos.

¿Que pasa si el beneficiario de un legado fallece?

Acción judicial tendiente al cumplimiento del cargo.

¿Que ocurre si el cargo ha sido impuesto al heredero único?

Supuesto de acreedores interesados.

Resolución del legado y diferencia con la resolución de la donación.

¿Quienes pueden pedir la revocación de la donación en este caso?

¿Es necesaria la constitución en mora del legatario?

¿Que pasa en el caso de que no se llevase adelante el cargo, y en consecuencia, se revoca el cargo con respecto a la sucesión y con respecto a terceros?

Plazo de prescripción liberatoria para el cumplimiento de los cargos.

 

Introducción.

Los testamentos pueden estar sujetos a modalidades y condiciones, siendo el primero el género y el segundo la especie. Las modalidades, en materia de obligaciones, son los lugares de pago, fecha, plazos, etc, mas de una vez esenciales. Las condiciones, como la palabra lo indica, se trata de hechos, que pueden ocurrir o no, a los que las obligaciones condicionan su nacimiento o extinción, cuando el hecho se produce o no. Las primeras, las que condicionan el nacimiento se llaman, en Derecho, condiciones suspensivas, y las segundas, se denominan resolutorias. Las condiciones pueden ser impuestas a las modalidades, por ejemplo, si se produce cierta condición regirá cierto plazo, o por el contrario, no regirá. En un caso se tratará de una condición suspensiva de una modalidad, en el otro caso, se tratará de una condición resolutoria de la misma modalidad. Es que, en materia de obligaciones, los plazos, los lugares de entrega de la cosa debida, a quien se debe entregar, y toda la "forma" en la que debe desarrollarse la obligación, o sea, la modalidad, no es algo que necesite la obligación en si misma. Cuando una obligación no tiene modalidades o condiciones, se llaman, en nuestro derecho, obligaciones puras y simples. En materia sucesoria, pueden imponerse condiciones o modalidades.

La condición de que un hecho haya sucedido antes de la muerte del testador.

No se trata estrictamente ni de una condición, ni de una modalidad, se trata de que el testador, al fallecer, desconoce ciertos hechos, y somete la eficacia de su testamento a la verificación de si dicho hecho sucedió durante su vida o no.

¿Que es una condición?

Es un hecho incierto y futuro. Así lo define el art. 528 del Código Civil. Con estas palabras: "La obligación es condicional, cuando en ella se subordinare a un acontecimiento incierto y futuro que puede o no llegar, la adquisición de un derecho, o la resolución de un derecho ya adquirido". Lo mismo, la condición puede ser suspensiva o resolutoria, es decir, puede hacer nacer el derecho a ser heredero testamentario, o perder esa condición. La posibilidad de incorporar condiciones al testamento está prevista en el art. 3.610 del Código Civil, al decir: "A las disposiciones testamentarias, hechas bajo condición, es aplicable lo establecido respecto a las obligaciones condicionales".

Condiciones de la condición.

No contrariar la moral ni las buenas costumbres.

El art. 3608 del Cód. Civil señala que "En las disposiciones testamentarias, toda condición o carga, legal o físicamente imposible, o contraria a las buenas costumbres, anula la disposición a que se halle impuesta"

Deben tratarse de hechos futuros e inciertos.

Son hechos inciertos los que pueden o no suceder. Por lo tanto no son condiciones los que necesariamente ocurrirán. Eso sería un plazo, no una condición. No existe problema alguno en que el testamento tenga plazo, pero no es una condición. La incertidumbre debe ser objetiva respecto del futuro, aunque para el testador pueda ser objetiva condiciones tales como: "Será heredero si luego de mi muerte algún día llueve". Naturalmente que existen condiciones futuras ciertas. Por lo menos son tales las que tienen una chance importante de ocurrir.

¿Pueden incorporarse términos inciertos?

Si los términos inciertos, los que no son plazos, porque debe diferenciarse plazo de término, siendo plazo el lapso entre inicio y final y término el punto final del plazo, el mismo puede ser incierto. Cuando algo va a producirse pero no se sabe cuando. El Código Civil los vincula como si fueran condiciones y los trata como tales, así sucede con los arts. 3771 y 3779 del mencionado Código, los cuales señalan respectivamente: "Los legados subordinados a una condición suspensiva o a un término incierto, no son adquiridos por los legatarios, sino desde que se cumple la condición, o desde que llegue el término"  y "El legado caduca cuando el legatario muere antes que el testador, o cuando la ejecución del legado está subordinada a una condición suspensiva o a un término incierto, y muere antes del cumplimiento de la condición o del vencimiento del término". Si bien los artículos mencionados se refieren al legado, esto es así por la deficiente redacción del Código Civil, pero toda la doctrina entiende que estas disposiciones son aplicables a herederos instituidos por testamento.

La condición imposible ¿Hace ineficiente a la disposición testamentaria? ¿Se la tiene por no escrita? ¿Hace ineficiente a todo el testamento?

"En las disposiciones testamentarias, toda condición o carga, legal o físicamente imposible, o contraria a las buenas costumbres, anula la disposición a que se halle impuesta"

Nota:3608. En contra: L. 3, tít. 4, Part. 6ª. El Cód. Francés, art. 900, también dispone lo contrario. Ordena que se tenga por no escrita toda condición o carga cuyo cumplimiento sea física o legalmente imposible, y que la disposición testamentaria produzca su efecto, como si la condición o carga no existiera. En los contratos onerosos toda condición, toda cláusula imposible en su cumplimiento, contraria a las buenas costumbres o prohibida por las leyes, deja sin efecto la obligación. Así lo dispone el mismo Cód. francés, en el art. 1172 y nosotros hemos establecido lo mismo en el art. 530 de este código. ¿Por qué, pues, disponer lo contrario en los testamentos? Porque así lo ordenaba la ley romana. Pero en Roma era un deshonor morir intestado, y esta idea hacía decidir que las condiciones imposibles o ilícitas, fuesen como no escritas en los testamentos a fin de que pudiese existir la disposición testamentaria. Se reconocía ciertamente, dice MARCADE, sobre el art. 900, que en principio y buena lógica, la condición física o legalmente imposible, hacía imposible el cumplimiento de la disposición testamentaria. Así, si habéis ordenado que Sempronio sea vuestro heredero si toca el cielo con sus manos como vos sabéis que jamás puede tocar el cielo, decís por esto mismo que no queréis que sea vuestro heredero.

La disposición del Cód. francés, contraria a todo principio, ha sido criticada por MARCADE en el lugar citado. Por TOULLIER, t. 5, núm. 247. DURANTON, t. 8, núms. 108 y sigts. COIN DELISLE, sobre el art. 900, núm. 4; pero es defendida por los anotadores de ZACHARIAE, § 464, nota 4. DEMANTE, t. 4, desde el núm. 16 bis trata extensamente la materia.

En este sentido, vemos que lo que queda afectada es la disposición testamentaria sujeta a esa condición, pero no el resto de las disposiciones del testamento.

Condiciones imposibles.

Tenemos las físicamente imposibles y las jurídicamente imposibles. Las primeras son insalvables por no poder realizarse en el plano físico, las segundas lo son por cuanto la legislación se les opone diametralmente. Se ha mencionado el caso de la falta de edad, pero esa condición puede llegar a ser posible, y de hecho lo ha sido mediante la ley 26449 que redujo la mayoría de edad de los 21 a los 18 años. No se puede entender que el testador no quiso lo que quiso, sólo por un deseo suyo, que quería ver reflejado en los hechos. Ahora, es jurídicamente imposible, a lo menos, por ahora se considera así, que una persona a los 7 años pueda ser diputado. Por ejemplo. Esa sería una condición imposible. En contra el doctrinario Borda, sostiene que la imposibilidad debe considerársela al tiempo de redactarse el testamento. Con mejor criterio Maffía, salvo casos extremos, como el antedicho, sostiene que debe juzgarse la imposibilidad, física o jurídica al tiempo de abrirse la sucesión.

Hay que tener en cuenta al art. 530  "En las disposiciones testamentarias, toda condición o carga, legal o físicamente imposible, o contraria a las buenas costumbres, anula la disposición a que se halle impuesta"  pero además la nota del Codificador a este respecto para dicho artículo:

Nota:530. AUBRY y RAU, § 308, explican muy bien las condiciones de que trata este artículo.

Las condiciones imposibles, tienen una íntima analogía con las prestaciones imposibles, y lo que diremos respecto de éstas, debe aplicarse a las condiciones.

En el lenguaje del derecho, se entiende por buenas costumbres, el cumplimiento de los deberes impuestos al hombre por las leyes divinas y humanas. La condición, por ejemplo, impuesta a un donatario de no emplear lo que se le daba en libertar a su padre preso por deudas, se tendrá por no escrita, porque ella tendría el efecto inmediato de inducir a un hijo ingrato a faltar a sus primeros deberes. La ofensa a las buenas costumbres debe ser el efecto inmediato y cierto de la condición. Cuando la condición por sí misma no ofende las buenas costumbres, pero sin embargo da lugar a temer que sea ocasión de faltar a sus deberes, a quien se impone, tal condición no entra en la prohibición del artículo, porque la equidad enseña que las acciones de los hombres deben juzgarse por lo que les sea personal y no por el hecho de otro. El ultraje a las buenas costumbres debe encontrarse en la voluntad del que impone la condición, para que ella deje sin efecto el acto. Si su intención es pura e inocente, la condición vale, aunque sea un medio para que la otra parte falte a los deberes civiles o religiosos. Véase CHARDON. "Del dolo y fraude", t. 3, p. 365.

Por un lado habla de la condición como que vale, luego invalida la disposición (¿?)

Condiciones contrarias a la moral y a las buenas costumbres. ¿Que diferencia hay entre la imposibilidad de incorporarlas en un negocio jurídico o en un testamento?

Este tipo de condiciones son definidas en el art. 530 del Código Civil: "La condición de una cosa imposible, contraria a las buenas costumbres, o prohibida por las leyes, deja sin efecto la obligación"

En la nota a dicho artículo Vélez Sársfield, señaló lo siguiente:

Nota:530. AUBRY y RAU, § 308, explican muy bien las condiciones de que trata este artículo.

Las condiciones imposibles, tienen una íntima analogía con las prestaciones imposibles, y lo que diremos respecto de éstas, debe aplicarse a las condiciones.

En el lenguaje del derecho, se entiende por buenas costumbres, el cumplimiento de los deberes impuestos al hombre por las leyes divinas y humanas. La condición, por ejemplo, impuesta a un donatario de no emplear lo que se le daba en libertar a su padre preso por deudas, se tendrá por no escrita, porque ella tendría el efecto inmediato de inducir a un hijo ingrato a faltar a sus primeros deberes. La ofensa a las buenas costumbres debe ser el efecto inmediato y cierto de la condición. Cuando la condición por sí misma no ofende las buenas costumbres, pero sin embargo da lugar a temer que sea ocasión de faltar a sus deberes, a quien se impone, tal condición no entra en la prohibición del artículo, porque la equidad enseña que las acciones de los hombres deben juzgarse por lo que les sea personal y no por el hecho de otro. El ultraje a las buenas costumbres debe encontrarse en la voluntad del que impone la condición, para que ella deje sin efecto el acto. Si su intención es pura e inocente, la condición vale, aunque sea un medio para que la otra parte falte a los deberes civiles o religiosos. Véase CHARDON. "Del dolo y fraude", t. 3, p. 365.

Lo se protege, mediante la anulación de la obligación es la libertad personal del obligado. Pero si se trata de una disposición testamentaria, no existe una obligación para el heredero: no hay un contrato que lo "ate" a sujetar su voluntad a ciertas conductas inmorales. De tal modo, que, conforme a Borda, y la mayor parte de la doctrina, estas condiciones se tienen por no escritas, teniéndose por válida y sin condición a la disposición testamentaria que la contiene. En contra el art. 3608 del Código Civil, que dice: "En las disposiciones testamentarias, toda condición o carga, legal o físicamente imposible, o contraria a las buenas costumbres, anula la disposición a que se halle impuesta"

Por lo cual, la nulidad alcanzaría toda la disposición testamentaria.

No lo considero así. Si la disposición testamentaria es casi inseparable de la disposición testamentaria, habrá que anularla toda. Si en cambio, se puede observar que la voluntad principal del testador, mas que regir la vida de los herederos, es la de instituirlos como tales, correspondería tener por no escrita la condición.

En cada caso en particular, y como veremos mas adelante, es necesario ahondar bien en la voluntad del testador, contar con un buen abogado y valiosa prueba, porque de lo que se trata de desentrañar es esa voluntad y cuando no surge clara la interpretación, habrá que valerse de todos los medios de prueba que resulten apropiados, puesto que, si bien el testamento, como se ha señalado, debe ser autosuficiente, a veces la autosuficiencia es de interpretación, y no del testamento mismo, el cual es completo en la voluntad del testador, sólo que no se sabe interpretar adecuadamente y no puede quedar al arbitrio judicial, solamente, de la interpretación de una persona que ni lo conocía, cuál es la voluntad al decir lo que dijo. Si bien la disposición testamentaria no debe presentar equivocidades, no las presenta cuando de lo que se trata es solamente de una condición. Ahora, si la voluntad testamentaria, o sea la disposición, presenta equivocidades, por ejemplo: no se obtiene quien es el heredero instituido, entonces no sirve como tal y no puede pretender recabarse prueba adicional. Distinta es la suerte con las condiciones, pues ellas pueden ser escritas de manera dominante o no. En el segundo caso, puede existir equivocidad en la interpretación, puede no ser clara, cuando la disposición testamentaria sí lo es. Entonces habrá que recabar prueba respecto de qué quiso señalar el testador con relación, no a la disposición testamentaria, sino con respecto a la condición, que ocupa un lugar secundario.

Ejemplos de condiciones contrarias a la moral y a las buenas costumbres.

El Codificador da algunas pautas de condiciones de esa naturales, que atan la libertad de la persona a las condiciones sujetas a un contrato por el que el co contratante, quedaría sin libertad. Las menciona en el art. 531 del Código Civil: "Son especialmente prohibidas las condiciones siguientes:

1º Habitar siempre un lugar determinado, o sujetar la elección de domicilio a la voluntad de un tercero.

2º Mudar o no mudar de religión;

3º Casarse con determinada persona, o con aprobación de un tercero, o en cierto lugar o en cierto tiempo, o no casarse;

4º * Vivir célibe perpetua o temporalmente, o no casarse con persona determinada o separarse personalmente o divorciarse vincularmente"

Si se trata de un contrato o un negocio entre vivos, la condición impuesta anula la obligación. En los testamentos, esas disposiciones testamentarias, como no afectan la libertad del heredero instituido, se las declara nulas, pero se mantiene vigente la disposición testamentaria en sí. Al resto, se lo debe tomar como una expresión de deseos, sin efectos jurídicos.

Condición de no cometer un hecho ilícito.

Contrariamente a lo que pensamos, la mayor parte de la doctrina sostiene que esa condición invalida la disposición testamentaria. Por violar el art. 530 del Cód. Civil. No se advierte violación: Instituir heredero a fulano a condición de que no hurte, no nos parece prohibida por el mencionado artículo, porque, al contrario lo está reforzando. Así lo entiende la doctrina francesa y el autor Zanoni, que da un ejemplo: "Yo instituyo heredero a fulano de tal, pero si roba, entonces él no hereda, sino Pedro".

Condiciones especialmente prohibidas y elasticidad.

Las referentes a mudar o no mudar de domicilio, se ha admitido que se puede incluir como condición que habite el inmueble que le deja como acervo hereditario durante algún tiempo. Eso no es cambio de domicilio. Habitar por un tiempo, no es el concepto de domicilio. Por ello se la ha permitido. También está permitido exigir que se mude, por algún tiempo, puesto que la prohibición reside en "habitar siempre" en un mismo lugar. Sin embargo, si no se especifica un tiempo, se entiende permanencia y, por lo tanto mudanza. Debe aclararse en la condición que es por un período de tiempo o en algún momento, en términos genéricos. O incluso específicos, siempre que se trate de "habitar" y no de un cambio de domicilio con carácter permanente.

Condición referida al casamiento.

Como condición nula se establece casarse con determinada persona, pero no el "casarse". La doctrina ha admitido que no viola la moral y las buenas costumbres. A mi juicio sí, lo mismo que vivir célibe o estar casado, como condición del testamento, toda vez que la enumeración del art. 531 es meramente ejemplificativa. Tengo a toda la doctrina en contra.

Respecto a casarse en determinado lugar, Borda indica que ello no significa elección del cónyuge, y por ello la condición será válida. Yo pienso que involucra un acto contrario a la moral y a las buenas costumbres, aunque no esté especificado, desde que no se puede comprender una sola razón por la cual el testador diga "casarse" y encima "en determinado lugar". No tiene lógica, son disposiciones testamentarias inservibles, y condiciones inservibles, propias de un capricho del testador, al que la ley, y los jueces, no deben prestarle atención.

En cada caso hay que seguir un criterio conforme a las circunstancias del caso: Por ejemplo, sería válida si por tradición familiar, se deba casar, si es que se quiere casar - para mi - en determinada iglesia. Siempre que se trate de una tradición familiar.

Pero si de lo que se trata es de que se case en una iglesia de otra religión que no corresponde a la del heredero instituido, no tengo duda de que la condición es nula.

Oscilaciones jurisprudenciales.

Se ha dado un caso, donde se beneficiaba con una disposición testamentaria a quien permaneciere sin casarse durante un determinado tiempo, hasta el tiempo de apertura de la sucesión. Incorrectamente la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, entendió que la voluntad del testador era la de mantenerle un sustento para el día de su fallecimiento ( SCBA, 21/08/1931, J.A. 36-778 ). Otro caso de la sala D de la Cámara de Apelaciones Civil de la Nación entendió que un legado iba a corresponder a la última persona que no se casara. Si bien el juez de primera instancia entendió correctamente, que se estaba coartando la libertad personal, la sala mencionada hizo hincapié en la cuestión del sustento, como que los demás al tener marido, estaban mejor que la no casada ( CNCiv, Sala D, 1/4/1963, LL 110-377 ). Parecería, a mi entender, que era como una condición de tener activo patrimonial para casarse y, de esa manera, tener algún otro atractivo adicional. El fallo repugna, hoy día no es admitido. Cuando el art. 531 es claro, muchos jueces lo obscurecen.

Condición de "no divorciarse".

Como lo advierto, es inmoral, pero la doctrina lo deja librado a las circunstancias de cada caso en particular.

Condición de no vivir en concubinato o de vivir en concubinato o para el caso de verse obligado a divorciarse.

Son nulas. Sin embargo se puede admitir la condición de verse obligado a divorciarse según algunos autores. Sin embargo, la considero inmoral, por ser incitativa al divorcio. Se ha declarado lícita la condición de "no vivir en concubinato" ( ¿?).

Condición de separarse o de divorciarse.

Unánimemente la doctrina considera a esta condición nula.

Condición de no enajenar todo o parte de la herencia. ¿Se puede prohibir la enajenación por un lapso de tiempo?

El art. 3732 del Código Civil señala: "Son de ningún valor las disposiciones del testador, por las que llame a un tercero al todo o parte de lo que reste de la herencia, al morir el heredero instituido, y por las que declare inenajenable el todo o parte de la herencia"  El art. 3781 indica: "Si se lega una cosa con calidad de no enajenarla y la enajenación no compromete ningún derecho de tercero, la cláusula de no enajenarse se tendrá por no escrita". A su vez el art. 3608 del mismo cuerpo legal señala: "En las disposiciones testamentarias, toda condición o carga, legal o físicamente imposible, o contraria a las buenas costumbres, anula la disposición a que se halle impuesta". Muchos autores, señalan que, en el caso, existe una diferencia para el legado y para la institución de herederos por testamento. Mientras que en el legado está prevista la invalidez de la condición y s la tiene por no escrita, para el testamento, señalan, no es así, y se invalidaría todo. Este tema ya lo hemos tratado supra. De todas maneras, cabe decir que, las disposiciones sobre legados se aplican sobre testamentos, que las disposiciones sobre testamentos se aplican sobre legados, y que por fin, las causas por las cuales se observan las disposiciones del Código Civil, están en materia de actos jurídicos, donde por mala ubicación, el Código de Vélez Sársfield, debió hablar de obligaciones en un sector donde no correspondía. Entonces nos estamos remitiendo en forma permanente a Testamentos - Legados - Actos Jurídicos - Obligaciones. Una verdadera mezcla, por lo que no se puede inferir la conclusión a la que algunos aluden. Por tal motivo, entonces, dichos autores, no deberían referirse a los legados cuando tratan el tema de los testamentos, y sin embargo lo hacen y se quejan, al propio tiempo, de la incorrecta redacción del Código y de la ubicación de sus normas.

En consecuencia: la condición de no enajenar todo o parte de la herencia, es una condición nula, y deberá tenerse por nula la disposición testamentaria o el legado completo, si la condición es lo dominante en  la redacción.

Podemos advertir el art. 2613 del Código Civil señala que "Los donantes o testadores no pueden prohibir a los donatarios o sucesores en sus derechos, que enajenen los bienes muebles o inmuebles que les donaren o dejaren en testamento, por mayor término que el de diez años", lo que hace a que observemos que las causas de nulidad y el tratamiento dispensado para los legados y los herederos testamentarios, es la misma. Y encima, no muy coherente que digamos.

Y es aquí donde la doctrina de los autores, tanto para los testamentos como para los legados, llegan a la misma conclusión: si lo legado o la cosa recibida por testamento, proviene de una disposición del causante por la cual, expresamente se señala, ese plazo o uno menor, la solución es correcta.

Otro sector de la doctrina, el mayoritario, señala que si el plazo ha sido fijado por mas de 10 años, se reduce a 10. La cuestión estriba en el plazo. Con lo cual, llegamos otra vez a la misma conclusión: que el tratamiento para los legados y los testamentos en materia de condiciones, es el mismo.

El derecho del tercero en los legados.

El art. 3781 indica: "Si se lega una cosa con calidad de no enajenarla y la enajenación no compromete ningún derecho de tercero, la cláusula de no enajenarse se tendrá por no escrita". Lo que sucede con el legado es que lo que se transmite es un bien específico y no una universalidad de bienes como en el caso del heredero. Ello ha merecido que el codificador tenga especial interés en el tercero de buena fe, desde que, como lo que se transmite es directamente un bien, el codificador, está inmerso o concentrado en ese bien. No se trata, como muchos piensan que hay diferente tratamiento para el legatario que para el heredero instituido por testamento. Lo que Vélez Sársfield, quiso con esa mención de tercero, es evitar que alguno quede perjudicado. Lo mismo podemos decir de la institución de heredero, por el cual se transmite un bien, mortis causa, se prohíbe la enajenación. Se hace la enajenación igualmente, entonces se va a tener por ni escrita la condición. Pero en el caso del legado, como hemos dicho, como lo que se transmite es un bien, específico, el codificador pensó en ese bien específico, no en el legado en sí. Y por ello añadió lo del tercero.

Borda y muchos autores, sindican a este tercero, como alguien con algún interés sobre la cosa. Se da un ejemplo: de que ese tercero tenga una renta vitalicia por causa de la cosa legada. Entonces, mientras este tercero no quede afectado por la enajenación, o preste su consentimiento, la misma podría ser enajenada. A esa conclusión llegan. En fin, yo soy de palo en este tema, tengo mi posición tomada y mas de un juez.

¿Existiría la condición de no hipotecar?

La prohibición de enajenación involucra la prohibición de un acto de disposición. La hipoteca, en cierta manera, importa un acto cercano a la enajenación. Se ha dicho, incluso, que la locación de inmuebles, o de cosas, involucra, esto mismo. Por lo que no se podría establecer una condición de esta clase, máxime cuando las prohibiciones son meramente ejemplificativas. En este sentido, toda la doctrina entiende que hay prohibición de esa condición, pero alguna la reduce a 10 años.

Condición de no efectuar la partición de la herencia.

No es válida. El art. 3452 la prohíbe expresamente: "Los herederos, sus acreedores y todos los que tengan en la sucesión algún derecho declarado por las leyes pueden pedir en cualquier tiempo la partición de la herencia, no obstante cualquiera prohibición del testador, o convenciones en contrario". Adviertan que al decir "y todos los que tengan interés en la sucesión", lo cual significa que involucra a los legatarios conforme hemos dicho, y que el tratamiento para herederos testamentarios y legatarios en materia de condiciones, es el mismo.

Sin embargo existe la ley 14.394, y el art. 51, 52, 53 y 54 de la misma señalan:

ARTÍCULO 51.- Toda persona podrá imponer a sus herederos, aun forzosos, la indivisión de los bienes hereditarios, por un plazo no mayor de diez años. Si se tratase de un bien determinado, o de un establecimiento comercial, industrial, agrícola, ganadero, minero o cualquier otro que constituya una unidad económica, el lapso de la indivisión podrá extenderse hasta que todos los herederos alcancen la mayoría de edad, aun cuando ese tiempo exceda los diez años. Cualquier otro término superior al máximo permitido, se entenderá reducido a éste.

El juez podrá autorizar la división, total o parcial a pedido de la parte interesada y sin esperar el transcurso del plazo establecido, cuando concurran circunstancias graves o razones de manifiesta utilidad o interés legítimo de tercero.

ARTÍCULO 52.- Los herederos podrán convenir que la indivisión entre ellos perdure total o parcialmente por un plazo que no exceda de diez años, sin perjuicio de la partición temporaria del uso y goce de los bienes entre los copartícipes. Si hubiese herederos incapaces, el convenio concluido por sus representantes legales, no tendrá efecto hasta la homologación judicial. Estos convenios podrán renovarse al término del lapso establecido. Cualesquiera de los herederos podrá pedir la división antes del vencimiento del plazo siempre que mediaren causas justificadas.

ARTÍCULO 53.- Cuando en el acervo hereditario existiere un establecimiento comercial, industrial, agrícola, ganadero, minero o de otra índole tal que constituya una unidad económica, el cónyuge supérstite que lo hubiese adquirido o formado en todo o en parte podrá oponerse a la división del bien por un término máximo de diez años.

A instancia de cualquiera de los herederos, el juez podrá autorizar el cese de la indivisión antes del término fijado, si concurrieren causas graves o de manifiesta utilidad económica que justificasen la decisión.

Durante la indivisión, la administración del establecimiento competerá al cónyuge sobreviviente.

Lo dispuesto en este artículo se aplicará igualmente a la casa habitación constituida o adquirida con fondos de la sociedad conyugal formada por el causante, si fuese la residencia habitual de los esposos.

ARTÍCULO 54.- La indivisión hereditaria no podrá oponerse a terceros sino a partir de su inscripción en el registro respectivo.

Condición de no impugnar un testamento.

Aquí se esta coartando una libertad esencial en las personas. Hay intereses que no pueden ser así condicionados. Coincido con Zanoni y Goyena Copello. Por un momento imaginemos que ciertas personas dejarían de ser herederos gracias a la impugnación, o que agravia la legítima de los herederos forzosos, o que éstos fuesen literalmente desheredados. O la incapacidad del testador, o la incapacidad de recibir por testamento, tema que hemos tratado muy en extenso.

Condición "a falta de descendencia pase a otro destinatario".

Esta es una condición resolutoria, por la cual, si a la muerte del testador, el instituido heredero, no tuvo descendencia, se beneficia a otro.

Borda sostiene la aplicación del art. 3730 del Código Civil: "La nulidad de la sustitución fideicomisaria no perjudica la validez de la institución del heredero, ni los derechos del llamado antes" y, en consecuencia, lo que se invalida, solamente, es la condición. Otros autores sostienen que hay que investigar si de la voluntad del testador estuvo el crear un fideicomiso, y dan un ejemplo de negativa: es el desconocimiento del instituido heredero respecto a si podía o no tener hijos, otros autores indican que no hay fideicomiso, que el que recibe en esas condiciones, lo hace directamente del testador. Zanoni, tomado del art. 3732 que señala "Son de ningún valor las disposiciones del testador, por las que llame a un tercero al todo o parte de lo que reste de la herencia, al morir el heredero instituido, y por las que declare inenajenable el todo o parte de la herencia" sumado al hecho de si el testador efectivamente sabía que el instituido heredero, ningún descendiente podía dejar, es como que éstos descendientes están como muertos, y, en consecuencia estaría alcanzada la condición mencionada por dicho artículo.

Condición captatoria, o sea aquella por la cual, el testador pone como condición que el instituido heredero, haga un testamento a su favor.

En el Derecho Romano se la prohibió, por ser el testamento un acto de transmisión de bienes a título gratuito. En la legislación comparada también ( por ejemplo español, venezolano, brasileño, portugués, etc. ). Pero en nuestro sistema legal no está prevista. La mayor parte de los autores sostienen que si se trata de actos separados, que den lugar a la interpretación de gratuidad, la condición es válida, no así, si se hace el testamento en acto conjunto por aplicación del art. 3832 del Cód. Civil: "Toda disposición testamentaria, fundada en una falsa causa o en una causa que no tiene efecto, queda sin valor alguno", dado que no habría, directamente, causa testamentaria.

Condición de renunciar a otra herencia.

Las herencias futuras no pueden aceptarse ni renunciarse. Por lo que la condición será ilícita. Pero algunos autores como Borda, juzgan la condición como válida en cuanto se referirían a una sucesión que no ha sido abierta. La considero ilícita, salvo que se trate de una verdadera condición, es decir de algo futuro e incierto, cuando, por ejemplo, la persona de cuya sucesión se trate la condición, esté viva al momento de redactarse el testamento. Zanoni entiende que es lícita igualmente, porque el testador habría considerado el activo patrimonial de los herederos y si aceptase la sucesión de otra sucesión, entonces, dicho activo no quedaría afectado y el heredero estaría mas entero desde el punto de vista de su patrimonio.

Condición de aceptar la sucesión sin beneficio de inventario.

El beneficio de inventario significa que el heredero responde por las deudas del fallecido, hasta donde alcance el activo patrimonial dejado como acervo hereditario. Borda sostiene que no se anula por ello la disposición testamentaria, dado el alcance fijado en el art. 3362 del Cód. Civil: "El testador no puede ordenar al heredero, sea legítimo o extraño, que acepte la sucesión sin beneficio de inventario"

Condición de colacionar.

El art. 3476 del Cód. Civil señala que "Toda donación entre vivos hecha a heredero forzoso que concurre a la sucesión legítima del donante, sólo importa una anticipación de su porción hereditaria" y el art. 3478 señala que: "La colación es debida por el coheredero a su coheredero: no es debida ni a los legatarios, ni a los acreedores de la sucesión"

Estos son los anticipos a la herencia mediante las donaciones. No se advierte ilicitud alguna, sino una voluntad única del testador que, respecto de algo que ha donado a un heredero, prefiere que vuelva a su estado anterior. Por ello la colación, o sea el cómputo de lo donado como anticipo de la herencia, como una condición impuesta a un heredero respecto del otro.

La llamada "condición perpleja".

Se trata de condiciones ininteligibles, que del texto no puede inferirse qué quiso decir el testador, no se trata de equivocidades o posibles interpretaciones en dos sentidos. Es perpleja objetivamente, Fassi ejemplifica: "Sea Juan mi heredero si pedro es mi heredero". Es imposible de entender. Estas condiciones no son susceptibles de ser declaradas nulas o válidas, sino inexistentes.

Condiciones de hechos del instituido heredero.

Se entiende por tales, hechos intrascendentes, que conllevan a la ineficacia de la condición, no se trata de mudarse, ni de cambiar de religión, hechos intrascendentes. Se considera que la condición establecida en estos hechos, no anula la disposición testamentaria.

Condición referente a los hechos de los beneficiarios.

Se trata de hechos que deben producir ciertos herederos o sucesores, para que alguien resulte beneficiario. Esta es la llamada "condición meramente potestativa", que está prohibida en el art. 542 del Cód. Civil: "La obligación contraída bajo una condición que haga depender absolutamente la fuerza de ella de la voluntad del deudor, es de ningún efecto; pero si la condición hiciese depender la obligación de un hecho que puede o no puede ejecutar la persona obligada, la obligación es válida"

O sea, se trata de decir: Yo soy mas o menos heredero que vos, o vos dependes de lo que yo haga para que seas heredero.

La misma solución cabe para los hechos y omisiones de terceros. El testador no estaría haciendo testamento, sino transfiriendo su voluntad testamentaria a una persona viva, cuando el testamento es un acto de su única y última voluntad que no puede diferirse como si estuviera vivo.

Condición potestativa negativa respecto de hechos del instituido heredero.

En realidad se trata de condiciones resolutorias. Son hechos del instituido heredero que si los hace deja de ser heredero testamentario.

Condiciones alternativas y conjuntas.

Las condiciones alternativas son las que el heredero puede elegir. Las conjuntas involucran una serie de hechos o de actos impuestos por el testador. Es aquí donde entiendo, personalmente, que debe tenerse por no escrita la condición ilícita. Pero los autores entienden que si una sola es ilícita, se invalida toda la disposición testamentaria.

Sin embargo, la doctrina de los autores, distingue entre la ilicitud y la imposibilidad. Si de lo que se trata en una condición es de una imposibilidad, entonces la tienen por no escrita, valiendo el resto de la disposición testamentaria. Ello por aplicación del art. 638 del Código Civil, en tanto dice: "Si una de las prestaciones no podía ser objeto de la obligación, la otra es debida al acreedor"

¿Pueden existir en nuestro derecho condiciones suspensivas y resolutorias?

Absolutamente sí, y sin distinción, para los herederos instituidos en testamentos y en los legados. El art. 3610 del Código Civil, tal como señala Borda, es claro y no distingue "A las disposiciones testamentarias, hechas bajo condición, es aplicable lo establecido respecto a las obligaciones condicionales". Y un legado, además, es una disposición testamentaria.

¿Pueden coexistir condiciones suspensivas y resolutorias en la disposición testamentaria?

Pueden coexistir, por un lado la institución de herederos nace, por otro lado, y dado otro hecho, la institución de herederos puede desaparecer. Debe tratarse, como siempre de hechos lícitos. Por ejemplo: "Dejo instituido heredero a Pedro si trabaja, pero si deja de trabajar, entonces no será heredero mío" En el primer caso, estamos en presencia de una condición suspensiva, en el segundo, de una condición resolutoria.

Fallecimiento del heredero o del legatario cuando la condición aún no está cumplida.

Sería el caso de una condición suspensiva que no llega a darse por fallecimiento del que tenía que cumplirla. Las disposiciones que transcribiré, son aceptadas por la doctrina tanto para los legados como para los testamentos. Son los arts. 3799 y 3316 del Cód. Civil: El primero dice: "El legado caduca cuando el legatario muere antes que el testador, o cuando la ejecución del legado está subordinada a una condición suspensiva o a un término incierto, y muere antes del cumplimiento de la condición o del vencimiento del término". El segundo dice: "Toda persona que goza del derecho de aceptar o repudiar una herencia, transmite a sus sucesores el derecho de opción que le correspondía. Si son varios los coherederos pueden aceptarlos los unos, y repudiarla los otros; pero los que la acepten deben hacerlo por el todo de la sucesión". Los autores sostienen que pese a que el art. 3799 se refiere a los legados, prevalece sobre la segunda disposición citada, a pesar de que, sería aplicable a las disposiciones testamentarias, por el heredero del heredero.

Caso en el que la condición no esté cumplida a pesar del fallecimiento del heredero o legatario.

La dispone el art. 3800, respecto del cual, tampoco la doctrina hace distinción entre legados e instituciones de herederos testamentarias. Y señala dicho artículo: "Si el legado ha sido hecho a una persona y a sus herederos, la muerte de esa persona antes de las épocas designadas en el artículo anterior, no causa la caducidad del legado, y éste pasa a sus herederos". Significa que el testador puede dejar tiempo para que la condición la cumplan los descendientes de los herederos o de los legatarios.

Condición por la cual el heredero gozará de la herencia o el legatario del legado a cierto plazo.

Esta prevista en el art. 3772 del Código Civil que transcribiremos junto con su nota. Dice dicha disposición: "Si una condición suspensiva o un término incierto es puesto, no a la disposición misma sino a la ejecución o pago del legado, éste debe considerarse como puro y simple, respecto a su adquisición y transmisión a los herederos del legatario". La doctrina tampoco aquí hace diferencia con los testamentos. De lo que se trata no es de que no sea heredero o legatario, sino de cuándo va a poder gozar del legado o de la herencia. Por ello, Borda, refiere bien, a que no se trata de una condición, sino de un plazo.

Esto se puede detectar incluso a partir de la lectura del art. 3771 y su nota: "Los legados subordinados a una condición suspensiva o a un término incierto, no son adquiridos por los legatarios, sino desde que se cumple la condición, o desde que llegue el término".

Nota:3771. TROPLONG, "Testament", núm. 1872. POTHIER, "Donat Testament", cap. 5, parte 2, § § 31 y sigts. AUBRY y RAU, § 717. En los legados, el término incierto equivale a una condición que hace condicional el legado. "Dies incertus conditionem in testament facit". L. 75, Dig. De condit. El término puesto a un legado es cierto cuando se puede determinar con anticipación a la época en que llegará. El término es incierto cuando depende de un acontencimiento que, aun cuando deba necesariamente llegar, puede realizarse en una época más o menos remota, que es imposible determinar con anticipación. Así, la indicación de la muerte de una persona constituye un término incierto."

Los plazos difieren de las condiciones en tanto y en cuanto, se trata de hechos que van a suceder, no así las condiciones, su viabilidad para ser tenidas como tales, depende de una incertidumbre. Y dicha incertidumbre, como ha quedado dicho, debe ser objetiva: no puede por ejemplo hablarse de que es condición, señalar "si algún día llueve"

Posibles efectos de las condiciones resolutorias.

Es factible que el heredero instituido, reciba el acervo hereditario, o el legatario, el legado, e incluso, lo enajene. El art. 3766 del Código Civil dispone al respecto "El legatario de cosas determinadas es propietario de ellas desde la muerte del testador, y transmite a sus herederos el derecho al legado: los frutos de la cosa le pertenecen, y su pérdida, deterioros o aumentos son de su cuenta. Esta disposición se aplica a los legados hechos a término cierto o con una condición resolutoria" Volviendo, como puede advertirse, el tratamiento para el legado y el testamento es el mismo para la doctrina. En este caso, sostiene la doctrina, como se trata de una condición resolutoria, si ya se hizo la partición, es decir, la división de la herencia, y se da la condición resolutoria, como ésta retrotrae las cosas al estado anterior, los actos de enajenación, deben también retrotraerse.

No lo considero así: con la partición culminó el proceso sucesorio. Solamente la considero aplicable a esta disposición para los actos de enajenación de derechos hereditarios que aún no han sido declarados tales en juicio. Una vez abierto el proceso sucesorio, es allí cuando se juzgan las condiciones.

Sin embargo algunos autores hacen extensiva la condición resolutoria hasta la partición inclusive, respecto del dominio como de los frutos. Entonces consideran que la partición es condicional.

Yo considero de aplicación para este supuesto el art. 1444 del Código Civil, por cuanto dice: "Todo objeto incorporal, todo derecho y toda acción sobre una cosa que se encuentra en el comercio, pueden ser cedidos, a menos que la causa no sea contraria a alguna prohibición expresa o implícita de la ley, o al título mismo del crédito" Lo que significa que si se produjo una venta de un derecho testamentario, se vende el derecho testamentario tal como el mismo se encuentre. No que se haga extensión de la condición resolutoria hasta el momento de la partición inclusive. Ni siquiera al momento de la apertura de la sucesión.

Plazos.

Plazo suspensivo y plazo resolutorio.

Será plazo suspensivo aquél en el que una persona entre en el legado o acervo hereditario pasado cierto tiempo. En cambio, plazo resolutorio será aquel en el cual el legado o el acervo se terminan para el heredero instituido pasado cierto plazo.

Considero que el plazo resolutorio es ilícito, puesto que involucra la prohibición de enajenar, máxime en el caso de enajenaciones forzosas por terceros que tienen interés en cobrar de la sucesión.

Institución de heredero sujeta a plazo.

La doctrina mayoritaria sostiene que la institución de heredero sujeta a plazo es ilícita. Concuerdo con la doctrina, el propio testador no sabe cuando fallecerá. Si el testador señala el plazo para después de su muerte, se afectan los derechos de los acreedores a la herencia y por ello coincido con Borda, sea que el plazo sea suspensivo o resolutorio, es ilícito. Además envuelve un fideicomiso. El autor, con el que coincido, sostiene que el plazo debe tenerse como por no escrito. Los arts. 3282 y 3341 del Código Civil señalan respectivamente: "La sucesión o el derecho hereditario, se abre tanto en las sucesiones legítimas, como en las testamentarias, desde la muerte del autor de la sucesión, o por la presunción de muerte en los casos prescriptos por la ley" . Y el otro señala: "La aceptación pura y simple importa la renuncia irrevocable de la facultad de repudiar la herencia o de aceptarla con el beneficio de inventario, y su efecto remonta al día de la apertura de la sucesión"

Nota:3341. Porque si fuese de otra manera sería necesario que uno pudiera ser heredero por un tiempo y no serlo por otro; pero la calidad de heredero es indivisible. Desde la apertura de la sucesión se fijan irrevocablemente las calidades y los derechos de los herederos; porque el heredero es el representante del difunto. Se considera que continúa la persona del difunto. La disposición del artículo, produce muchos efectos como consecuencias necesarias de remontar la aceptación, en cualquier tiempo que hubiese tenido lugar, al momento de la apertura de la sucesión:

1º. El heredero aprovecha todos los beneficios venidos a la herencia desde que la sucesión se abrió, y soporta todas las pérdidas. Le pertenecen todas los frutos y rentas de los bienes heredados, como si hubiese aceptado la herencia en el momento que se abrió la sucesión. Toma la sucesión entera, tal como estaba el día que se abrió, con sus cargas y beneficios.

2º Aprovecha las renuncias que hubiesen hecho sus coherederos en el intervalo de tiempo que corre desde el día de la apertura de la sucesión hasta su aceptación.

3º Aprovecha también las prescripciones que han corrido a beneficio de la sucesión en el intervalo de la apertura y aceptación, y está obligado a soportar las prescripciones que en el mismo intervalo han corrido o se han cumplido contra la sucesión.

4º Aunque no sea llamado a la sucesión sino en lugar de un heredero más próximo que ha renunciado, el efecto de su aceptación remonta siempre a la época de la apertura de la sucesión. Es considerado como si hubiese sido hecho heredero desde esa época; pues que, el heredero más próximo que ha renunciado, se juzga que nunca ha sido heredero, y por consiguiente la sucesión le pertenece, a contar desde la apertura de ella y no sólo desde su aceptación. Véase CHABOT, sobre el art. 777. L. 20, § 3, lib. 5, Dig. VAZEILLE, art. 777. MALPEL, núm. 202.

Las negrillas son mías.

La prohibición del fideicomiso está establecida en el art. 3723 del Código Civil que establece: "El derecho de instituir un heredero no importa el derecho de dar a éste un sucesor"

En el derecho extranjero, admiten el plazo el derecho español y el alemán, los que, asimismo, permiten la institución de herederos sucesivos y la institución hereditaria fideicomisaria.

El cargo.

A diferencia de la condición y del plazo, el cargo es un conjunto de derechos y obligaciones impuestos por el testador en una liberalidad como la donación, el legado, y el testamento. Otras liberalidades no incluyen cargo. No toda liberalidad es una donación y ya lo hemos visto al tratar el tema de las donaciones. No hay hechos futuros, ciertos o inciertos, ni plazos. Se puede tratar de obligaciones de hacer, de no hacer o abstenerse, o de dar sumas de dinero.

El ruego y la forma de expresarse del testador.

En varias oportunidades podremos observar, disposiciones testamentarias como si fueran ruegos. Pero hay que advertir que muchos de esos "ruegos" son formas elegantes de hacer los cargos. Por lo que la cuestión debe examinarse con cuidado.

Cargos o condiciones aparentes. Normativa aplicable a las donaciones. Inejecución de las cargos del legado.

También se presentan situaciones en las cuales los cargos surgen como donaciones y viceversa, lo que aparece como donación, o legado, tiene tantos cargos, que en realidad son condiciones. El cargo es algo oneroso, cualquiera fuere la obligación que se instaura en el cargo, puede llegar a ser tan onerosa que no es una disposición a título gratuito. No podemos olvidar que lo que es materia de legado se rige por las disposiciones relativas a las donaciones cuyo tema hemos tratado ( clic aquí ). Esto lo establece el art. 3774 del Cód. Civil, pero, al mismo tiempo, se hace, se señala, por la doctrina, una ligera diferencia con el art. 3841 del mismo cuerpo legal, el cual señala: "Los legados pueden ser revocados, después de la muerte del testador, por la inejecución de las cargas impuestas al legatario, cuando éstas son la causa final de su disposición.". De donde se obtiene, que la inejecución de la carga del legado, no produce necesariamente la resolución del mismo, sino que puede compelérsele al legatario al cumplimiento del cargo. Vale decir que no existe un cargo resolutorio, salvo que el testador así lo haya dispuesto.

Jurisprudencia en materia de sustitución fideicomisaria.

Sin perjuicio de lo expuesto relativo a que la doctrina mayoritaria entiende que la condición prohibida hace inválida a la disposición testamentaria, en el caso de un legado se ha resuelto otra cosa: Se trataba de una casa quinta donde había institución de herederos, pero, el disponente señaló lo siguiente: "Esta será un bien de familia que se irá transmitiendo al hijo mayor, éste al suyo y así sucesivamente en caso de interrumpirse al inmediato" Se anuló el cargo del destino de la quinta y el cargo de transmitir al hijo mayor, también, porque no perjudicaba al primer heredero. Muchos son los que sostienen que en materia de legados existe una diferencia de tratamiento con respecto a los testamentos y este fallo refleja un poco eso. ( CNApel. civil Capital 1936, Publicado en Jurisprudencia Argentina, 53-298 ).

Amplio alcance en materia de beneficios. La cuestión económica.

El cargo es oneroso por cuanto se trata de obligaciones de hacer, dar, no hacer, dar sumas de dinero, etc. La onerosidad del cargo es entendida en ese sentido, de lo contrario no sería cargo, sino condición, es un cargo porque se trata de una conducta, y como tal es susceptible de apreciación económica. Pero el beneficio que el cargo puede tener puede ser una conducta en función de su alma, puede plantear alguna conducta por algún tema relativo al honor, a favor del propio legatario o de terceras personas.

Modalidad del cumplimiento del cargo. Atajos.

No hay atajos ni tampoco cuestiones prácticas para llegar al destino señalado por el testador, debe cumplirse el cargo, conforme a la conducta que el mismo ha estipulado, por mas dificultoso que sea el cumplimiento.

¿Que pasa si el beneficiario de un legado fallece?

Si quiere prevalerse del beneficio de un legado que se transmitirá a los herederos del beneficiario, éstos deberán cumplir con los cargos.

Acción judicial tendiente al cumplimiento del cargo.

Puede suceder que a la persona le interese lo legado, pero cumpla con el cargo de una manera ineficiente o no lo cumpla tal como el testador señaló. En estos casos existe la posibilidad de que, si aceptó el legado, se lo constriña a fin de que cumpla con los cargos. En tal sentido puede ejercer la acción el albacea de una sucesión del fallecido y si no se ha nombrado albacea, cualquiera de los herederos.

¿Que ocurre si el cargo ha sido impuesto al heredero único?

Si es único heredero, no se ve una razón para que éste ejecute el cargo, pues tiene el acervo hereditario por ley o por testamento, o por legítima sucesoria, en definitiva por un orden normativo. Pero si está impuesto en un testamento, o de alguna manera se da a conocer el cargo y no se trata de herederos forzosos o legitimarios, y, al mismo tiempo son cargos relativos al honor, memoria del testador, o sea obligaciones que no involucran verdaderas amenazas económicas, podría entenderse que hay una disposición testamentaria condicionada y que, respecto a la misma el testador ha cambiado el rumbo hereditario, siempre dentro de las posibilidades que la ley le otorga. En este sentido me dirijo a lo expuesto al tratar el tema sucesorio ( clic aquí ) pudiendo afectarse, incluso, parte de la legítima.

Supuesto de acreedores interesados.

Sabemos que el patrimonio es la prenda común de los acreedores. Para el supuesto caso en el que se corra riesgo de perder el legado ya aceptado, los terceros podrán ejercitar, a los efectos de mantener mas potente ese patrimonio, la acción subrogatoria prevista en el art. 1196 del Cód. Civil. Este señala: "Sin embargo los acreedores pueden ejercer todos los derechos y acciones de su deudor, con excepción de los que sean inherentes a su persona". Si se trata de obligaciones que tienen un contenido patrimonial mas o menos directo, la acción es procedente, no así, entonces, si de lo que se trata es de derechos personalísimos, tales como hacer algo en memoria del testador por parte del legatario. Creo que es imposible en este supuesto el ejercicio de dicha acción judicial.

Resolución del legado y diferencia con la resolución de la donación.

Al respecto hay que tener en cuenta dos disposiciones legales: el art. 1849 del Código Civil y el art. 3841 del mismo cuerpo legal.

Los transcribo: 1849 "Cuando el donatario ha sido constituido en mora respecto a la ejecución de los cargos o condiciones impuestas a la donación, el donante tiene acción para pedir la revocación de la donación" . 3841: "Los legados pueden ser revocados, después de la muerte del testador, por la inejecución de las cargas impuestas al legatario, cuando éstas son la causa final de su disposición"

La diferenciación aquí es lógica, se le concede al donante, que es una persona viva, la posibilidad de revocar la donación, por la inejecución de obligaciones. Pero el art. 3841 sólo admite esa posibilidad, dice "cuando éstas sean la causa final de la disposición"

Tiene que haber una diferencia, y es lógica: la revocación es mas discrecional en una persona viva que en una muerta. No se puede adivinar la voluntad del testador en la institución del legado, pero puede obtenerse cuál era su voluntad cuando el segundo de los artículos señala "cuando éstas sean la causa final de la disposición" . Se trata de un cargo dominante, importante, conforme se interprete del acto de última voluntad.

¿Quienes pueden pedir la revocación de la donación en este caso?

Obviamente los herederos, que, conforme a la ley, continúan la persona del causante y son, además, los interesados, por lo menos, desde el punto de vista patrimonial. Además, la revocación tiene una interpretación restrictiva, salvo que el propio testador la haya impuesto y por ello los autores consideran que debe tratarse de un incumplimiento importante. Todas esas alabanzas al honor o a la memoria, por ejemplo, son muy difíciles de establecer si se cumplieron o no. Y por otro lado, no es considerable que razones patrimoniales que tengan otros herederos hagan caer todo por una cuestión de hipocresía.

¿Es necesaria la constitución en mora del legatario?

Como no se trata de obligaciones en las que rige la mora automática, hay que diferenciar el conocimiento de la mora en el cumplimiento del legado. En este sentido se ha discutido mucho en la doctrina y, en el plenario de las VII Jornadas Nacionales de Derecho Civil se ha dicho lo siguiente: a) Si el testador no ha fijado plazo para la ejecución del cargo y de las disposiciones testamentarias no surge su exigibilidad inmediata, corresponde que se fije el plazo judicialmente, según la naturaleza de la prestación y las circunstancias del caso ( arts. 509, párrafo 3, y art 561 del Cód. Civil ), b) Queda sometido al arbitrio judicial dar por cumplida la prestación impuesta en el cargo, de acuerdo a la voluntad verosímil del testador y la causa final del legado, c) La mora en el cumplimiento del cargo se produce, en los casos de exigibilidad inmediata por la interpelación, y en los sujetos a plazo por el vencimiento del mismo ( art. 509 párrafo 1ro. del Código Civil ), sea fijado por el testador o judicialmente, d) No puede exigirse el cumplimiento del cargo cuando resulta imposible por causa anterior a la constitución en mora ( arts. 565 y 1850 del Cód. Civil ).

Se puede decir que si el cargo tiene un plazo de cumplimiento determinado, resultan aplicables los párrafos primero y segundo del art. 509 del Código Civil. En cambio si el plazo es indeterminado, los herederos o el albacea, deberán solicitar la fijación de plazo, por lo que en este caso, deberán acumular las acciones de fijación de plazo y de cumplimiento de la carga.

Transcribo a continuación lo dispuesto por el art. 509:

"En las obligaciones a plazo, la mora se produce por su solo vencimiento.

Si el plazo no estuviere expresamente convenido, pero resultare tácitamente de la naturaleza y circunstancias de la obligación, el acreedor deberá interpelar al deudor para constituirlo en mora.

Si no hubiere plazo, el juez a pedido de parte, lo fijará en procedimiento sumario, a menos que el acreedor opte por acumular las acciones de fijación de plazo y de cumplimiento, en cuyo caso el deudor quedará constituido en mora en la fecha indicada por la sentencia para el cumplimiento de la obligación.

Para eximirse de las responsabilidades derivadas de la mora, el deudor debe probar que no le es imputable."

¿Que pasa en el caso de que no se llevase adelante el cargo, y en consecuencia, se revoca el cargo con respecto a la sucesión y con respecto a terceros?

Como antes se ha dicho, en materia de legados, son de aplicación, las reglas de las donaciones, y, por lo tanto,, es de aplicación el art. 1855 del Código Civil: "Cuando la donación ha sido de bienes inmuebles, y en el instrumento público están expresadas las cargas impuestas por el donante, la revocación de la donación anula las enajenaciones, servidumbre, e hipotecas consentidas por el donatario", como también es de aplicación el art. 1857 del Código Civil: "Los terceros que hubiesen adquirido los bienes donados, pueden impedir los efectos de la revocación, ofreciendo ejecutar las obligaciones impuestas al donatario, si las cargas no debiesen ser ejecutadas precisa y personalmente por aquél" Es, entonces, ésta, la forma que tienen los terceros de impedir la retroacción de la disposición testamentaria al momento de la apertura de la sucesión.

Plazo de prescripción liberatoria para el cumplimiento de los cargos.

Rige el plazo de prescripción ordinario en materia de obligaciones, el cual es de 10 años.

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